¡Oh gran Maestro!
La Palabra que vino desde Atabey, que es el fruto de Ramadán y que notifica las sabidurías del Noble Ramadán, nos advierte y explica las sabidurías que no sabemos. Ante cada Palabra que leí y las elevadas verdades que usted escribe, mi lengua inhábil queda incapaz de definirlas y apreciarlas. Veo, comprendo y tengo la fe en que un tiempo vendrá, estos Risalát‑ul Envar y Mektubat-un Nur tendrán una fuerza de una fuente que emite luces fervientemente, como una montaña que enardece dentro de ella misma, y que aflora con mucho fervor. Y tal vez ya la tiene. Tal como un dínamo de electricidad que ilumina a todos lados apretando su botón, abarcará las distancias muy lejanas de ella misma con su luz de advertir y guiar.
Zeki que es el amigo del difunto Lütfü, que es un viejo estudiante de Nur