(El artículo de Hafız Ali)
¡Oh venerable Maestro!
Me tocaron dos niños y una niña en la porción de este pobre en el servicio del Corán, que se ordenó en el Noveno Asunto de la Tercera Parte de la Carta Veintinueve. Cuando volvía recibiendo esa orden, pensaba que: acaso hay niños entre mis parientes, ¿a quienes puedo elegir? Ante este pensamiento mío se dijo espiritualmente que: ¡Oh Ali! Tú no tienes voluntad para elegir. La elección de ellos pertenece a otra puerta. Tres días después, se designó a dos niños como mis compañeros y amigos de lección, llamados Yasar y Necati, y yo como un supervisor de ellos. Debido a que los niños no sabían las letras bien, les mostraba a veces escribiendo, y a veces del libro. Empezaron a leer el Corán un mes después. Durante el quinto mes tuvieron el éxito de leer completamente.
Mi bendito Maestro, pienso mucho en este asunto; al menos en unos años se logra leer el Corán, este gran estado no se le puede atribuir a nadie, que ocurrió superior a la esperanza; solamente es la gota del enorme mar del milagro del Corán; y no solamente yo, sino la mayoría de nuestro pueblo cree y confirma que esto puede suceder a través de las fuerzas muy grandes, como la ayuda espiritual de Nuestro Profeta Muhammed Mustafa Aleyhissalatu Vesselam, que es el Mensajero de los últimos tiempos del mundo, que es el orgullo de este mundo y el otro, y también como el rezo de mi Maestro, que se encargó de mostrar y difundir ese milagro. En el nombre de todos los creyentes de mi pueblo, dando infinitas e innumerables gracias a nuestro Maestro, que fue el medio de esta gran bondad, con mi lengua inhábil, siempre digo el rezo de “Qué Cenab‑i Hak esté complacido con usted eternamente”.
Mi Maestro, hay otra cosa más, que estoy a la espera de la orden suya. Es esto que: Si Cenab‑i Hak otorga, no hay duda que, inshaallah la existencia de usted será un medio de una primavera en este infierno, y el florecer de distintas flores como la lluvia de abril, y no hay duda que será el medio de crecer una rosa de Muhammed entre esas flores, como Hafız Yasar, que es el estudiante de su esfera. Ruego el rezo de terminar la recitación del Corán, y el rezo para iniciar su memorización, en la noche del viernes para el estudiante bendito de la esfera bendita; pido el rezo de perdón para este pobre muy defectuoso; con todas mis facultades sutiles y sentimientos, beso sus manos y túnica con respeto, y suplico para el perdón de mis faltas, Mi Noble Señor.
Hafız Ali