(Un artículo del Señor Hulusi)
¡Estimado Maestro, compasivo hermano, venerable luchador!
Dentro de las últimas dos semanas, recibí las obras milagrosas: la Sexta Parte de la Carta Veintinueve, que nació en dos distintos tiempos, un punto sutil del Corán que viene de la refulgencia de la súplica de Kenz‑ul Arsh, el Sexto y Octavo Signos de la Octava Parte de la Carta Veintinueve.
La Carta Uno pasó a mi mano hoy, justo en el tiempo en que me aburría, que es una característica del ser humano. Esta obra llegó en un momento cuando mis ojos necesitaban una luz como esto, mi mente necesitaba una lección como esto, mi cuerpo enfermo necesitaba una medicina como esto, mi espíritu afligido necesitaba un consuelo como esto, mi infinitamente cruel alma maligna necesitaba una educación como esto; llegó nueve días antes que la segunda obra, que en realidad se dio al correo tres días después de esta obra; estos muestran ciertamente que: este asunto no ocurre por sí mismo ni es casual. Seguramente no llegó, sino que se mandó. No alcanzó sino que se le hizo alcanzar. No es sin propósito, se hizo que ella corra para este servicio. Incluso, por una mano secreta, se presentó como un signo total de la misericordia y ayuda Divina, a este inhábil hermano suyo, que es el más débil, incapaz, inmerecido de los sirvientes del Corán, en el momento más necesario y necesitado.
اَلْحَمْدُ لِلّٰهِ هٰذَا مِنْ فَضْلِ رَبّ۪ي
Leí la Sexta Parte de la Carta Veintinueve el pasado viernes, cuando mi padre, el Señor Fethi, Hoca Abdurrahman y otra persona más estaban presentes. Yo solamente por mi cuenta lo estudié unas veces. Inshallah me esforzaré para que se beneficien contadas personas, que lo leerán y que necesitaran leer a ellos. Esta obra luminosa contiene dos efectos oponentes como acariciar y asustar. Sin duda uno de estos medios influenciará a la gente. Así que de una manera parecida a los principios de las condiciones de la fe, usted advierte a los estudiantes y sirvientes del Corán‑i Hakím, que toman en cuenta esta verdad; les enseña estos seis principios debidamente para que no se engañen:
1‑ En lugar de la consideración de la gente, la complacencia Divina, que es un significado de la fe en Allah
2‑ En lugar de temer y tener sospechas infundadas, creer en el decreto
3‑ En lugar de la ambición y codicia, la fe en el Corán y en los libros Divinos, según la indicación de la aleyaاِنَّ اللَّهَ هُوَ الرَّزَّاقُ ذُو الْقُوَّةِ الْمَتِينُ.
4‑ En lugar del sentimiento de racismo, el camino de nuestro Noble Señor Nebiyy-i Efham (Sallallahu Teala Aleyhi ve Sellem), que abarca a todos los seres humanos y genios; la fe en los Profetas, recordando las benditas aleyas comoاِنَّمَا الْمُوءْمِنُونَ اِخْوَةٌyوَاعْتَصِمُوا بِحَبْلِ اللَّهِ جَمِيعًا وَلاَ تَفَرَّقُوا
5‑ En lugar del egoísmo, la inhabilidad… confesar nuestras faltas, cumplir el servicio que toca a nosotros, en el sentido de proteger y difundir los destellos del Corán; sabiendo que estamos a cargo del servicio no calculando el resultado. Es decir en un sentido, salir de ser un ser humano. Tener fe en los ángeles pareciéndose a ellos, que fueron el medio de revelar los Libros y Páginas de los Profetas.
6‑ En lugar de la pereza y auto indulgencia, hacer su deber… usted enseña la fe en el Más Allá con una lengua cierta, con pruebas, signos, indicaciones, lúcidamente y nos otorga advertencias como que, ante las situaciones que no dejan tiempo para el servicio Coránico, en que no se debe dudar que es sagrado y que cada hora suya vale como un día de adoración, pensando en la sublimidad de este servicio, tener bien abiertos los ojos antes que se salga de las manos, es decir saber el valor de la vida antes de morir.
Que el Noble Allah‑u Zulcelal esté complacido con usted eternamente, que le haga permanecer y tener éxito en su lucha y servicio sinceros, en el tema de salvar la comunidad bendecida de Muhammed (A.S.M.) de la desviación y de guiarla al camino del Corán, ámin Bihurmeti Seyyid-il Mürselîn ve Bihurmeti Corán-il Mübin.
