Décimo DestelloTratado de las Bofetadas de Compasión
﷽
يَوْمَ تَجِدُ كُلُّ نَفْسٍ مَا عَمِلَتْ مِنْ خَيْرٍ مُحْضَرًا وَمَا عَمِلَتْ مِنْ سُوءٍ تَوَدُّ لَوْ اَنَّ بَيْنَهَا وَبَيْنَهُ اَمَدًا بَعِيدًا وَ يُحَذِّرُكُمُ اللَّهُ نَفْسَهُ وَاللَّهُ رَوءُفٌ بِالْعِبَادِExplica un misterio de esta aleya, notificando las bofetadas que mis amigos recibieron como resultado de las faltas y errores en el servicio del Corán, como el requerimiento de la naturaleza humana. Se notificará una cadena de los keramets del servicio del Corán y un tipo de keramet de Gavs‑i Azam, que supervisa alrededor de ese servicio sagrado con el permiso Divino, y que ayuda con su rezo y su ayuda espiritual, para que aquellos que están en este servicio sagrado persistan en su seriedad y en su servicio.
El keramet de este servicio sagrado es de tres tipos.
Primer tipo: El aspecto de preparar ese servicio e inducir a sus sirvientes al servicio.
Segundo tipo: Eliminar los obstáculos, disipar las maldades de la gente dañina y abofetearla.
Hay muchos eventos de este tipo y también son muy largos. Postergando a otro tiempo, mencionaremos de otro tercer tipo que es el más liviano.
Tercer tipo es esto que: Cuando aparece carencia de entusiasmos en aquellos que trabajan en el servicio sinceramente, reciben una bofetada compasiva, despertándose, de nuevo entran en ese servicio. Los eventos de este tipo son más que cien. Solamente entre veinte eventos, trece o catorce recibieron bofetadas compasivas; seis o siete recibieron bofetadas de prohibición.
Primero
Es este inhábil Said. Cuando tengo carencia de entusiasmo en el servicio y cuando me ocupo con las cosas personales mías, que pertenecen a mi alma maligna, diciendo “qué me importa”, recibí bofetada. También me convenzo que recibí bofetada por mi omisión. Porque, cualquiera que fuese mi propósito que me indujo a engañarme, recibía bofetada por lo opuesto de él. También poniendo atención, nos convencimos que siempre las bofetadas que recibieron mis otros amigos sinceros, fueron por lo opuesto de su objetivo, porque esa persona hizo caso omiso del servicio que; esos eventos son de los keramets del servicio del Corán.
Por ejemplo: Este pobre Said; durante el periodo que estaba ocupado con la lección de las verdades del Corán en Van, en el tiempo de los eventos de Sheyj Said, el gobierno sospechoso no me interfirió ni pudo interferir de ninguna manera. En el tiempo que dije “qué me importa” y pensé en mí mismo; para salvar mi Más Allá, me aislé en un lugar arruinado, como la cueva en la Montaña de Erek. En ese tiempo, me tomaron de allí y me exiliaron sin motivo. Me llevaron a Burdur.
Allí, en el periodo que hacía servicio del Corán, –a pesar de que en ese tiempo se ponía mucha atención a los exiliados, y cada tarde estaban encargados de demostrar su presencia– yo y mis alumnos sinceros quedamos excluidos. Yo nunca fui a la demostración de mi presencia, no acepté al gobierno. El gobernador de allí hizo reclamo de mí al General Fevzi, que llegó allí. El General Fevzi dijo: “¡No le interfieran, que le respeten!” Aquello que lo hizo decir esta palabra, es lo sagrado del servicio del Corán. Cada vez que me sobrevenía la idea de salvarme a mí mismo y pensar solamente en mi Más Allá, y cada vez que apareció una carencia de entusiasmo en el servicio del Corán; recibí una bofetada contra mi propósito. Es decir, me mandaron desde un lugar de exilio al otro (Isparta).
Después de veinte días, algunas personas cobardes dijeron como advertencia: “Tal vez el gobierno no considerará agradable esta situación, es mejor que actúes con cautela”. De nuevo en mí se fortaleció la idea de pensar solamente en mí mismo. Dije “que no venga la gente”. De nuevo desde ese lugar de exilio, me llevaron a Barla como el tercer exilio.
