¡Mi virtuoso Maestro!
Copiando las Palabras Uno, Dos, Tres, Cinco, Seis, Siete y Ocho de Risale‑i Nur, que es un amanecer de Luz, las presento a su lado elevado para la corrección. A pesar de que las mencionadas Palabras son cortas, sus significados son grandes. Otorgan enormes sentimientos y un pensamiento elevado. Esas palabras, barbotean como ríos puros y radiantes, que cada uno viniendo de distintas fuentes, desembocan en un mar grande. Así que, yo me beneficio en muchos grados de las voces elevadas y sublimes de estos ríos corrientosos. Y finalmente, produzco remedios que dan curas a las enfermedades que afligen a la humanidad, y principalmente a los inhábiles. Que usted tenga seguridad que tengo el deseo de advertir a las personas que se ahogan en la pobreza, cuyas imaginaciones no podían desarrollarse.
¡Mi honrado Maestro! Comprendo que cuando buscaba un amanecer, lamentándome por mis esperanzas perdidas, los puestos de las estrellas que apagan su luz en el cielo de mi vida, una cara luminosa, un amanecer iluminante brillaron frente mío. Que Allah este complacido con usted qué; gracias a sus valorables obras, entendí el valor e importancia de la vida. De esta manera encontrando un apoyo espiritual para mi corazón, me sumergí en alegría. Que mi Rab haga a nuestro Maestro honrado en los dos mundos, y lo haga alcanzar sus propósitos, ámin.
Zekâi