(Este artículo largo pertenece al Señor Hulusi)
بِاسْمِهِ وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ بِعَدَدِ الْمَلَكِ وَالْاِنْسِ وَالْجَانِّ
¡Oh Glorioso Maestro!
Me puse alegre recibiendo el Cuarto Asunto de la Carta Veintiocho hace cuatro días, y el Segundo, Tercer Asuntos, y otros contenidos, ayer.
Primero: Pido permiso de decir unas palabras respecto a la enorme consideración del venerable Señor Sabri, respecto al aprecio del Maestro y a su modestia positiva. Así es:
este pobre hermano suyo con muchas faltas, tiene algunas características del Maestro como una gota del mar, que lo conozco como muy venerable y glorioso. En este sentido, notificaré tres estados míos:
Uno: Desde mi edad pequeña, con el favor de Hak, he tenido curiosidad sobre las verdades Coránicas; he estado en el camino de la búsqueda de la verdad. Finalmente, en Egirdir encontré lo que buscaba en los Tratados de Nur llamados Palabras, que mi Venerable Maestro fue el medio de escribirlos. Este encuentro, ante todo me sacó del pantano al bienestar, del desastre a la felicidad y de la oscuridad a la luz. Por eso, desde ese momento en adelante resultó un amor, relación y un apego inquebrantables en mi espíritu hacia los Tratados de Nur, al Noble Corán y a mi Maestro, que es el escritor, notificador, predicador y heraldo de estos Tratados de Nur, a través del permiso de Hak. Doy agradecimientos y alabanzas cien mil veces. En los tiempos en que me ocupo con los Tratados de Nur, percibo un gran placer, superior a todos los placeres mundanales, y un fervor enorme en mis sentimientos.
Segundo: Tal como requiere el ser un sirviente ante Allah, y como muestran las enseñanzas que recibí de los Tratados de Nur, considero que todas las faltas y maldades vienen de mi alma maligna, y las bondades y buenas cosas vienen de Allah. Voluntariamente deseo hacer servicio a los Tratados de Nur y al Corán; por cuenta de los creyentes, me pongo muy triste por no tener éxito en difundirlos. También por este estado mío doy agradecimientos a Allah.
Tercer estado y mi personalidad verdadera: siento seriamente vergüenza en describir esto. Inmediatamente, pido a Cenab‑i Hak que nos proteja de las artimañas del alma maligna, genios, humanos y de los demonios, a mí y a todos nuestros hermanos, y que no nos ponga entre aquellos que se desvían. Ámin.
Mis hermanos; las personas que son los hermanos y alumnos de mi Maestro, sin duda sienten el primer y segundo estado en sus espíritus. Ahora bien, debido a que no se limitarán las facultades sutiles en la humanidad, y particularmente en los creyentes, aquellos que entran una vez en este camino a través de la ayuda de Jüdá, debido a que no serán derrotados por su alma maligna ni por sus demonios, en comparación con este inhábil, pobre e incapaz, Por tanto, su avance y de lo que se beneficien será mucho más. La consideración de mi venerable Maestro a este defectuoso alumno suyo, es una evidencia y ejemplo del nivel de su compasión a los seres humanos, a los creyentes y a aquellos necesitados entre los creyentes como yo, y de que yo tengo la máxima necesidad.
En breve: ¡Estimando, venerable y humilde hermano Sabri, que me da una buena consideración muy superior a lo que merezco! Que sepas que entre la comunidad de Muhammed (A.S.M.) soy un sirviente muy inhábil, pobre, quebrado y con pecados. Necesito mucho de sus rezos. Ayudar al heraldo del Corán en su servicio sagrado, que tuvo éxito en exponer las joyas con distintos nombres, formas y estilos, del tesoro especial del Corán al mundo, con su inhabilidad y pobreza, es mi propósito más grande, mi deseo más serio y mi intención más sagrada. Por el motivo de esta intención mía, en los momentos que logro la felicidad de ocuparme con los tratados de Nur, estando fuera de mi esperanza, algunas palabras por si mismas vienen a mi corazón y pluma, que esta virtud no pertenece a mí, sino segura y ciertamente pertenecen a los tratados de Nur, que brillaron del Noble Corán. En cuyo caso, el verdadero maestro es el Corán. Nuestro venerable Maestro merecidamente y sin duda es el profesor, heraldo y educador de él. Nosotros, que somos necesitados, debemos aprovechar la oportunidad, tomar las joyas, bordarlas en nuestro corazón y cerebro, y esforzarse para la difusión de estas Luces como sea posible, que serán el medio de nuestra felicidad, debemos fortalecer su mantenimiento.
Segundo: Recibí el libro de las cartas personales, que contiene trece cartas pequeñas del libro Cartas. Por medio de esto, considerando el pasado como actualidad, escuché de nuevo su agradable charla, que tiene un significado profundo. De todos modos, no estoy conforme que esos tiempos queden en el pasado. Siempre los considero como presente. El pasado, presente y futuro; ¿estos no es una clasificación nominal? Para aquellos que perciben el placer de las verdades del Islam y la fe, no hay necesidad para esta clasificación.
Tercero: El Primer Asunto de los ocho asuntos de la Carta Veintiocho, dio una lección valorable sobre el sueño, que pertenece a mí. Fue una explicación agradable a la aleyaوَجَعَلْنَا نَوْمَكُمْ سُبَاتًا,
fue una interpretación linda porque el sueño salió a luz con significado. A través de explicar la aleya que se trata del sueño de una manera muy elevada y apropiada, usted dio una lección beneficiosa, placentera, seria, verdadera, elocuente y concisa a todos los oyentes y lectores de Risale‑i Nur y Mektubat-un Nur, a pesar de que su Hulusi es más necesitado que todos.
