(El artículo del Relojero, el Señor Lütfü
بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ اَبَدًا دَائِمًا
Recibí y leí el Octavo Signo de la Carta Veintinueve, que muestra los misterios de las coincidencias Divinas de las letras de las Suras del noble Ihlas, Fatija y las últimas dos Suras del Corán. Las coincidencias Divinas que se escribió en este tratado, pusieron un misterio a la vista que no tiene precedente hasta ahora. Poner un estudio en este tema es muy superior que el poder de mi pluma y mi comprensión; confiando en el perdón de mi Maestro, puedo decir hasta esto: las explicaciones en el tratado que se escribió, son pruebas muy enormes para despertar a cualquier negligente pesimista y ciego, iluminar los corazones oscurecidos con toda su existencia; por eso notifico que respecto a la decisión intencionada de nuestro venerable Maestro, se considera muy apropiado involucrarlo en el inicio del Corán, para que cada individuo vea los milagros en el Corán‑i Azim-ul Burjan, mi Noble Señor.
Relojero Lütfü