(El artículo de Zeki)
Yo quiero que; que me aísle a un lugar lo más pronto, en los tiempos fuera de mi trabajo, que siga en el servicio de ese elevado tesoro sagrado de la verdad y de las obras inestimables. Pero en la actualidad, inevitable y obligadamente quedo privado de lograr este deseo elevado mío. Ojala en estos días tuviera en mis manos al menos unas de esas obras de usted, que cada una de ellas son un destello del libro del universo y como una luz, cuyo estudio otorga una alegría eterna y permanente, sería una fuente de la felicidad y alegría indescriptibles para mí, y sería un otorgamiento tan elusivo y un tesoro tan evasivo.
Hace mucho mi hermano mayor, Señor Sabri, notificaba que tenía el pensamiento de mandar aunque sea una parte de las sagradas Luces misteriosas, que salieron recientemente. Probablemente no pudo encontrar el tiempo libre para escribir y mandarla. También estoy muy arrepentido de no traer algunas obras conmigo; a pesar de que no pudiera encontrar la oportunidad para que otros se beneficien, podría estudiar yo, y sería un medio de fuerza para la lucha espiritual.
En el resultado, ya que por ahora no puedo beneficiarme de esos tesoros; en cuyo caso tengo razón de verme en pérdida. Inshallah con la ayuda espiritual de su rezo, pronto yo encontraré el tiempo y la oportunidad de compensar esas pérdidas.
Estos días míos, que son numerados de una vida designada, están pasando con agradecimientos y alabanzas. Ocurrió una convicción en mí, que cuando analizo mi corazón, él refuerza esta convicción… espero triunfar en la lucha contra mi alma maligna.
¡Mi honrado Maestro! Aguanto esta separación y distancia porque son temporales. A pesar de que nuestra separación es temporal, igual me afligen. Siempre y cuando estoy obligadamente expuesto a las cosas banales, digo: ay, ojala estuviera con mi Maestro; recomiendo esperanza y coraje a mí mismo o más bien a mi corazón. Tal como un deseo que fue rechazado se intensifica mucho, por no resultar mis deseos por ahora, mi fe y propósitos se fortalecen en esa misma proporción; mi espíritu se eleva. Tomo un respiro más fresco y más ancho espiritualmente, de la ventana que se abre en mi corazón.
Zeki