Cada vez apareció una carencia de entusiasmo en mí en Barla, y cada vez que la idea de pensar en mí mismo se fortaleció, uno de las serpientes y embusteros de esta gente mundanal, empezó a molestarme. Puedo narrar ochenta eventos, debido a que los viví yo mismo durante estos ocho años. Corto breve para no aburrir.
¡Oh hermanos míos! Dije las bofetadas de la compasión Divina que viví. Diré las bofetadas que recibieron ustedes, si me dan permiso y si me perdonan. No se ofendan. Si alguien se ofende, no pondré su nombre.
Segundo
Abdulmecid, que es mi hermano de sangre, mi primer alumno elevado y abnegado, tenía una casa linda en Van. Su sustento fue bueno, y también él era profesor. Siguiendo sus propias ideas, no se unió a quienes intentaban enviarme a la región límite en contra de mis deseos, que era un lugar muy necesitado del servicio del Corán, y como si fuera por mi beneficio, no votó por ello. Como si de haber ido allí, mi servicio del Corán no hubiera sido apolítico o sincero, y lo hubieran echado de Van, entonces no tomó parte. A lo opuesto de su propósito, recibió una bofetada compasiva. Salió de Van, de su casa linda y de su tierra natal; tuvo que ir a Ergani.
Tercero
Señor Hulusi, que es una parte importante del servicio del Corán, cuando fue desde Egirdir a su tierra natal, debido a que había motivos que harían percibir y proporcionar totalmente la felicidad mundanal, se preparó circunstancias para que aparezca una carencia de entusiasmo en el servicio del Corán, que es en cierto grado solamente para el Más Allá. Porque se reunió con sus padres que no había visto hace mucho, y también vio su tierra natal, también debido a que fue con honor y rango, el mundo sonrió a él, se vio agradable. Sin embargo, para aquella persona que hace el servicio del Corán, o el mundo debe ofenderse de ella o ella debe ofenderse del mundo, para que ella haga el servicio del Corán con sinceridad y seriedad.
Así que, en realidad el corazón de Hulusi era inquebrantable. Pero debido a que esta situación le indujo a la carencia del entusiasmo, recibió una bofetada compasiva. Durante uno o dos años algunos embusteros le molestaron. Provocaron que se le quite el placer del mundo. Hicieron que el mundo se ofenda de él, y también él se ofenda del mundo. En ese tiempo, él abrazó estrictamente a la seriedad en su deber espiritual.
Cuarto
Es Muhacir Hafiz Ahmed. Él mismo dice:
Sí, yo confieso que: Cometí un error en mi interpretación, en el punto de vista de mi Más Allá en el servicio del Corán. Tuve un deseo que provocará una carencia de entusiasmo al servicio. Recibí una bofetada compasiva, pero fuerte, y como una expiación. Así es: Debido a que mi Maestro no está a favor de las innovaciones ilícitas –mi mezquita es su vecina; los tres meses sagrados se acercan, si dejo mi mezquita, perderé mucho mérito y también la vecindad se acostumbrará a no rezar. Si no hago el estilo nuevo, me prohibirán; así que, según esta interpretación– deseé que mi Maestro, que le quiero como a mi espíritu, vaya a otro pueblo temporalmente. No pude saber que si él cambiara su lugar, si fuera a otro lugar, vendría una carencia de entusiasmo al servicio del Corán. Justo en ese tiempo, recibí una bofetada. Fue compasiva, pero tan horrible, que hace tres meses todavía no he entrado en razón. Pero lillajiljamd, con la noticia cierta de mi Maestro; se le advirtió que; podemos esperar de la misericordia Divina que cada momento de esa calamidad sea como un día de adoración. Porque ese error no fue por causa de un rencor. Ese deseo llegó solamente en el punto de pensar en mi Más Allá.
Quinto
Es Señor Hakkı. Debido a que él no está aquí ahora, lo estoy reemplazando como lo hice con Hulûsi Bey, y digo que:
Cuando el Señor Hakkı cumplía el deber de ser estudiante debidamente, llegó un gobernador inmoral. Para que no llegue algún daño a su Maestro, y tampoco a él mismo, escondió lo que escribió. Temporalmente dejó el servicio de Nur. De repente, se le demandó a él a la corte, por mil liras, que tiene el significado de una bofetada de compasión. Quedó bajo esa amenaza por un año. Hasta que llegué, nos encontramos aquí; cuando volvió entró en el servicio del Corán, en el deber de ser estudiante. El veredicto de la bofetada de compasión se levantó; él fue absuelto.
