(El artículo de Sabri)
¡Mi noble Señor y gran Maestro!
Esta vez, lanzando su mano a través de sus agradables y sutiles coincidencias Divinas a los pasajeros iluminados, diciendo con su dedo luminoso: “Nosotros no somos las cosas vagas sin propósito, sino que somos las estrellas inigualables del Libro Corán –que es celestial‑, que aparecemos y oleamos con un total orden, con las verdaderas coincidencias divinas y con una comparación cierta”, se vio incluso en Palabra Diez las coincidencias divinas que se había visto en los destellos y manifestaciones del Libro Mubin, de una manera de dar sus manos espirituales, de corresponder la parte de arriba a su parte de abajo, la parte derecha a su parte izquierda.
Como el encuentro de unos amigos y hermanos serios y cercanos, que se anhelan uno al otro con total fervor, las coincidencias divinas y el orden de esta Palabra, que son significativas y sabias, cada aleya y palabra del Corán‑i Azimushshan, brillando como las estrellas –que son las electricidades infinitas de los cielos– a las palabras y frases que él toma bajo su administración; con estas sutilezas suyas, deja en total placer y admiración a los conscientes que son incluidos totalmente dentro de la descripción de ser humano. Aquí también es asombroso que: Digo que; tal como esta bendita Palabra Diez, su tema que es el asunto importante de resurrección, está relacionada con el fin del universo; entre Risalet-un Nur, él muestra las últimas coincidencias divinas; esto también es una coincidencia divina más. Que los ríos Coránicos, que significan los ríos del paraíso, fluyan a chorro con sus
voces de distintos tipos, para que sea remedio para los espíritus heridos de los creyentes y de la gente de Unidad Divina, en este siglo de desviación y pérdida, y en esta era de las innovaciones ilícitas y ferocidad, tal como los soles del Corán, que amanecieron sobre las tribus infinitamente necesitadas en el tiempo de ignorancia y en el periodo de interregno, que aparecieron y se expandieron velozmente, que revivificaron, iluminaron un quinto de la humanidad con una luz eterna y permanente. La comunidad de Muhammed (A.S.M.), que vio esta escena agradable y linda hace seis o siete años, que olfateó una sutil rosa inigualable de Muhammed (A.S.M.), bijamdiji vel minne, recibió la recompensa para su espíritu y mente, desde la Sura de Kevser. Y en este punto mi espíritu está seguro que: hace mucho los creyentes y la gente de Unidad Divina, despertándose del sueño de la negligencia, viendo los viles programas de la gente desviada, que consideran un deber para sí mismo trabajar cruelmente para el oscurecimiento y ponerse del sol eterna y permanente como el Islam; leyendo las dos Suras que siguen a la Sura de Kevser, a través de su estado y oralmente, dirigiéndose a los incrédulos, gritando así; “Nosotros no subiremos a sus barcos de la desviación y libertinaje, que pasean en el mar de la discordia, vaga y cruelmente; solamente subiremos en los iluminados buques de guerra del Islam y de la fe del Corán de Milagrosa Exposición, con el sello de la Unidad Divina. Cuando lleguemos a nuestro destino, tendremos éxitos y aparecerá el fruto de nuestro trabajo.” Recitando el veredicto del Mubinاِذَا جَاءَ نَصْرُ اللَّهِetcétera, las buenas noticias de la Sura de Kevser nos indujeron a la fuerza y firmeza, y también nos hizo alcanzar la alegría y felicidad. Percibiendo el olor de la llegada del triunfo, se refugiaron en la esfera del Corán en grupos. Entendiendo que en este tema, las glorificaciones y agradecimientos son sus deberes importantes, corrieron a pedir perdón al Noble Cenab‑i Rabb-ul Izzet, que no rechaza sus arrepentimientos, tomaron los caminos de la salvación, bienestar y seguridad.
Repitiendo la oración de “Que mi Rab multiplique la cantidad de los verdaderos herederos de profetas, y que los haga exitosos en sus deseos y propósitos en este mundo y en el otro”, me atrevo a presentar esta carta respetuosa mía, que Palabra Diez hizo escribirla controlando mi inhábil pluma; especialmente beso sus elevadas manos y túnica, mi Señor.
Pie de Página: A pesar de que este agricultor inhábil, que pasea dentro de la cosecha dando vueltas, haciendo parecer sus palabras a la labor que él hace, dijo de nuevo lo que había dicho, volvió al lugar que había pasado, de nuevo llegó al mismo lugar, ¿Qué puede hacer? Cuando su Maestro está avanzando con pasos rápidos como relámpago, Señor mío, escribí y presenté estas frases desordenadas con la intención de que; por lo menos yo le siga con la caminata de la hormiga, y que no se rompa la conexión.
Mustafa Sabri(Rahmetullahi Aleyh)