(Este artículo pertenece a Shamli Hafız Tevfik.)
Usted, en su obra elevada que se debe escribir con adornos de oro, a través de la ayuda Divina, de la espiritualidad del Profeta y de la espada de la ley Islámica, tuvo éxito de cortar las lenguas –que deben secarse– de los incrédulos traicioneros, que sacan su lengua contra nuestro Señor, el Noble Mensajero Mucteba Aleyhi Ekmel‑ut Tahaya y que son los traicioneros de la religión. Que Cenab-i Hak acepte esta distinguida obra en su rango de Divinidad y ante el Profeta. Que otorgue como intercesor al Profeta, para mi señor y para este pobre, y que nos resucite a todos nosotros bajo la bandera de Muhammed (A.S.M.) con nuestros hermanos.
Tevfik