Cuando escribía la Carta Veinte, debido a la inconveniencia de mi tiempo, me esforzaba en escribirla rápidamente; por eso pude mirar y leerla superficialmente. A pesar de que no pude pensarla profundamente y no pude establecerla en mi mente, con el permiso virtuoso de usted, me atrevo a notificar esta verdad: vi que esta carta –que tiene un enorme significado– es el resumen de la esencia de todos los tratados de Nur que se mandó hasta ahora, y su fuente profunda; además tengo una convicción total que, también en el tema de la explicación y detalles; para aquellos que son conscientes, ellos están en los significados turcos, en las expresiones árabes y en siete partes significativas. Asimismo esta carta despertó un deseo y dije:
Oh el Noble Juda‑yi Muteal y Vajib-ul Amal, si Él otorgara su ayuda Divina, podría estudiar el conocimiento de Kelam de mi valorable Maestro, y recibir refulgencia. Este deseo quedará estable en el corazón de su sirviente hasta la eternidad, que esto nació de la valorada Carta Veinte, que recibí su valor inigualable y que estoy inhábil de expresar merecidamente su valor y carácter sagrado.
Sabri