Luego apareció un deber para los estudiantes, sobre escribir el Corán con un estilo nuevo. Se dio una porción al Señor Hakkı también. En realidad él se embarcó en su porción. Escribió una trigésima parte del Corán de una manera agradable. Pero con la obligación del sustento, considerándose obligado a sí mismo, en secreto intentó de tomar la defensa de alguien, en un caso de la corte. De repente recibió una bofetada de compasión. Su dedo que sostiene la pluma se rompió temporalmente. Se le advirtió con la lengua del significado, diciendo con este dedo hacer la defensa de alguien en la corte, y a la vez escribir el Corán, no convienen. Debido a que nosotros no sabíamos su intento, quedábamos en asombro por su dedo. Luego se entendió que: El sagrado y puro servicio del Corán no quiere que los dedos muy limpios interfieran en otro trabajo, que son exclusivos a sí mismo.
Lo que sea… Consideré al Señor Hulusi como yo mismo, y hablé en lugar de él. El Señor Hakkı también es exactamente como él. Si él no queda conforme con mi representación, que él mismo escriba su propia bofetada.
Sexto
Es Señor Bekir. Debido a que ahora no está presente, yo tal como reemplacé a mi hermano Abdulmecid, apoyándome en mi confianza sobre su confianza y lealtad, y en las opiniones (informaciones) de todos mis verdaderos amigos, como Samli Hafiz y Señor Suleyman, digo que:
Señor Bekir imprimió la Palabra Diez. Antes de aparecer las nuevas letras, mandamos la Palabra Veinticinco, sobre el Milagro del Corán para que se imprima. Escribimos que tal como habíamos mandado el precio de la impresión de Palabra Diez, también mandaremos su precio. El Señor Bekir pensó en mi pobreza, viendo que los costos de impresión rondarían las cuatrocientas liras, y pensando que pagar de su propio bolsillo, tal vez el Maestro no estará complacido; de esta manera su alma maligna lo engañó. No se imprimió. Fue un daño importante al servicio del Corán. Dos meses después, novecientas liras pasaron a las manos de los ladrones. Recibió una bofetada compasiva e intensa. Inshaallah la pérdida de novecientas liras fue como limosna.
Séptimo
Es Şamlı Hafiz Tevfik. Él mismo dice:
Sí, confieso que: Yo involuntariamente y pensando de una manera errónea, recibí dos bofetadas compasivas por causa de mis actos, que provocan carencia de entusiasmo en el servicio del Corán. No tengo duda que esta bofetada vino de ese aspecto.
Primera: Lillajiljamd, mi manuscrito árabe se me otorgó en cierto grado de una manera apropiada al Corán. Mi Maestro en primer lugar, haciendo que yo escribiera tres partes del Corán, dividió lo demás a otros amigos míos. El fervor de escribir el Corán rompió mi deseo hacia mi servicio de escribir el borrador de los tratados, y pasarlo a limpio. Además tuve una actitud orgullosa, con la idea de que sobrepasaré a otros amigos que no tienen manuscrito árabe. Incluso, cuando mi Maestro me dijo una precaución sobre la escritura, dije “este trabajo pertenece a mí”. Lo dije de una manera arrogante como “yo sé esto, no necesito tomar lección”. Así que por causa de esta falta mía, recibí una bofetada de una manera extraordinaria e inesperada. No pude alcanzar a un hermano mío (a Husrev), que tiene el manuscrito árabe en el nivel más bajo. Todos nosotros quedamos en asombro. Actualmente entendimos que; eso es una bofetada.
Segunda: Yo confieso que: Dos estados míos rompían la total sinceridad en el servicio del Corán, y el hacer servicio solamente por Allah. Recibí una bofetada intensa. Porque yo soy como solitario en este lugar, sin nadie. También, que no sea una queja, debido a que no sigo la frugalidad y el estar conforme con lo que se tiene, que es un principio más importante de mi Maestro, estoy expuesto a una situación de pobreza. Debido a que estoy obligado a relacionarme con las personas vanidosas y egoístas, –que Cenab‑i Hak perdone– solía quedar obligado a la hipocresía y adulación de una manera generosa. Mi Maestro me advertía, recordaba y regañaba muchas veces. Lamentablemente no podía salvarme. Sin embargo, los demonios entre genios y seres humanos sacaban provecho de este estado mío, que es contra el espíritu del servicio del Corán-i Hakím, también esto daba una frialdad y carencia del entusiasmo a nuestro servicio.
