(El artículo del Señor Hulusi)
¡Oh venerable Maestro!
Esta vez, con total agradecimiento recibí su carta bendita, que contiene desde los Puntos Cuatro hasta el Nueve de la Carta Veintiocho, la segunda parte de la Carta Veintinueve que usted le llamó el epílogo del Séptimo Asunto de la Carta Veintiocho, que trata del tema de la notificación del gran misterio de la ayuda Divina, que notifica las sabidurías del milagroso Ramadán, y también recibí el iluminante Sello del Milagro. Leí repetidamente con gusto y con un placer espiritual. Pero hace casi dos semanas que no puedo escribir una respuesta. Así en este bendito día viernes, con un propósito de presentar brevemente las refulgencias y consuelos que recibí de los tratados de Nur, y también mis sentimientos de corazón, empecé a escribir esta pieza de papel con la gracia de Hak.
Primero, el Punto Sexto de la Carta Veintinueve, como un apéndice de las pruebas de la Palabra Veinticinco, demuestra a aquel que tiene una partícula de fe, que la traducción verdadera del Corán no es posible. También describiendo y examinando los lemas Islámicos con una lengua muy agradable, da una bofetada espiritual y muy perfecta a los eruditos malos. Y finalmente, para preparar la mente de que las verdades en la carta vienen del Corán, siguiendo la retórica de su milagro y su elocuencia, pone a la vista la aleya
لَا يَسْتَو۪ٓي اَصْحَابُ النَّارِ وَاَصْحَابُ الْجَنَّةِ اَصْحَابُ الْجَنَّةِ هُمُ الْفَٓائِزُونَ
Esta pobre persona orante a usted, su alumno en el estudio de los tratados de Nur que usted exhibe y envía, queda asombrado en que hacer y cómo actuar, bajo dos efectos: uno positivo y otro negativo. Porque, no podemos cumplir nuestro deber espiritual. Podemos difundir a un área muy estrecha y limitada. Cada día el desvío y la incredulidad aumentan. Atacan a los principios Islámicos de una manera sin compasión, empezando por las Sunnas y apuntando al Corán. En una época como esta, estas iluminadas obras curadoras que serán un bálsamo apropiado justo a estas heridas, quedan solamente entre limitadas personas, en una situación de reforzar la esperanza y fe solamente de estos pobres; esto aumenta la tristeza y no deja otra solución más que refugiarse en el tribunal Divino.
Sí, se forma una convicción cierta. Incluso, si se mira atentamente, se ve que; este palacio del mundo, paso a paso se está acercando a la ruina. A cada hora, se sale una teja de su techo, un adobe de su pared, y una parte de su estuco; incluso disminuye la luz de su lámpara. Esta hospedería que se supone que no se envejezca, que no se descascare, que no se arruine ni se cambie, seguramente se envejecerá, descascará, arruinará y se cambiará.
Así que tengo la opinión de que las debilidades que aparecen en la humanidad, y especialmente en los musulmanes, y que aumentan sucesivamente, aceleran este resultado. Pero tal como se guío, ya que no somos responsables del resultado sino del servicio. En cuyo caso, sin dejar la esperanza, debemos suplicar al tribunal Divino con paciencia y tranquilidad, a través del rezo e invocación. Debemos decir que inshaallah nuestro Halik, que tiene un conocimiento abarcativo, un poder infinito y permanente, hace bien, crea bondades.
El Epílogo del Séptimo Asunto de la Carta Veintiocho, aunque sea una posibilidad, en el asunto de los signos de lo Oculto, se escribió con un propósito de eliminar cualquier duda. Su sirviente verídico, Elhamdulillah nunca tuvo un sentimiento fuera de aceptar, confirmar con toda su existencia los significados y las verdades que las obras benditas muestran e indican, y fuera de dar su vida a sus significados sagrados. Tal como nuestro honrado Maestro no se limita de mostrar estas joyas Coránicas a sí mismo; dice a los necesitados: “miren, vean, que se beneficien; ustedes también sean un medio para mostrar a los necesitados, fervientes y a los confundidos”. Este pobre alumno suyo, ante esta orden, dijo “a su orden; la escuché y la obedezco”. Tuvo un estado de un deseo de hacer servicio en aras de este propósito, en gratitud como sea posible y confiando en Allah. Por eso, estas notificaciones convincentes con pruebas en el tema de las coincidencias divinas de lo Oculto, son apropiadas; no son excesivas. Esto, de todos modos es necesario. Hay una necesidad total para esto o existirá. Esto se entiende del ejemplo que se dio. ¿Se pueden comparar las concordancias y balance de lo Oculto que están en las obras iluminadas, que florecen, borbotean y brillan directamente desde los tesoros sagrados del Corán, para la gente y musulmanes de este siglo, con un tefsir del Corán, que se escribió con mucha atención, que se juntó esforzándose por muchos años, que se escribió según las reglas de explicación del Corán, poniendo atención al anterior y posterior de la palabra, que se formó con seguridad teniendo cuidado a las coincidencias y al orden, que llaman la atención inevitablemente en algunos lugares suyos, probablemente por causa de mucho uso? No, jamás…
El artículo del Señor Ahmed Galip es agradable. La relación de este artículo con el Noble Corán y con las Palabras, que son las iluminantes goteras y destellos de la bodega de los misterios Divinos, aumentó su belleza. Que Allah aumente mucho la cantidad de los hermanos como él. Que los haga exitosos a todos ellos en la bondad, y también a este pobre con muchas faltas. Ámin.
En la segunda parte de la Carta Veintinueve, mirando a través de los especiales binoculares del Corán, se notificó nueve sabidurías entre las sabidurías del Ramadán, de una manera maravillosa e inigualable. Que Allah esté complacido con nuestro querido Maestro. Este año, aquí la sumisión al Ramadán aparentemente fue más que los años anteriores. El corazón desearía que ojala esta elevada obra hubiese pasado a mis manos antes de este Ramadán. Se sabe por su valorable conocimiento que nuestro Señor, que es el Señor de los Mensajeros, la Luz de la Existencia Sallallahu Aleyhi ve Sellem, dice que “la religión es el consejo”. Por esta razón, leyéndolo justo a tiempo a nuestra congregación de aquí, que estoy triste por su poca cantidad; hubiéramos cumplido esta orden enorme del Profeta. Pero, nuestra privación de este honor viene por la distancia material. Porque, ya que la primera revelación del Corán en el mes de Ramadán, también en este siglo y en esta época, es apropiado y excelente que en este mes se escribió la obra sobre las sabidurías de esa aleya bendita. Que Cenab‑i Hak nos honre con muchos pares suyos a todos nosotros. Ámin.
El Sello del Milagro me hizo que yo conozca a mis valorables hermanos en el servicio del Corán. Y me hizo recordar este agradable poema iluminado:
Este universo es un espejo, todas las cosas continúan con Hak
Del espejo de Muhammed siempre se ve Allah.
Y me hizo decir esta parte:
Este sello es un espejo, todos son sirvientes, con la veracidad
Del espejo del Maestro, siempre se ve el Corán.
Que Allah‑u Zulcelal esté complacido con todos ellos. Presento a la confirmación sabia de usted, para que se ponga mi firma a través de este poema en una esquina vacía de este espejo bendito.
Hulusi