Quiero indicar a esto que; agrego un átomo, un punto más al keramet del Corán: A veces en Egirdir y a veces aquí, ocurría algo en mi mente, que me hacía ocuparme mucho con él. En la siguiente carta de usted, encontraba la respuesta de ese algo que ocupa mi mente. No pasó una ni cinco veces, sino que pasó demasiadas veces. Por eso digo que estos son los keramets del Corán.
El Segundo Asunto es una lección agradable y académica, también ocurre otro sentido más en mi mente. Los ayudantes de la comunidad de satanás, paseando hasta aquí, con los actos falsos y engañosos, quieren rodearnos por atrás. Por este motivo, nuestro querido Maestro, que tiene la llave de la farmacia del Corán en su mano, a través de la ayuda Divina, conlleva remedios para estos venenos, y lucha a través de las armas que recibe del arsenal del Corán. De esta manera él usa un lenguaje agradable y maravilloso, y parábolas excelentes; esto verdaderamente merece gratitud y agradecimientos. Que Allah esté muy complacido con usted.
El Tercer Asunto realmente es muy lindo, agradable y lúcido. Partiendo este asunto en cinco puntos, como si usted recordara los cinco pilares del Islam, mostrando las cinco bases para la salvación. Además, usted escribió esto a sus amigos, y a aquellos que en su corazón esperan algo de usted, como una respuesta a una pregunta designada. Pero usted permite la buena consideración. Advierte que uno, según su intención, merecerá su recompensa y su beneficio. El interrogante está conforme con esto también. De todos modos, la Tercera Estación de la Palabra Treinta y Dos concede el remedio para esta enfermedad, pone bálsamo sobre esta herida y encuentra solución a este deseo.
Todos los que tienen ojos y miran, vieron a los creyentes para los que usted se volvió en una fuerza ayudante, a través de las Palabras, a los confundidos que sacó usted del pantano, a los borrachos que usted despertó, a los lunáticos a quienes usted devolvió su consciencia, a las personas verdaderamente fervorosas que usted los hizo creer en que no existe un guía mejor que el Corán en esta época, a los embusteros e incrédulos que usted los acalló, e incluso a los demonios que usted los hizo escapar; aquellos que tienen un poco de consciencia comprendieron esto, y aquellos cuyos corazones no corruptos creyeron en esto. El misterio de este éxito enorme es el otorgamiento de Halik, ante la verdadera inhabilidad que tiene el heraldo de los Tratados de Nur y del Corán, que son los guías al camino de la inhabilidad.
Basándose en la magnificente aleyaوَلاَ رَطْبٍ وَلاَ يَابِسٍ اِلاَّ فِى كِتَابٍ مُبِينٍ, lo que buscan está en el Corán. Para tener éxito en esto, se debe ocupar con los Tratados de Nur, ser un sirviente al Corán, comprender el límite de uno mismo ante Allah, entender su total inhabilidad y aceptarla con toda su existencia; de esta manera nuestro Maestro siempre llama a los creyentes a este camino corto, seguro y con felicidad; que el Noble Allah‑u Zulyellal esté complacido eternamente con él. Que resulten todos sus deseos en este mundo y en el otro. Que a usted lo otorgue a la comunidad de Muhammed. Ámin Bihurmeti Seyyid-il Murselin.
Todos nosotros necesitamos su rezo y debemos hacer rezo para usted. Qué linda manera de aprecio de nuestro hermano Señor Sabri; mashallah, mashallah. ¡Quién tiene límite para que encuentre un error en estos Tratados de Nur! Sí, tal vez algunas expresiones no están totalmente apropiadas a lo que se llama literatura. En esto, también hay una conformidad. Porque, no se vende la literatura; se muestran luces del Corán. Cuando este pobre hermano suyo lee estas Palabras, entro en un estado que representa a mi Maestro. Leerlos con su acento y lenguaje, me parece tan placentero y gozoso que no puedo describirlo. Por eso, considero que tocar una letra es como cometer un gran pecado. A veces, a través de la fuerza espiritual de la autorización que usted me dio, en el nombre suyo, cambio el lugar de una letra, y puedo cambiarla. Así que, la eficiencia en mí y la consideración que tengo son así.
Cuando escribí esta carta como borrador, en el minarete de la mezquita, el que llama a la oración, justo en ese momento dijo “Allah‑u Ekber”. Yo también respondí diciendo “Allah-u Ekber (Yelle Yeleluju)”. ¿Esta situación, no es un signo claro de lo sagrado de este asunto?
El Cuarto Asunto Personal: A pesar de que es con el lenguaje del Viejo Said, usted usa apropiadamente el arma, bárekallah. Estoy seguro que sus piedras espirituales llegan a su destino, tal como se indicó en la aleyaوَمَا رَمَيْتَ اِذْ رَمَيْتَ وَلَكِنَّ اللَّهَ رَمَى. Que Allah corta las maldades de ellos con la espada del poder. Dejamos a estos traicioneros y crueles al Nombre Kajjar. No carezco de entusiasmo en el servicio, pero los obstáculos no tienen límite. Pero si cargan todo el mundo sobre mi espalda, y si me envuelven por todos lados con fuego, no pueden obstaculizar este elevado pensamiento mío. Pero, el corazón no está conforme con esto, desea muchas cosas más. No hay otra solución; debido a que el alma maligna, los demonios entre los genios y seres humanos, se paran frente mío con mazas horribles, estoy obligado forzosamente a luchar quedándome atrás del verdadero servicio. Cuanto más me ponga triste por esto, igual será poco.
وَاٰخِرُ دَعْوٰيهُمْ اَنِ الْحَمْدُ لِلّٰهِ رَبِّ الْعَالَم۪ينَ
Hulusi