(Este artículo pertenece a Sabri, que es el segundo Hulusi.)
Esperé hasta que: La Palabra Diez se publicó; se me otorgó una copia de esta obra luminosa, que tiene un valor superior que el universo. En el momento de recibirla, me fui bajo un árbol que estaba vacío de los seres con espíritus, que se hallaba entre las plantas verdes como esmeralda. Pero, por causa de la estación, la faz de la tierra estaba muy brillante, maravillosa y adornada con distintas clases de flores. La mencionada obra es el documento verdadero y cierto del mundo eterno; en mis posibilidades aprendí que esta obra es muy fuerte, firme y muy agradable, y fue demostrado a través de las pruebas contundentes, indescriptibles, lógicas, razonables; a través de sus indicaciones y verdades sutiles y profundas, resucitó y resucitará a aquellos que cayeron en abismos mortales y en pantanos más horribles, resbalando sus pies en el tema de la resurrección, y a aquellos que se ahogan en el desvío.
A pesar de que es infinitamente superior que mi capital de conocimiento comprender merecidamente los niveles elevados e importantes de esa obra, incluso una sola frase breve y decir algunas palabras en ese tema, comprendí que es una obra maestra sin precedente, que reciben total refulgencia del Furkan‑i Mubin, que es su fuente verdadera. Este pobre, con mi intensa inhabilidad e incapacidad, se sumergió en el mar ilimitado de las verdades, y esta bendita obra fue una llave diamantina para poder entrar en el océano de Luz. Por consiguiente, no puedo adivinar que la gente elevada, y aquellos más elevados entre la gente elevada, si la estudian atentamente, observarán las verdades Divinas y los conocimientos de Rab en tantos niveles altos, y recibirán tantas refulgencias.
Además, esta obra luminosa, elevada y sagrada, por su número, indica y alude que nueve obras más salieron en el inicio, y despertó un sentimiento de corazón que después del número “diez” existirán muchas obras más.
Luego, entendí que: la fuente luminosa y radiante del Corán‑i Hakím afloró con mucho fervor. En la mina diamantina de Furkan-i Hakím ocurrió una explosión tremenda. Infinitos antídotos y joyas, llamados Palabras, aparecieron. Muchos corazones eliminaron sus enfermedades y se curaron. Con la refulgencia de Furkan-i Mubin, pongo el ejemplo de la máquina de rayos x para las notificaciones sutiles y profundas de Palabras, que no se otorga a todos. Tal como esos rayos x ven y muestran el estado más escondido y sutil en los órganos; Asimismo Palabras, que es el tesorero de los tratados de Nur, tienen la cualidad de ver y mostrar los átomos más pequeños en las verdades de los seres.
Sabri