Así que por esta falta mía, recibí una bofetada severa, pero inshaallah compasiva. Ya no tenemos duda que; esta bofetada llegó por causa de esa falta. Esa bofetada es esta:
A pesar de que hace ocho años yo soy el interlocutor, escriba borrador y aquel que escribe a limpio del borrador, no he podido beneficiarme de las Luces hace ocho meses. Quedamos en asombro ante esta situación. Yo también, e incluso mi Maestro, buscábamos motivos, diciendo “¿por qué sucede así?” Actualmente nos convencimos que: Esas verdades del Corán son luz e iluminación. No pueden juntarse con las oscuridades de artificialidad, con adulación y degradación. Por eso el significado de las verdades de estas Luces, estaban de una manera de alejarse de mí, se me veían extrañas y quedaban lejos de mí. Invoco a Cenab‑i Hak que: Desde aquí en adelante, que Cenab-i Hak me otorgue una sinceridad merecida a ese servicio. Que me salve de la adulación e hipocresía a la gente mundanal. Pido rezo, en primer lugar de mi Maestro, y de mis hermanos.
Şamlı Hafız Tevfikque tiene muchas faltas
Octavo
Es Seyrani. Esta persona fue un alumno fervoroso y perspicaz de mí, como Husrev. Consulté las opiniones de los alumnos que están en Isparta sobre las coincidencias Divinas, que son una llave de los misterios del Corán y una importante llave del conocimiento de ebyed. Todos menos él, participaron con total fervor. Debido a que esa persona tenía una opinión diferente y otra preocupación, no participó; e incluso quiso hacerme dejar una verdad que sé ciertamente. Me escribió una carta que me molestó seriamente. Dije ¡ay, perdí este alumno mío! En realidad quise iluminar su mente. Se interfirió otro significado más. Recibió una bofetada de compasión. Esperó aproximadamente un año en un lugar de aislamiento (es decir en la cárcel).
Noveno
Es Gran Hafiz Zuhdu. Esta persona, cuando estaba como un supervisor sobre los Nur estudiantes, que están en Agrus, no considerando suficiente el honor espiritual de los estudiantes que hicieron un camino para sí mismos, el seguir la Buena Sunna y abstenerse de las innovaciones ilícitas, y con el deseo de ganar un rango ante la mirada de la gente mundanal, se encargó de la maestría de una importante innovación ilícita. Cometió un error totalmente contra nuestro camino. Recibió una bofetada muy horrible de compasión. Fue expuesto a un evento que hará destruir el honor de su familia. Pero lamentablemente, a pesar de que el Pequeño Hafiz Zuhtu no merecía para nada la bofetada, ese evento doloroso tocó a él. Tal vez, inshaallah que ese evento sea como una beneficiosa operación quirúrgica, para salvar su corazón desde el mundo y dar totalmente al Corán.
Décimo
Es una persona llamada Hafiz Ahmed (R.H.). Esta persona estaba de una manera estimulante, durante dos o tres años en el escrito de los tratados, y se beneficiaba. Luego la gente mundanal sacó provecho de una vena débil suya. Ese estímulo se perjudicó. Se relacionó con la gente mundanal, tal vez para que no reciba el daño de los mundanales en ese sentido, también para que su palabra tenga valor ante ellos, para que gane un tipo de rango y para que suceda una facilidad en su sustento, que es estrecho. Así que recibió dos bofetadas por el daño y carencia de entusiasmo que vinieron al servicio del Corán, de esa manera, y por causa de eso. Una: A pesar de su sustento estrecho, cinco personas más se agregaron; su miseria se puso considerable. Segunda Bofetada: Esa persona, que es muy sensible en el punto del honor y dignidad, e incluso que no puede soportar la critica y rechazo de una sola persona; involuntariamente algunas personas tramposas lo hicieron como un velo para sí mismas, de una manera tanto que; su honor se destruyó, perdió el noventa por ciento de él, provocó que el noventa por ciento de las personas se vuelvan en su contra. Lo que sea… Que Allah perdone, tal vez inshaallah, que se despierte de esto y de nuevo regrese a su deber en parte.
