(Una parte de la carta que escribió Sabri, cuando él escribió las Palabras Veintiuno y Veintidós.)
Todos los Tratados de Luces, cada uno resuelve infinitas preguntas en los distintos temas; yo también pienso de esta manera que: Una persona que quiere gozar del mar de Luz, si obtiene las Palabras Uno, Veintiuno y Veintidós, aunque no pueda alcanzar a otras, se observa, y es algo contundente que son suficientes para disipar y eliminar las enfermedades del corazón e iluminar y entretener al espíritu. Porque, la Palabra Uno es la llave de la Unidad Divina. La primera estación de la Veintiuno, es también una escalera al Paraíso. La segunda estación es una farmacia inigualable para curar las enfermedades del corazón. A través de sus bálsamos cura y elimina la enfermedad de susurros satánicos, que todos tienen sin excepción. Es un camino a la salvación y seguridad, que llevará a la felicidad eterna, a través de abrir los jardines de relieve en el corazón y espíritu, que vienen de las infinitas y eternas refulgencias y luces del Corán‑i Hakím. En cuanto a la Veintidós; señor mío, notifico que es un guía sin precedente, que consolida y fortalece las bases de la religión de aquel verdadero ser humano, a través de sus pruebas y destellos.
Sabri