(Este artículo pertenece a Hafız Ali que es el segundo Sabri.)
¡Señor mío!
La Palabra Veinticinco es un verdadero notificador, que contiene una lucidez total para el Corán de Milagrosa Exposición, que es la evidente orden de Cenab‑i Hak. Como el Furkan-i Hakim, que es su fuente verdadera, ella viaja en el mar de las verdades; ella por fuera fue pulida y fortalecida con acero, y por dentro con adornos y pruebas de ágatas y diamantes. Es un producto de un barco celestial que continuamente aumenta y mantiene su juventud, firmeza, adorno y belleza, y que de ninguna manera se encuentra algún defecto en sus mandamientos apreciados. Esa Palabra severamente da su horrible golpe mortal a los negligentes y rebeldes que se desvían a los caminos sin salidas de la filosofía, apelmazando sus corazones. Cenab-i Hak que otorga sus infinitas recompensas a los obedientes en este mundo y en el otro, iluminó a la persona del Maestro con los destellos de Nur que Él le otorgó, y que amanecieron del gran Nombre de Yelil. De esta manera, durante el viaje de mi Maestro en el mar de las verdades que él ve y muestra hasta los átomos de las verdades Divinas como diamantes, esa Palabra es las olas que tocaron a él. Siguiendo una a la otra, cada una por sí misma es un milagro. Cuando veo que cada gota suya muestra su milagro a través de su elocuencia, en mi lengua repito la magnificente frase “Mashaallah, Elhamdulillahi ala nur-il iman ve hidayetir-Rahman”.
Ali