Fue Puesto por Escrito por Husrev, el Héroe de Risale‑i Nur
بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
Es uno de los keramets de Risale‑in Nur que nuestro Maestro Radiyallahu Anhu, en los tratados muchas veces, repetidamente hace diez años decía que: “¡Oh incrédulos y oh irreligiosos! Que no interfieran en Risale-in Nur. Si le interfieren, las calamidades que les esperan cerca, caerán sobre sus cabezas como inundación.”
Sobre este tema, atestiguamos algunas calamidades:
Primera: El terremoto que ocurrió hace cuatro años en Erzincan y alrededor de Izmir. En esos tiempos, los embusteros a través de las artimañas interfirieron en los estudiantes de Risale‑i Nur que están en Sava, Kuleönu y los pueblos alrededores en la zona de Isparta. Mandaron treinta o cuarenta estudiantes de Risale-i Nur diciendo “no van a la mezquita, ponen takke en su cabeza y dan lecciones del sufismo”. Cenab-i Hak, a través de los terremotos que dejaron a la gente en horror que están alrededor de Izmir y los Azeris, mostró que Risale-i Nur es el medio de disipar la calamidad. Una semana después, todos los hermanos que se mandaron a la corte se salvaron con absolución.
Segunda: De nuevo los incrédulos que continúan persiguiendo a los estudiantes de Risale‑i Nur, haciendo como un pretexto lo que ellos enseñan, el escrito del Corán a los niños, atacaron a dos fallecidos estudiantes de Risale-in Nur, llamados Mehmed Zühtü (Rahmetullahi Aleyh) en Isparta y Hafız Mehmed (Rahmetullahi Aleyh) del pueblo Sava. Los niños que leen la lección de Nur se mandaron a la corte con las partes de Risale-i Nur, las cuales se tomaron de las casas de estos dos hermanos nuestros. Quisieron condenar al difunto Mehmed Zühtü con multa. Finalmente, a través de un segundo terremoto espantoso que ocurrió en Erbaa y Tokat como epicentro, Cenab-i Hak hizo que ese hermano nuestro se absuelva, para confirmar la veracidad de esa noticia dada por su Maestro por medio de la ayuda de Risale-in Nur a sus estudiantes, siendo un medio de disipar la calamidad, e hizo que todas las partes de Risale-i Nur se les devuelva.
En cuanto a la tercera: Esos embusteros que provocaron la llegada de la calamidad en la cárcel de Denizli en la que estábamos encarcelados, de nuevo atacaron en primer lugar a nuestro querido Maestro, a nosotros y a Risale‑in Nur, en 1359 con calendario griego. Juntaron a algunos de nosotros en Isparta, trajeron algunos desde Çivril a Isparta, mandaron a nuestro querido Maestro estando solo desde Kastamonu a Isparta. Nuestros amigos desde otras provincias se trajeron a Isparta. El Tribunal de Isparta capturado por el engaño de la gente del rencor, hacía presión sobre nosotros, bajo las acusaciones en los aspectos fuera del propósito de Risale-i Nur, que para nosotros son sin sentido. Especialmente, cuando hacían más presión sobre nuestro valorable Maestro, como una respuesta a la pregunta “¿qué son estas calamidades que tú mencionas?” del fiscal de Isparta, que hace muchas preguntas necesarias o innecesarias; dijo que: “Si los incrédulos interfieren en Risale-in Nur y sus estudiantes, las calamidades que les esperan cerca, vendrán de una forma de terremoto…”
Luego, nos mandaron a Denizli. Libraron a algunos de los estudiantes de Risale‑i Nur, cuya cantidad total era más de cien, que se mandaron a los tribunales desde diez provincias incluidas Kastamonu, Estambul y Ankara; otras setenta personas estaban en la cárcel que tomó el nombre de “Medrese de José” en Denizli. Daban respuestas sin sentido a todas nuestras demandas; hacían que nuestro querido maestro viviera bajo más presión y problemas; lo hacían sufrir dejándolo en condena solitaria, de una manera de prohibirle totalmente de hablar y tener contacto, en un lugar oscuro, maloliente, con humedad y sin aire.
