(Este artículo pertenece al Señor Hakkı, que es un verdadero y primer hermano nuestro.)
Estudiando y leyendo repetidamente, no puedo atreverme ni a tener poder en mí mismo para presentar un estudio, o agregar una palabra ni un punto sobre sus obras elevadas, como el más alto de los cielos; no considero una posibilidad de notificar un comentario. Solamente, leyendo las benditas obras muy elevadas y valorables, como lo es el mundo, es un gran otorgamiento para nosotros beneficiarse de ellas, esforzándose en recibir refulgencia y beneficios respecto al poder de la comprensión por causa de nuestra ignorancia.
Hakkı