(El artículo del Señor Hulusi)
Los sentimientos del Señor Hafız Sabri, y de otras personas que representan de cerca a este alumno suyo, que está lejos materialmente de los Tratados de Nur, que se expresaron de una manera muy valorable, elevado y merecido. Aquí, es apropiado repetir el aforismo que usted dijo en una carta suya, en relación al poema de Muallim Cudi.
Según el misterio deوَمَا مَدَحْتُ مُحَمَّدًا بِمَقَالَتِى وَ لَكِنْ مَدَحْتُ مَقَالَتِى بِمُحَمَّدٍla belleza no está en nuestros escritos, sino que ella pertenece a las iluminadas Palabras y Cartas, que vienen del milagro del Corán. Cada individuo de los creyentes, según su comprensión y placer, describe algo que es en realidad agradable. El placer que está en la inhabilidad y pobreza, la sublimidad que está en la compasión y reflexión, verdaderamente no se puede comparar con otra cosa.
Ojala que sea posible en la situación del mundo, que muchos ojos vean los diamantes de los que usted –según su expresión elevada– es su heraldo, y los extrajo del tesoro especial del Corán. Viéndolos, que los borrachos se despierten, que los confundidos se salven, que los creyentes se pongan alegres, que los desviados, incrédulos y aquellos que dan coparticipes a Allah entren en la fe, justicia y en la esfera de la razón. Suplico e invoco al favor Divino para que nos proporcione este resultado elevado y feliz. Ámin.
¡Venerable Maestro!
es correcto cuanto más este agradecido usted al Noble Allah‑u Zulcelal. Usted ve las joyas –que los ojos no las habían visto, ni las orejas habían escuchado de ellas– del tesoro especial del palacio del Corán, que usted tuvo éxito de entrar a través del documento de permiso de la inhabilidad y pobreza; extrayendo parte por parte la porción que a usted le está permitido, primero usted las mira; luego hace una notificación de que: “Oh seres humanos! Miren, el Sultán del Universo que abrió esta casa de huésped, que creó los mundos con su misericordia, que les creó con su sabiduría y los mandó a este mundo, hace mil trescientos años a través de un gran mensajero suyo, su Amado Generoso (A.S.M.), les notificó la sabiduría de la creación, el propósito de venir aquí, el servicio que requiere el ser un sirviente ante Allah, etcétera. Digo esa notificación elevada, esas órdenes sagradas, con un lenguaje entendible para ustedes, que escuchen. Si tienen consciencia, si sus ojos pueden ver y si son seres humanos, entenderán la verdad y entrarán a la fe.” Felillahilhamd nosotros, por el destino, tuvimos el fervor de escuchar, ver y mostrar esas benditas notificaciones de cerca. Usted también, mostrándonos esos diamantes, nos despertó. Fue el medio para que entendamos la verdad y encontremos el camino recto. Que Allah este complacido de usted eternamente. A pesar de que no pudimos salvarnos de ser incapaces ante el alma maligna, ser la puntería de los satánicos genios y seres humanos, recibimos placer de este sincero servicio Coránico; a pesar de que no podemos realizarlo merecidamente, estamos en su camino.
اِنَّمَا الْاَعْمَالُ بِالنِّيَّاتِ
Hulusi