(El artículo de Said)
(Una carta que escribí yo, sobre la devolución de un regalo, que me mandó un alumno importante, que es Hulusi; se involucró dentro de los artículos de mis amigos con su aprobación.)
بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ اَبَدًا دَائِمًا
¡Mis estimados, verídicos y leales hermanos del Más Allá, Señor Haci Nuh y Molla Hamid!
Ustedes son muy importantes para mí. Muestro a ustedes a aquellos que dicen “en esta época no existe alguien verídico y leal”. La vida del conocimiento que pasé en Van durante veinte años… para mí, Van es muy valorable. Lillajiljamd, ustedes mostraron ese valor. Corresponden debidamente a mis sentimientos intensos hacia Van. Les contaré un evento que es instructivo; así es:
El año pasado recibí una carta por medio del Señor Mehmed, que es el socio del Señor Bekir, que es de Barla, y hace comercio con Estambul. La carta me pareció como maravillosa. Porque, el Señor Hulusi me escribe en esa carta que él se encontró con el Señor Nuh. En la misma carta, mi hermano Abdülmecid, también escribe los saludos y rezos de Molla Hamid. En la misma carta, estaba el escrito y firma de Molla Abdülmecid de Nurşin‑i Süflâ. Dije Fesubhanallah. A pesar de que estas personas a las que quiero mucho, están en distintos lugares, la reunión de ellas en una sola carta, es una escena deslumbrante con coincidencia Divina.
Este año ese Señor Mehmed llegó de nuevo a Egirdir. Él de nuevo me trajo el telegrama del Señor Nuh. Dije Fesubhanallah. Imaginé que la lengua del estado del Señor Nuh, como si dijera al Señor Mehmed “Amigo mío, yo me encontraré con mi Maestro a través tuyo”. Luego, de nuevo el sirviente del mismo Señor Mehmed fue a Egirdir, y trajo las cartas de él. De nuevo trajo la carta del Señor Nuh a mí, que se trata del regalo. Dije que ciertamente este asunto no es casual. Después, puse mi atención en el contexto de la carta. Adiviné que; en la fecha en que el Señor Nuh me mandara el regalo que preparó para mí, en la misma fecha yo también mandaba un gran regalo, a mis hermanos de Van a nombre del Señor Nuh, y que tiene el mismo precio. Así que esta coincidencia Divina es un signo para mí que: Nuh y Hamid fueron elegidos por Allah para que sean estudiantes y hermanos. Porque, me convenzo que la coincidencia Divina es un signo de la ayuda Divina para nosotros. En los tratados de Nur verán algunos ejemplos de la coincidencia Divina.
Pero pido mucho que no se ofendan; no pude aceptar el regalo. Hay muchos motivos de no aceptarlo. El motivo más importante es no dañar la sinceridad y pureza de la relación con mis hermanos y estudiantes. Además, gracias a la frugalidad, abundancia y estar conforme con lo que tiene, estirar mi mano a los bienes mundanales no está en mi voluntad si no existe una necesidad intensa, está fuera de mi voluntad. También contaré un motivo sutil, a través de un ejemplo:
Un importante amigo comerciante trajo un té que vale treinta kurush; no lo acepté. Dijo que: “Traje para ti desde Estambul; no me ofendas”. Lo acepté, pero le di el doble de su precio.
Dijo: “¿Por qué haces así? ¿Cuál es la razón?”
Dije: Es para no disminuir la lección que tomaste de mí, en el nivel del diamante al nivel de vidrio. Para tu beneficio dejo mi propio beneficio. Porque, si una lección de la verdad que se percibe de un maestro que no condesciende al mundo, que no cae en codicia y degradación, que no toma los bienes mundanales a cambio de la verdad, y que no queda obligado a la superficialidad, tiene el valor de diamante… la misma lección de la verdad que se recibe de un maestro que queda obligado a tomar limosna, a la superficialidad ante los ricos, que sacrificó su dignidad del conocimiento por causa de la degradación de codicia, que se inclinó hacia la hipocresía para verse agradable ante aquellos que dan limosna, que permitió comer las frutas del Más Allá en este mundo, disminuyéndolas del nivel del diamante al nivel del vidrio. Por eso, provocándote un daño espiritual de treinta liras, buscar mi beneficio de treinta kurush; me resiente y lo considero como crueldad. Ya que tú eres abnegado; ante esa abnegación yo también prefiero tu beneficio a mi beneficio; ¡no te ofendas!
Él también después de entender este misterio, aceptó esto y no se ofendió.
¡Oh mis hermanos Señor Nuh y Hamid! Qué ustedes tampoco se ofendan. Además, Señor Nuh, que sepa usted que: en esta época su búsqueda de mí en esa zona de una manera fiel y compasiva es un regalo tan grande, que es más valorable que miles de regalos como esto. También, proteger los tratados que les mandé, guardarlos en lugar mío es un regalo enorme a mí, que tiene el valor de miles de liras. Porque, aceptar y guardar seriamente a los tratados, que son el resultado de mi vida y mi deber para la patria, y que pagan mi deuda ante la hermandad y amor de mis hermanos en esa zona, protegerlos totalmente y ser un intermedio para llevarlos a aquellos merecidos, es un regalo tan grande que; vale como miles de regalos mundanales. Adicionalmente qué tengan seguridad que; si mi perdida espiritual no hubiera sido grande, no hubiera ofendido al Señor Nuh. Hasta ahora gracias a Cenáb‑i Hak, no he sido obligado a aceptar los regalos, y se quitó de mí la voluntad de codicia, que es el motivo de la caída de la gente del conocimiento en esta época. También si hubiera aceptado su regalo, o se hubieran roto los corazones de muchas personas, o se hubiera roto mi regla de cincuenta años.
Mando saludos a cada uno de mis viejos alumnos y hermanos que están allí y alrededor de esa zona; rezo por ellos y quiero sus rezos.
اَلْبَاقِى هُوَ الْبَاقِىSu HermanoSaid Nursi