(El artículo del Señor Hulusi)
Esta vez estoy seriamente feliz por recibir su bendita carta, que contiene los Segundo y Tercer Puntos Sutiles, que vienen de la refulgencia de la Súplica de Kenz‑ul Arsh, y su apéndice. Este inhábil hermano suyo es una prueba de que la influencia de la carta que recibimos de usted sobre mi venerable Maestro, y también sobre mis valorables amigos en esa zona, no pertenece a mí, sino a que soy un intermedio. Probé muchas veces, para escribir una carta a la Persona Virtuosa de usted, a veces no puedo juntar tres palabras. Generalmente siento que escribo, en mi posibilidad, expresiones como de una persona de lo Oculto; es decir que se me hace escribir. Sin embargo, considero los aprecios dados como un rezo y doy gracias. Felicito a mi hermano llamado Hüsrev, que prefirió el servicio del Corán a los beneficios mundanales y materiales de una manera clara. ¡Qué Cenab-i Hak siempre aumente la cantidad de los hermanos como Hüsrev, ámin!
Saber de las personas que participan de alma en este servicio sagrado seriamente, es la más buena y grande noticia para mí. El Señor Muftu Kemal estudió esa carta. Hace dos días que fui a visitarlo. Notificó su aprecio diciendo: “Encontrando las sutilezas y las verdades en el Corán que nadie había podido, las extrajeron del Corán”. Me dijo que notificara sus saludos y rezos. Hasta ahora el Señor Fethi, el Señor Haci Baha, mi padre, mi cuñado y el Señor Haci Abdurrahaman, alcanzaron a escuchar esta carta bendita. Inshaallah en la primera oportunidad trataré de leer al Señor Hafız Omer.
Cada carta suya me provoca una influencia hasta darme una nueva vida. Especialmente esta carta bendita, por darme las buenas noticias de que se escribió el Cuarto Signo, y se otorgará a este pobre, me hizo muy contento y alegre.
Hace mucho que usted empezó a abrir el misterio de las coincidencias Divinas, que están en el Corán. Usted descubrió esta clase muy importante del milagro del Corán, como esto que había sido escondido por alguna razón hasta hoy, y que usted tuvo éxito de escribirla; por eso, cuanto más se da alabanzas y gracias, es lo apropiado. Siempre y cuando avancemos más en este camino que usted abrió con el permiso de Bári, usted atestiguará muchas maravillas más, dará tan elevadas buenas noticias a sus hermanos necesitados; esto se percibe ciertamente como la existencia de la primavera después del invierno, el Más Allá después del mundo. Qué gran bienaventuranza que recibimos estas felicidades. Que desventurados aquellos que cierran sus ojos antes estas luces. Que gran error que la gente no se interese con estas verdades debidamente. Que espíritu cruel y tonto, que piensa en extinguir este sol soplándolo.
Así que en este camino iluminado, usted encontró el Kevser, a través de la guía del Dueño de Kevser. Con el permiso de Shefí‑ul Mahser, parándose en la fuente del rio de Kevser, recita la magnificente aleyaوَ سَقَيهُمْ رَبُّهُمْ شَرَابًا طَهُورًا; con sus notificaciones iluminantes como “¡Oh seres humanos! Quienquiera una vida eterna, aquí está el agua de la vida; el que se desvió de su camino, aquí está el medio de la salvación; el que no deja su incredulidad y obstinación, a él le está esperando un tormento y castigo intensos” etcétera, usted resucita y advierte a cada grupo.
Dando un tazón a sus amigos, hermanos y alumnos, que tratan de seguirle a usted en su servicio sagrado como sea posible, usted ordena llevar alimento a los necesitados, medicina a los débiles y enfermos, y el agua de kevser, que es un veneno mortal para los crueles e incrédulos. Cuando miramos al horizonte de la verdad, que se abrió a través de su guía y su servicio sagrado, como si viéramos que el Corán es una gran piscina, que es tan ancha que sus bordes no se pueden identificar ni limitar; y como si viéramos ciento catorce sucursales del agua de vida, que viene de la fuente deبdel besmele de Fatiha, que cada uno de ellos tienen distinto sabor, distinta intensidad y distinta fuerza, y que se llaman Suras, están fluyendo desde la llave de kevser a esta piscina.
“Esta pequeña mente no requiere comprender los asuntos elevados
Porque este balance no mide tanta carga.”
Mando saludos a mis hermanos del Más Allá, que colaboran hombro a hombro, y que recibieron aprecios por su sacrificio y esfuerzo que agradará a Allah; hago rezos por ellos; deseo éxitos para ellos y ruego sus rezos.
Hulusi