Así que en esos tiempos estábamos viviendo estos sufrimientos horribles en la cárcel de Denizli. Algunos de estos pobres que no tienen algún refugio más que Allah, todavía no habían venido desde Kastamonu, algunos otros desde Inebolu y algunos otros desde Estambul. Los lamentos de muchos inocentes que luchan para la verdad y veracidad, que están en cada rincón de esta patria y que se refugian en su Rabb‑i Rahim con sus corazones puros para la salvación de ellos; esos lamentos que atravesaron los cielos y llegaron al Trono de Rahman no fueron en vano. El Noble Allah-u Zülcelal mandó otro terremoto horrible que lleva a los inocentes al Paraíso, y que tira a los crueles al Infierno, tal como nuestro bendito Maestro dijo en Isparta. Debido a que Risale-in Nur no estaba en situación de defensa ante él, muchas casas se arruinaron; mucha gente se aplastaron bajo la ruina; muchos quedaron en la calles. Mehmed Feyzi, Sadik, Emin y Hilmi desde Kastamonu, Ahmed Nazif desde Inebolu, que son de nuestros hermanos que todavía están en las cárceles de sus tierras natales; cuando los mandaron a la cárcel de Denizli, ellos dieron esta información:
“El terremoto empezó justo a las ocho de la noche. Todos los amigos estábamos haciendo la conmemoración Lá ilaje illallah. El terremoto continúa con toda su intensidad. En ese momento, recordamos que: Haciendo de Risale‑in Nur un intercesor con amor e impulso interno, tres o cinco veces pedimos salvación a Cenab-i Hak. Elhamdulillah, inmediatamente se calmó.
En cuanto a Kastamonu, esa noche una piedra muy grande que se desprendió del castillo, rodó y aplastó una casa; aparecieron algunas hendiduras y dislocaciones en algunas casas; unas casas se colapsaron; el edificio de la municipalidad se fracturó; hubieron otros daños y perjuicios como estos. Pero el terremoto siguió cada día por un tiempo. En Tosya, mil quinientos casas se arruinaron; la cantidad de los heridos y muertos fue mucha. Kargı y Osmancık totalmente, en Ladik y otros barrios los perjuicios fueron muchos. En Inebolu, el símbolo de un minarete se curvó, aparecieron pequeñas fracturas; no hubo algún daño y perjuicio.”
Ahmed Nazif, Emin, Sadık, Mehmed Feyzi
Después de este tercer terremoto, el tribunal que escucha la palabra de la gente de rencor que ataca de nuevo a Risale‑i Nur, a sus estudiantes y a su autor, seguía oprimiéndonos de la misma manera. Aquellos que están a favor de la incredulidad no querían dar importancia a las calamidades que vienen a través de los terremotos, que son lo que nuestro querido Maestro informó, y que son de los grandes keramets de Risale-i Nur. Este grupo que se puso contra las verdades divinas y Coránicas de Risale-i Nur recibió una cuarta bofetada también.
Es algo extraño que la corte nos llamó el tres de febrero. Dentro de su sufrimiento y dolores, con su situación de enfermedad que hace llorar a nuestros corazones, nuestro bendito Maestro que se paró ante aproximadamente sus sesenta y cinco alumnos para dar respuestas a las preguntas; sus palabras “!Que el mundo de esos incrédulos sea sus muertes y será!” entre sus respuestas, repetidamente caían de su boca a la cara del comité de jueces. Después de ir y volver a la corte unas veces, un diario llamado “Paisano”, con la fecha 7 febrero de 1944 que se publica en Estambul, pasó a mis manos. A pesar de que no anhelo leer diario ni escuchar la radio, con una curiosidad de saber cómo Cenab‑i Hak hacía llover fuegos a través de los transportes aéreos a las cabezas de las personas que olvidan a Allah, que no creen en el Más Allá, y que atribuyen el desarrollo actual de la humanidad a ellas mismas, diciendo “somos los civilizados del siglo veinte!‥”; con una curiosidad de ver cómo está pasando la vida de ayer de esos irreligiosos, cómo su Paraíso hoy está dentro de una situación infernal, y con la bendición de Risale-in Nur cómo está protegiendo Anatolia de esta horrible lluvia de fuego; yo preguntaba y escuchaba este tipo de noticias.
