De nuevo pertenece a Sabri
Debido a que hasta ahora el tiempo y la situación no fueron apropiados, para ver y saber el resultado y fruto de mi viaje, hace más de dos años en el océano de Luz llamado Palabras, estaba dudoso y confuso en qué niveles está el capital de mi comercio, mejor dicho si pude lograr o no un comercio. Jamden‑lillah, en este mes de misericordia y perdón, comprendí que a través de la ayuda de Rab, del Profeta, a través de la bendición de la ayuda espiritual y rezos del Maestro, el capital de mi conocimiento anterior en mi servicio aumentó el noventa y nueve por ciento. Esas fuentes del conocimiento y esos ejemplos verdaderos, iluminan y adornan mis lugares tanto que no puedo expresarlo. En este siglo que hace caer mucho a la humanidad, sabiendo que es obligatorio tomar cualquier tipo de equipos de la fábrica de Luz, que difunde las herramientas y equipamientos maravillosos y extraordinarios, cuanto más cumplo mi agradecimiento y presento mi gratitud al dueño de la institución, que merece y es adecuado a cualquier tipo de aprecio y elogio, que es imposible atribuirle a algún tipo de hipocresía a él, igual no podré cumplir apropiadamente el encargado deber mío.
Sabri