La obra titulada “Un punto sutil del Corán, que viene de la refulgencia de la súplica de Kenz‑ul Arsh” y las refulgencias que están en el Octavo Signo de la Octava Parte de la Carta Veintinueve, son tan elevadas y distinguidas que no se puede describir.
En la primera: Las coincidencias Divinas, que se indicó y se explicó que están en todas las letras Coránicas respecto a su cantidad, nos dejó en asombro y admiración. La segunda obra, que indica parcialmente al aspecto de las coincidencias Divinas, con las letras en cuatro pequeñas Suras, es verdaderamente milagrosa. El Profeta de los Últimos tiempos del mundo, el orgullo del universo, el motivo de la creación del universo y revelación del Corán, nuestro Profeta Noble Señor Muhammed Mustafa (Sallallahü teala aleyhi ve ala alihi ve ashabihi ve ezvacihi); de los milagros de él que han sido escondidos hasta ahora, como un signo de sabiduría y misericordia, que se relacionan con el milagro del Corán, y que se llaman las coincidencias Divinas de lo Oculto, en estas obras inigualables que se exhibió por nuestro querido Maestro. No podré notificar ni el uno por mil del placer espiritual y la refulgencia que percibí de esas obras. Y soy incapaz de agradecer por los otorgamientos Divinos y favores de Subjan tan enormes que percibimos.
اَللّٰهُمَّ حَصِّلْ مُرَادَنَا وَمَقْصُودَ اُسْتَاذِنَا سَع۪يدِ النُّورْس۪ي بِحُرْمَةِ حَب۪يبِكَ الْمَكِّيِّ الْمَدَنِيِّ الْهَاشِمِيِّ الْقُرَيْشِيِّ
Mandé una copia de la Séptima Parte de la Carta Veintinueve a nuestro hermano, Señor Abdülmecid. En su respuesta breve dice que: “No es permitido que otros miren a esta mujer hermosa que es la hija de la mente de Seyda, excepto Hulusi y Abdülmecid. Aquellos que son permitidos, tampoco pueden. Sería bueno que escribas a Seyda, que hay una posibilidad de que: no proporciona algún beneficio el que salgan afuera las mujeres como ella, más bien resultará con un gran daño. El Nuevo Said también lleva la misma furia que tenía el Viejo Said. En realidad, el Nuevo Said no debe gastar su tiempo con la gente. Así lo requiere su camino y estilo. Lo que sea… Cenab‑i Hak es el verdadero protector.”
Yo también en breve respondí en este significado:
Esta opinión es correcta para nosotros. Pero no encuentro apropiada esta opinión para el noble Maestro, que dio la espalda al mundo, que se ocupa con la gente –por medio de aquellos que se relacionan con los tratados de Nur– cuando cumple su encargado deber espiritual. Porque aquel que emplea a esa persona en este gran trabajo, seguramente lo protegerá. Me convencí de esta manera que: si nosotros cortamos nuestra relación con los tratados de Nur, el Noble Maestro nos dará la espalda a nosotros.
La preocupación de nuestro estimado hermano, aparentemente es correcta y muy sincera. Pero considero que privar a las personas de estas verdades que se relacionan con los tratados de Nur, y que forman una pequeña congregación y encarcelar totalmente esta obra sagrada no es apropiado y lo encuentro contra la verdad. Nuestro ayudante y protector es Allah. Mando saludos a mis hermanos que ayudan al servicio sagrado del venerable Maestro, con una intención pura, con sentimientos sinceros y fervor serio; rezo por su éxito y pido su rezo. Mi padre, el Señor Fethi, el Señor Hoca Abdurrahman, el Señor ex‑Muftu Kemaleddin, el Señor imam Hafız Omer y otros que se relacionan con las Palabras, le mandan saludos; rezan por usted y piden su rezo.
De nuevo, invoco y suplico a la gracia Divina por la continuación de su bienestar y por su éxito; beso sus manos benditas con total respeto y veneración; ruego perdón por mis faltas y especialmente pido que no saque a este inhábil hermano verídico suyo de sus buenos rezos.
اَلْبَاقِى اَلْحُبُّ فِى اللَّهِHulusi