(Este artículo también pertenece a Sabri.)
Una notificación personal: Mis cartas que escribí juntando de los destellos y refulgencias que vienen solamente de Risalet‑un Nur, no de mi pobre capital, que reflejan los inigualables tratados de Nur a mi inhábil espíritu, que tales tratados merecen describirse como “el lugar donde amanece el sol de refulgencias”, merecen el respeto, practican, anuncian y cumplen los actos complacidos por Allah y las notificaciones de Ahmed en este decimocuarto siglo de Muhammed (A.S.M.); el asunto de involucrar esas cartas mías en Risale-i Nur, siendo totalmente un signo de la buena consideración de su generosidad, me dio vergüenza. Porque es claro que las expresiones muy defectuosas de este inhábil sirviente, que ni son como un canal de agua comparando con un océano, no tienen una cualidad de estar en un lugar así tan elevado. Espero de Cenab-i Kibriya que ellas se beneficien de las Palabras iluminantes y radiantes y que sean luminosas, ya que ellas, las expresiones, están cercas
Sabri