Undécimo
No se escribió por la posibilidad de que no esté complacido.
Duodécimo
Es profesor Galib (R.H.). Sí, esta persona hizo mucho servicio de una manera leal, y apreciando en escribir los tratados a limpio del borrador, y no tuvo alguna debilidad ante ninguna dificultad. La mayoría de los días venía, escuchaba con total fervor y escribía copia. Luego, a cambio de treinta liras, hizo que escribieran todas Palabras y Cartas para sí mismo. Su propósito fue hacer difusión en su tierra natal, e iluminar a sus compatriotas. Después, en el resultado de algunos pensamientos, no difundió los tratados como había imaginado, los dejo en caja. De repente, por causa de un evento doloroso, sufrió angustia y tormento durante un año. En lugar de unos enemigos gubernamentales, que le harán enemistad por la difusión de los tratados, encontró muchos enemigos crueles e inhumanos, y perdió algunos amigos suyos.
Decimotercero
Es Hafiz Halid (R.H). Él mismo dice:
“Sí, yo confieso que cuando estaba ocupado fervorosamente en escribir los borradores de las obras que escribía mi Maestro en el servicio del Corán, había un trabajo de ser el líder de la oración en la mezquita, que está en nuestro barrio. Con la intención de vestirme con mi antigua toga y llevar el turbante, temporariamente tuve una carencia de entusiasmo a ese servicio, y evité hacerlo involuntariamente. Recibí una bofetada compasiva a lo opuesto de mi propósito. A pesar de que fui el líder de la oración durante ocho o nueve meses, y a pesar de muchas promesas del jefe de los asuntos religiosos de la zona, de una manera extraordinaria no pude vestir el turbante. No tenemos dudas que por causa de ese error, llegó esta bofetada compasiva. Yo fui un interlocutor de mi Maestro, y también un escriba de borrador. Con la abstención mía, él sufrió problema en el tema de escribir borrador. Lo que sea… Igual gracias a Allah que entendimos nuestra falta, y supimos cuán sagrado es este servicio; y estuvimos seguros que está un maestro detrás de nosotros, como un ángel protector, que es Shaj‑u Geylaní.
El más débil de los siervos de Allah Hâfız Hâlid
Decimocuarto
Este consiste de tres pequeñas bofetadas, que recibieron tres Mustafas.
Primero: Mustafa Cavus (R.H.); durante ocho años, él asistió a nuestra pequeña mezquita privada, y se ocupó de su estufa, su parafina e incluso de sus fósforos. Supimos más tarde que durante los ocho años él proveyó la parafina y los fósforos de su propio bolsillo. No dejaba participar a la congregación, especialmente en las noches de viernes, si no tenía algún trabajo muy obligatorio. Luego la gente mundanal beneficiándose de su corazón ingenuo, dijeron que:
“Interferirán en el turbante de Hafiz, que es un escriba de Palabras. También que se deje la escondida llamada de oración temporalmente. Que digas tú al escriba que se saque el turbante, antes que lo hagan por la fuerza.”
Él no sabía que: Notificar una palabra sobre sacar el turbante de alguien que está en el servicio del Corán, es muy pesado para aquellas personas con espíritus elevados, como Mustafa Cavus. Él notificó sus palabras. Esa noche en mi sueño veo que: Las manos de Mustafa Cavus están sucias, llegó a mi cuarto detrás del gobernador de la ciudad. Al día siguiente, le dije a él:
Mustafa Cavus, ¿con quién te encontraste hoy? Te vi atrás del gobernador de la ciudad con manos sucias.
Dijo: ¡Ay! El jefe del pueblo dijo esta palabra, para que la dijera al escriba. No pude saber lo que había detrás de eso.”
Además el mismo día, trajo casi un litro de parafina a la mezquita. De una manera que nunca antes ocurrió, ese día la puerta se dejó abierta y un cabrito entró. Luego un hombre grande vino, y para limpiar la suciedad que dejó el cabrito cerca de mi alfombra de rezo, salpicó la parafina por toda la mezquita, creyendo que la parafina en el aguamanil era agua. Algo raro, que él no sintió su olor. Es decir, esa mezquita a través de su estado dice a Mustafa Cavus: “Tu parafina no se necesita para nosotros. No acepté la parafina por la culpa que cometiste.” Así, para darle un signo a Mustafa Cavus, no se hizo que esa persona sintiera el olor. Incluso en esa semana, en la noche de viernes y en algunas importantes oraciones rituales, a pesar de que se esforzaba tanto, no podía alcanzar a la congregación. Luego, después de que se arrepintió y pidió perdón seriamente, encontró su pureza esencial.
