(Un artículo de Said)
(Una carta que se escribió a un médico que es muy fervoroso hacia los Tratados de Nur, y tuvo un despertar al estudiarlos. En realidad tiene poca relación con este tercer apéndice; pero que esto sea un artículo mío entre los artículos de mis hermanos.)
﷽
¡Hola, oh el medico afortunado que puede examinar la enfermedad de sí mismo, mi honorable amigo sincero!
El despertar del espíritu que tu carta ferviente muestra, merece la felicitación. Sepa que lo más valioso entre los existentes es la vida, el más valioso entre los deberes es servir a la vida, entre los servicios de la vida, el más valioso es esforzarse para transformar la vida transitoria en la vida eterna. Todo el valor y toda la importancia de esta vida, es respecto a ser una semilla, inicio y origen de la vida eterna. Al contrario, poner toda la atención a esta vida efímera, de manera de envenenar y corromper la vida eterna, es como una locura de preferir un relámpago repentino a un sol duradero.
En el punto de la realidad, las personas más enfermas que todas las otras, son los médicos materialistas y negligentes. Si ellos pueden tomar los remedios de la fe como antídotos, de la farmacia sagrada del Corán, pueden curar las enfermedades de sí mismos y las heridas de la humanidad. Inshallah, este despertar tuyo, será como un bálsamo para tu herida, también te hará un remedio para la enfermedad de los médicos.
Además, sabes que: un consuelo espiritual para un enfermo desesperado y desanimado, a veces es más beneficioso que mil remedios. Sin embargo, un médico que fue ahogado en el pantano del naturalismo, agrega una oscuridad más a la desesperanza dolorosa del enfermo desdichado. Inshallah, este despertar tuyo te hará un medio de consuelo, y un médico iluminado para los desdichados como ellos. Sabes que, la vida es corta, las labores necesarias son muchas. Acaso, como yo, si tú también inspeccionas tu cabeza, encontrarás cosas sin vida como montones de leñas, innecesarias, sin beneficio e importancia entre tus conocimientos. Porque yo inspeccioné y encontré muchas cosas innecesarias. Así, se debe buscar una solución: volver esos conocimientos científicos y aprendizaje filosóficos en enseñanzas beneficiosas con luz y espíritu. Tú también, pide un despertar de Cenab‑i Hak que: transforme tu mente por cuenta de Hakím-i Zulcelal; les brille a esas leñas encendiendo un fuego a ellas. Tus aprendizajes científicos innecesarios que se vuelvan en conocimientos Divinos.
¡Mi amigo inteligente! El corazón deseaba mucho que: se adelanten personas entre la gente del conocimiento, que se parezcan al Señor Hulusi, respecto a sentir su necesidad tanto con un fervor a las luces de la fe y los misterios del Corán. Incluso, ya que Risale‑i Nur puede hablar con tu conciencia; considera cada tratado como una carta, no de mi persona, sino de un heraldo del Corán, y una prescripción desde la farmacia sagrada del Corán. Dentro de una ausencia, abre una esfera de conversación en presencia de ellos.
También, cuando desees, escríbeme una carta; aunque si no contesto, no te ofendas. Porque, desde la antigüedad, escribo cartas muy poco. Incluso, por tres años, a muchas cartas de mi hermano, contesté con solo una carta.
Said Nursi