(El artículo del Señor Hulusi)
¡Mi venerable Señor y Maestro!
Esta carta tiene una característica importante. Es que ella contiene un asunto muy importante, que lleva el título del camino a la cercanía de Allah. En esta obra bendita e iluminada, que es un tipo de explicación de la aleyaاَلاَ اِنَّ اَوْلِيَاءَ اللَّهِ لاَ خَوْفٌ عَلَيْهِمْ وَلاَهُمْ يَحْزَنُونَ:
1‑ El sufismo se explica de una manera agradable.
2‑ Se muestra un ejemplo pequeño pero lindo de su beneficio.
3‑ La importancia y relación de la cercanía a Allah y el sufismo; aquellos que los niegan son del grupo desviado; la falta de los actos de aquellos que quieren cerrar este tesoro enorme, destruirlo y secar esta fuente de Kevser, se tira a sus caras. Se notifica las pruebas y ejemplos que persuadirán a aquellos que tienen mente en su cabeza y que tienen justicia.
4‑ Se explica y describe de una manera muy lúcida las características oponentes de los caminos de la cercanía a Allah, uno al otro, y dos estilos del viaje espiritual.
5‑ Se notifica los caminos de Vajdet-ul Vuyud y Vajdet-ush Shujud, y dos peligros importantes que están en ellos.
6‑ Se expresa con una lengua fluyente que entre los caminos de la cercanía a Allah, el camino más agradable es seguir la Sunnat-i Seniyye; el principio más importante de los caminos de la cercanía a Allah y las sedes del camino sufista, es la sinceridad; este mundo es la morada de la sabiduría y la morada del servicio; no es el lugar de la recompensa.
7‑ Se describe la abarcatividad de la Sharía; el sufismo y la verdad no deben ser el propósito mismo; dos clases de la gente sufista que está fuera de la Sunnat-i Seniyye y de los principios de la Sharía. Acerca a la comprensión, con el ejemplo de su oposición contra Sunnat-i Seniyye.
8‑ Se cuentan ocho peligros en el sufismo y se llama la atención a ellos.
9‑ Se enseña brevemente nueve de muchos beneficios del sufismo.
¡Ay! Debido a que no pude comprender debidamente estos conceptos sublimes, estoy obligado a confesar que pude recibir refulgencia solamente en proporción de mi capacidad. Sin embargo, usted, a través de esta obra bendita, enseñó muchas cosas a este pobre. Reforzó algunos débiles conocimientos míos. Corrigiendo algunas opiniones defectuosas, que obtuve de la gente que son de diferentes caminos y estilos, las fortaleció.
Que el Noble Allah‑u Zulcelal otorgue todos sus deseos y propósitos de este mundo y del otro; especialmente que acepte en su presencia Divina las oraciones de usted, sobre la bendecida comunidad de Muhammed (A.S.M.). Qué otorgue a nuestro honrado y venerable Maestro, que verdaderamente no piensa otra cosa fuera de servir a la fe y al Corán, a esta comunidad; que le otorgue Su complacencia Divina. ¡Ámin Bihurmetil Corán-il Mübin ve Bihurmeti Imam-il Mübin!
Todas las personas a las que leí esta carta iluminada, apreciaron y confirmaron su contenido; y estoy seguro que se beneficiaron mucho.
¡Mi estimado y compasivo Maestro!
Usted trata de advertir y guiar por cualquier medio a este inhábil alumno suyo, que le quiere para Allah. Da lecciones espirituales y muy elevadas. Pero no puedo recibir refulgencia como mis muy valorables y venerables hermanos, que están cerca de usted material e inmaterialmente, que están honrados con su conversación, que contribuyen mucho al servicio del Corán con la ayuda Divina. Considero que esto viene del exceso de mi rebeldía y falta, de que la zona y los eventos siempre me obstaculizan de ocuparme con los tratados de Nur, y de los ataques de mi horrible alma maligna, los seres humanos, genios y demonios; por eso siento mi desventura.
En realidad los otorgamientos Divinos que recibí y –miles de lamentos– que no pude cumplir su agradecimiento son infinitos. Pero a pesar de que cada día, cada hora, incluso cada momento y segundo, me advierte la terminación de mi designación de esta vida efímera, no es posible que me abstenga totalmente del mundo. Mi apego fuerte al Noble Corán y a mi querido Maestro, mi fe inquebrantable en la religión y ley que trajo nuestro Noble Señor, el Gran Mensajero (Sallallahü Aleyhi ve Sellem) inshaallah, no dejarán a este pobre muy defectuoso en miseria; esta esperanza forma el único consuelo para mí.
En esta carta suya, el camino que se menciona en el Apéndice de la Palabra Veintiséis, y que trato de seguir su regla como sea posible, es el camino de la inhabilidad, pobreza, compasión y reflexión. Es la carretera Coránica, iluminada y corta que nuestro Maestro describió, recomendó y guío. Inshaallah no saldré de este camino. Deseo que los trabajos, que no faltan y que se encargan a mi responsabilidad bajo el nombre de deber, se disminuyan un poco este año de una manera buena, y a través del rezo de usted; así podré trabajar más para el servicio verdadero.
Hulusi