Punto Sutil de Na'budu
Para iluminar este significado, digo un estado luminoso que experimenté, y una imaginación veraz. Así es:
Una vez reflexioné sobre “nun” con el uso de la primera persona del plural en la aleyaاِيَّاكَ نَعْبُدُ وَ اِيَّاكَ نَسْتَعِينُy mi corazón buscó el motivo de la transición desde la primera persona del singular a la conjugaciónنَعْبُدُ. De repente, de esa “nun” el misterio y las virtudes de cumplir las oraciones diarias en congregación, aparecieron.
Vi mi participación en esa congregación, en esa Mezquita Bayezid donde estaba realizando la oración ritual, y vi que cada uno es un tipo de intercesor mío, un testigo y confirmador para las justificaciones y afirmaciones que revelé en mi recitación. Dentro de las múltiples adoraciones grandes de esa congregación, me llegó el coraje de presentar mi adoración deficiente a la Corte Divina.
De repente, otro velo más se abrió… es decir, todas las mezquitas de Estambul se agregaron. Esa ciudad se volvió como esa Mezquita Bayezid. De repente percibí espiritualmente un tipo de recibimiento de sus rezos y confirmaciones.
En eso también me vi a mí mismo en la mezquita de la faz del globo terráqueo, dentro de las líneas circulares alrededor de la Reverenda Kaaba; dijeاَلْحَمْدُ لِلّٰهِ رَبِّ الْعَالَمِينَ. “Yo tengo tantos intercesores; dicen las mismas palabras que digo en la oración ritual, las confirman.” Ya que imaginativamente este velo se abrió, la Reverenda Kaaba se volvió como altar. Yo, beneficiándome de esta oportunidad, mostrando esas líneas como testigos, me encomendé a la Piedra Negra, el intérprete de la feاَشْهَدُ اَنْ لَٓا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ وَاَشْهَدُ اَنَّ مُحَمَّدًا رَسُولُ اللّٰهِque digo en la sentada de la oración ritual; en ese transcurso otra situación más se abrió. Vi que: La congregación en que estoy involucrado se dividió en tres esferas:
Primera Esfera: La gran congregación de los creyentes y aquellos que confirman la unidad divina en la faz de la Tierra.
Segunda Esfera: Vi que todos los seres están en una sublime oración ritual, con una conmemoración magnificente; estoy en una congregación en que cada grupo está ocupado con los rezos y glorificaciones exclusivas a sí mismo. Los servicios visibles llamados “Deberes de las cosas” son los epítetos de sus adoraciones. En ese caso, dije “Allahu Ekber”, incliné mi cabeza por asombro, miré a mí mismo:
Dentro de una tercera esfera, vi un pequeño mundo asombroso, que es aparentemente pequeño respecto a la cualidad, y grande respecto al deber y cantidad; vi una congregación grupo por grupo que está ocupada con el deber de la adoración y agradecimiento, desde los átomos de mi cuerpo hasta los sentidos externos. En esta esfera, mi facultad sutil para Rab en mi corazón diceاِيَّاكَ نَعْبُدُ وَ اِيَّاكَ نَسْتَعِينُen el nombre de esa congregación.
En Breve: La “nun” deنَعْبُدُindica estas tres congregaciones. Así cuando estaba en este estado, de repente la personalidad espiritual del Generoso Mensajero Aleyhissalatü Vesselam, que es el intérprete y heraldo del Sabio Corán, se reflejó en su púlpito espiritual llamado Medine‑i Munevvere con toda su magnificencia; yo también como todos, escuché espiritualmente lo dirigido deيَٓا اَيُّهَا النَّاسُ اعْبُدُوا رَبَّكُمْ; imaginé que todos en esas tres congregaciones responden conاِيَّاكَ نَعْبُدُcomo yo. Según la regla deاِذَا ثَبَتَ الشَّيْءُ ثَبَتَ بِلَوَازِمِهِ, una verdad así se vio en la mente:
Ya que Rab de todos los mundos, aceptando a los seres humanos como interlocutores habla con todos los seres, y este Generoso Mensajero Aleyhissalatü Vesselam notifica ese glorioso discurso a la humanidad, también a todos los seres conscientes y con espíritu. Seguramente todo el pasado y futuro se volvió como el presente; toda la humanidad está en una asamblea, cuyas líneas forman distintas congregaciones; ese discurso se dirige a ellos de esa manera.
En ese tiempo, cada aleya del Corán, desde un majestuoso rango vasto a distintos interlocutores importantes en mucha cantidad, desde Mütekellim‑i Ezeli que tiene infinita grandeza y majestad, con una fuerza, sublimidad, belleza y elocuencia que él recibe de su Glorioso Intérprete, que posee el rango de ser el gran amado, vi una luz brillante, pero muy brillante de milagro.
En ese momento, no el entero Corán, o una Sura o una aleya, sino cada palabra suya se volvió como un milagro; dijeاَلْحَمْدُ لِلّٰهِ عَلٰى نُورِ الْاِيمَانِ وَالْقُرْاٰنِ.
De esa imaginación que es pura verdad, salí de la misma manera que había entrado en la “nun” deنَعْبُدُy comprendí que: No las aleyas y palabras del Corán, sino incluso algunas letras suyas como “nun” deنَعْبُدُ, son las llaves luminosas de las verdades importantes.
Después de que el corazón e imaginación salieron de esa “nun” deنَعْبُدُ, la mente apareció frente a ellos, dijo: “Yo también quiero una porción. No puedo volar como ustedes. Mis pies son pruebas y evidencias. En la mismaنَعْبُدُyنَسْتَعِينُ, se debe mostrar el camino que va al Creador, que es Mabud y Müstean para que yo vaya con ustedes.”
En ese momento se le ocurrió al corazón así: Di a esa mente confundida:
Mira a todos los seres en el universo, sea seres con vida o sin vida, con total obediencia y orden, cumplen adoraciones como deberes. A pesar de que algunos seres son sin consciencia ni sentido, cumplen deberes muy consciente y ordenadamente a manera de adoración. Es decir, hay un Mabud‑u Bilhak y un Amir-i Mutlak, así que los induce a la adoración y los emplea.
También mira a todos los seres, especialmente a los seres vivos. Cada uno tiene necesidades muy diferentes y en mucha cantidad, y tiene demandas muy distintas y en mucha cantidad, que se necesitan para su existencia y permanencia; sus manos no pueden alcanzar al menor de ellos ni su poder llega. Sin embargo, sus infinitas demandas se dan a sus manos ordenadamente, desde el lugar que él no espera y en el tiempo apropiado, y esto se ve evidentemente.
Así, esta infinita pobreza y necesidades de los seres, y estas extraordinarias ayudas de lo Oculto, asistencias de Rahman, claramente muestran que ellos tienen un protector y sustentador que es Ganiyy‑i Mutlak, Kerim-i Mutlak y Kadir-i Mutlak, que todas las cosas y todos los seres vivos piden ayuda y esperan socorro de Él. Espiritualmente dicenوَ اِيَّاكَ نَسْتَعِينُ.
En ese momento la mente dijo: “lo creemos y confirmamos”.
Said Nursi