(El artículo del Señor Hulusi)
Esta vez con respeto recibí el Séptimo Asunto de la Carta Veintiocho, que se dio como una gracia y ayuda. Respetuosa y repetidamente lo estudié. También lo leí al Señor Hafız Omer, que es su nuevo alumno, una vez a mi padre, al Señor Ibrahim, que es uno de los maestros antiguos, y a un amigo nuestro, y lo leí una vez al Señor Fethi. Inshaallah lo leeré de nuevo y haré que otros lo lean. A través de esta carta suya, primeramente a mí, puso un apropiado bálsamo perfecto sobre la herida espiritual que aparece en los corazones de los oyentes, por causa de la situación actual.
Haciendo recordar el magnificente decreto deلاَ تَقْنَطُوا مِنْ رَحْمَةِ اللَّهِusted verdaderamente dio una gran buena noticia como refugiándose en la gracia de Allah, en la espiritualidad de su Generoso Amado (A.S.M.), en que no hay duda que el milagro deمِنْ اَوَّلِ النُّزُولِ اِلَى قِيَامِ السَّاعَةِdel Glorioso Corán está siguiendo, con una paciencia verdadera pueden confrontar a estos dolores; inshaallah alcanzarán un pronto futuro iluminado. En aras del milagro del Corán que usted notificó a la desesperada comunidad con el permiso Divino, que Allah‑i Zulcelal esté complacido con nuestro Maestro eternamente. Que pronto transforme nuestras esperanzas que usted espera por cuenta del Noble Corán en la realidad y que otorgue la salvación de la fe a los creyentes.
Antes que recibiera el Séptimo Asunto de la Carta Veintiocho, decía a las personas que no tienen relación con las benditas Palabras que: “Mi Maestro repetidamente por seis o siete años dice así: ‘Las barreras del Corán se arruinaron. Todos los ataques vienen al Corán. Es el tiempo de salvar la fe.’ Así que gradualmente los eventos que muestran la veracidad de esta notificación aparecen y cada creyente que tiene vista y consciencia puede confirmarlo”. Esta carta demuestra que este inhábil alumno suyo es obediente de notificar las órdenes de su Maestro, también tal como expliqué anteriormente, los asuntos de las cartas antes que las recibiera yo fueron los temas que habían ocurrido en mi mente, incluso que habían estado en mi lengua, no tenía duda que no fuera así en esta carta; por eso considero que viene del milagro del Corán. En cuanto a las coincidencias Divinas, en la copia que está conmigo también mayormente hay un balance. Sí, por cualquier lado que se mire, se ve la ayuda Divina claramente.
Mi venerable Maestro, a través de la misericordia Divina comprendí otra verdad más, de una manera cierta. Ella es esto: la lección que usted dio en el primer encuentro honorable, hace sentir su existencia en todos los tratados y cartas. La diferencia solamente viene de que las verdades breves en esa lección se explican, se aclaran y se muestran en otras lecciones. Entonces considerando la fe y el Corán como bases, se forma una fuente permanente de la refulgencia, una fuente eterna de luz, un sagrado tesoro imperecedero y un castillo Divino.
Sí, ya que nuestro Noble Señor que es el más Valioso Profeta (sav) y que es el motivo de la creación del universo; después de cumplir su deber de la misión profética perfectamente, se honró al mundo eterno con la orden Divina que fue un medio de su existencia. Dejó el Corán‑i Hakím como un regalo más maravilloso, un guía más perfecto y más sagrado a los habitantes, especialmente a los seres humanos y a los genios que vendrán y pasarán, llenarán y vaciarán este mundo, y que se pudrirán y renovarán. De hecho, muchas personas elevadas que crecieron en los siglos siguientes solucionaron todos sus problemas a través del Corán. Lo que ellos buscan, lo encuentran en el Corán.
Así que también en este siglo de la oscuridad y de las innovaciones ilícitas, el Corán‑i Hakím y Kerim mostró su milagro inmortal, a través de las Palabras y Cartas. En este trabajo verdaderamente enorme, nuestro honrado y venerable Maestro merecidamente y sin duda fue el funcionario y el medio. Con la gracia Divina creí ya en esta verdad en la primera lección. Otras lecciones iluminantes fueron y son el medio de fortalecer la fe.
اَلْحَمْدُ لِلّٰهِ هٰذَا مِنْ فَضْلِ رَبّ۪ي
¡Mi honrado y venerable Maestro!
Dicen que este mundo es un calabozo para los creyentes. Las Luces que usted fue el medio de escribir, aparecer y notificar iluminaron nuestro mundo oscuro. Nos educaron la verdad de la creación. Nos enseñaron la vida eterna, permanente, incesante y feliz. Personalmente, si no hubiera existido estas Luces, ¿qué sería de mi estado? Si no hubiera alcanzado a las Luces, ¿qué podría hacer? Si no me hubiera empleado en la difusión de estas Lucesعَلَى قَدْرِ الطَّاقَةِ وَاْلاِمْكَانِcon los pecados que son mi ganancia, con mi cara negra, con mi estado miserable, ¿cómo podría entrar a la presencia Divina? Elhamdulillah, mucho y mucho Elhamdulillah, espero que por mi buena intención y por mi servicio Coránico como una partícula, inshaallah este sirviente con muchas faltas también alcanzará a la misericordia Divina a través del rezo de usted.
Hulusi