Así que estaba mirando las imágenes de este diario sobre las luchas de la guerra. En una gran columna escrita que chocó mi mirada, informaba de un terremoto horrible que sacudió a veintiuna provincias de Anatolia, que ocurrió en la noche del primer día de febrero cuando todos estaban durmiendo, y que costó muchos perjuicios. De repente recordé las palabras que nuestro querido Maestro dijo repetidamente al comité de jueces “!Que el mundo de esos incrédulos sea sus muertes y será!” Dije “¡Ay! Risale‑i Nur mejora, no corrompe; construye, no arruina; alegra, no perturba.” Cuando decía esto, dije: “Acusarnos a nosotros y a Risale-i Nur no agrada a Hálık.”
Así que este terremoto sangriento, cuyo epicentro es Gerede, Bolu y Duzce fue el cuarto keramet de Risale‑in Nur. Este diario da esta información: Hay muchos perjuicios en Ankara, Bolu, Zonguldak, Çankırı e Izmit. En Gerede, dos mil casas se colapsaron; las casas que no se colapsaron, se dañaron a un nivel de no quedar paradas; hay más de mil muertos; continuamente sacan muertos de abajo de las ruinas. En Düzce, hay mucho daño, no se sabe la cantidad de los muertos y heridos. En Ankara, hay cien muertos y también hay la misma cantidad de heridos. Aproximadamente mil casas se arruinaron. En Debbaghane, dos casa se colapsaron; en algunos pueblos, después del terremoto, ocurrieron incendios. El primer temblor fue muy fuerte; algunos ruidos que vienen dentro de la tierra siguieron al temblor. Todavía no se recibe información desde Bolu ni los pueblos de otros lugares, a pesar de que ha pasado una semana. En un lugar distinto, doscientas casas se colapsaron; hay once muertos. Las líneas del telégrafo y teléfono hacia Bolu se cortaron; en la zona del terremoto domina una severa tormenta de nieve. En Izmit, cuando ocurría el terremoto, hubieron relámpagos; la ciudad se iluminó por unos segundos. En muchos lugares, la gente corrió a las calles sin ropa. Todos los observatorios del mundo registraron este gran terremoto de Anatolia. Un observatorio inglés informó que el terremoto fue muy destructivo. En el mismo día, en Sinop, hubo una tormenta muy espantosa; progresivamente aumentó su intensidad con truenos y relámpagos.
Luego, en otro diario, vi estas asombrosas informaciones complementarias: Antes del terremoto, los gatos y perros se juntaron en grupos de tres o cinco, estuvieron juntos por un tiempo mirándose entre sí de una manera asombrada, como que estuvieran pensativos y tristes; luego se separaron. Antes del terremoto, durante el terremoto, y también después del terremoto, ninguno de estos animales se vieron; se habían alejado de los pueblos y se habían ido a los campos. Otra cosa rara es esto: Escriben que estos animales a través de sus estados informan las calamidades que vendrán a nosotros por causa de nuestra rebeldía; se asombran que nosotros no les entendemos.
Así que nuestro Maestro Bediüzzaman, por muchos años a través de Risale‑in Nur informó que: “¡Que los incrédulos no toquen a Risale-in Nur ni interfieran en sus estudiantes. Si les tocan e interfieren, las calamidades que les esperan cerca les harán arrepentir cien veces!”; entre cientos de eventos, a través de cuatro calamidades veraces más que vinieron de una manera de terremotos, su veracidad se demostró.
¡Que Cenab‑i Hak de fe a los corazones de aquellos que atacan a nosotros y a Risale-in Nur; que de mente a sus cabezas que verán la verdad; que nos salve de estas cárceles, y que salve a ellos de estas calamidades, amín!
PrisioneroHusrev