(Se escribió en referencia a Nueve Explicaciones, que son sobre el sufismo)
بِاسْمِهِ وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ
¡Mi querido Maestro y mi Señor valorable!
Recibí con una gran alegría la Novena Parte de la Carta Veintinueve, por medio de mi hermano Hafız Ali, y la leí. A pesar de que la leí cinco o seis veces, a veces con mis hermanos y a veces solo, ante las refulgencias iluminantes que este tratado pone en mi espíritu, mi necesidad de leer aumentaba cuando más leía. No podía dejar de mi mano este valioso tratado, que enseña estas verdades elevadas, puras y sublimes del sufismo, que las anhelaba por años. Tal como otros tratados que son sus propios amigos, y que dan un distinto placer cada vez que se leen, este tratado también mostraba una diferente delicadeza y belleza a cada mirada; por cuatro o cinco años buscaba el contenido de las frases, que nos leen las elevadas verdades sublimes dentro de él; pero no podía encontrarlo.
Mi querido Maestro, que Allah esté complacido con usted eternamente. Tal como a pesar de que los pescados viven en el océano, ellos tienen una necesidad intensa de las lluvias de abril, no por el motivo de que les falte agua, sino para que se produzcan las cosas valiosas en ellos; Asimismo yo también intensamente necesitaba este tratado. Infinitas gracias al noble Cenab‑i Hak y Feyyaz-i Mutlak, que iluminó también esta página oscura de mi vida de una manera muy superior que mi deseo.
Sí, siempre soy incapaz de expresar con pluma el efecto e impresión que provocó este tratado en este pobre alumno suyo. Encuentro este valioso tratado como muy importante, que abre muy enormes tesoros a través de sus pequeñas frases y llaves, que tapa los vórtices grandes y que enseña que el sufismo es un camino puro, elevado, que proporciona altas refulgencias, alegrías, placeres, que no se satisface ni se deja. Encontrándome a mí mismo con mucha razón en felicitar a los hermanos por tener este tratado, que son especialmente miembros de un camino sufista, que se abstienen de las acusaciones de lo demás o, que a pesar de que quieren aprender y comprender, no pueden tener éxito y que están interesados en él.
¡Valorable Maestro mío!
Besando sus manos y el dobladillo de su túnica, ruego que se complete el resto del tratado y que se nos mande para nuestro beneficio y refulgencia. Notifico nuestra expectación impaciente por su terminación, y envío con nuestros amigos; mi noble Señor.
اَلْبَاق۪ي هُوَ الْبَاق۪يSu humilde estudiante,Ahmed Husrev