Segundos Mustafas: Son Mustafa, que es mi alumno valorable, trabajador e importantes es mi alumno meritorio, trabajador e importante en Kuleonu, y su amigo muy leal y abnegado Hafiz Mustafa (R.H.). Después de la fiesta religiosa, les envié un mensaje diciéndoles que no vengan por ahora, para que la gente mundanal no nos moleste y provoque una carencia de entusiasmo al servicio del Corán. Si piensan venir, que vengan uno por uno. Sin embargo, ellos una noche vinieron tres personas juntas. Se pensó ir antes del amanecer, si el aire está apropiado. De una manera que nunca había pasado antes, ni Mustafa Çavuş ni Suleyman Efendi ni yo mismo, ni ellos mismos, habíamos pensado en tomar una precaución clara; nos hizo olvidarla. Cada uno de nosotros la dejó a otro y actuó sin cautela. Partieron antes del amanecer. Por dos horas los abofeteó una tormenta tal, que me preocupé pensando que no sobrevivirían a ella. En ese invierno no había habido una tormenta semejante, ni yo había sentido tanta pena por alguien. Como castigo por su falta de cuidado, yo iba a enviar a Suleyman detrás de ellos, para averiguar si estaban bien y a salvo. Mustafa Çavuş dijo: “Si él va, también se quedará encallado y yo tendré que ir detrás de él a buscarlo. Entonces Abdullah Çavuş tendrá que venir detrás de mí”. Entonces, dijimos: “¡Confiamos en Allah!”, y esperamos.
PREGUNTA: Tú consideras que las calamidades que acontecieron sobre tus amigos principales, son bofetadas; regaño por la carencia de entusiasmo en el servicio del Corán. Mientras que quienes son verdaderamente hostiles contigo y con el servicio del Corán, permanecen a salvos. ¿Por qué se abofetea a los amigos y no se interfiere en los enemigos?
RESPUESTA: Según el misterio deاَلظُّلْمُ لاَ يَدُومُ وَالْكُفْرُ يَدُومُ: Debido a que los errores de los amigos son como un tipo de crueldad en nuestro servicio del Corán, reciben su castigo rápidamente. Recibe bofetada compasiva, y si es razonable, se despierta.
En cuanto al enemigo; su oposición y obstrucción al servicio del Corán, es por cuenta de la desviación. Su agresión contra nuestro servicio, voluntaria o involuntariamente, es por cuenta de la incredulidad. Debido a que la incredulidad permanece, ellos mayormente no reciben bofetadas inmediatamente.
Tal como a aquellos que cometen pequeños crímenes, se da su castigo en los municipios. Los grandes crímenes se envían a las cortes grandes. Asimismo: el castigo de las faltas pequeñas, según las reglas de los creyentes y amigos principales, se da en parte en este mundo e inmediatamente; para purificarlos rápidamente. Los crímenes de la gente desviada son tan grandes, que debido a que su castigo no cabe en la vida muy corta en este mundo, y como el requerimiento de la justicia, su castigo se asigna al Tribunal Supremo en el mundo eterno, mayormente no se castigan aquí.
Así que en el bendito Hadizاَلدُّنْيَا سِجْنُ الْمُوءْمِنِ وَجَنَّةُ الْكَافِرِtambién se indica a la verdad mencionada. Es decir, debido a que en este mundo el creyente recibe el castigo de sus faltas en parte, el mundo es una morada de castigo sobre él. El mundo es un calabozo e infierno, en proporción de su feliz Más Allá. Y ya que los incrédulos no saldrán del infierno, respecto a que ellos reciben la recompensa de sus bondades en este mundo en parte, y respecto a que sus pecados mayores se postergan, el mundo es su paraíso en proporción de su Más Allá. En caso contrario, el creyente está feliz, muy superior que el incrédulo en este mundo espiritualmente, y en el punto de vista de la verdad. Simplemente, la fe del creyente es como un paraíso espiritual en el espíritu del creyente; la incredulidad del incrédulo enciende un infierno espiritual en la naturaleza del incrédulo.
سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