Es una Carta de Emin y Feyzi a sus Hermanos en Isparta Sobre la Enfermedad de su Maestro
… En el Noble Ramadán, en el primer día ayunó sin romperlo, en la segunda noche comió tres cucharas de natillas sin pan y cinco o seis cucharas de frio yogurt como alimento. En la tercera noche, media cuchara de natillas y en esa tercera noche en el tiempo de romper el ayuno, cinco cucharas de sopa de fideo, antes de empezar el ayuno tres o cuatro cucharas de la misma sopa y yogurt. Sin considerar el agua, diez gramos de fideo; si se saca el agua del yogurt, treinta gramos de él, natillas sin agua, veinte o veinticinco gramos. En la quinta noche, cinco o seis cucharas de la sopa casi sin fideos, antes de empezar el ayuno, seis o siete cucharas de la sopa de arroz, en total 96 gramos de alimento. Por cinco días, hizo todos los deberes fuera de la oración de Teravih. Así, vimos un keramet de las maravillas de la gracia Divina que abarca a los estudiantes de Risale‑i Nur.
Nosotros dos, Emin y Feyzi, vimos su furia grave, que nunca habíamos visto; debido a no poder tomar precaución para no provocar el enojo de la enfermedad como lo hicieron los Süleymans de Barla e Isparta. Igual esta enfermedad es un signo de misericordia que en las noches muy importantes de los últimos diez días, cada estudiante aparte de su trabajo personal, empezaron a trabajar como el Maestro, en nombre de su Maestro participando en la lucha espiritual de los estudiantes de Risale‑i Nur, y haciéndola como un objetivo para que se escriba en sus cuadernos de obras. Incluso nuestro Maestro decía: Con mi insignificancia, mi esfuerzo defectivo como una fuente y un aliento para las obras del Más Allá de los hermanos en la zona de Isparta, no fue suficiente. Cenab-i Hak con su misericordia otorgó esta precaución, que formará una personalidad colectiva y una fuente solida; por medio de esta enfermedad, elevó mi esfuerzo desde mi particularidad a lo universal.
También una de las bondades de esta enfermedad es: no salía la voz de nuestro Maestro, no podía hablar. Inesperadamente, en el momento de romper el ayuno vino un médico, tomó su mano. Nuestro Maestro dijo. “Yo no permito examinar mi enfermedad, no necesito a los médicos. El médico es Cenab‑i Hak.” De repente se animó, empezó a salir su voz. Como si él mismo se volviera médico. En cuanto al médico, él se volvió en un paciente. Él leyó una carta importante al médico, fue una medicina para la enfermedad del médico. Después llegó el momento de romper el ayuno. Le dijo al médico que: “Cena aquí”. El médico dijo: “Hoy cometí un error, no pude ayunar." Así comprendimos que el estado de nuestro Maestro, que nos sorprendió mucho, fue otorgado a él por no aceptar la dominante condición de un médico respecto de la medicina, por no haber ayunado.
Nosotros también confirmamos que la oración para la salud, que viene desde la personalidad colectiva de Risale‑i Nur, vale cien mil médicos como él. Las oraciones para la salud que los estudiantes de Risale-i Nur, especialmente los niños inocentes hicieron, mostraron su efecto en un nivel tan genial, que de repente se le dio a nuestro Maestro un estado mejor que el de su salud. Empezó a trabajar como se merece la Noche de Decreto. Nosotros vimos con nuestros ojos que la oración para la salud, que viene desde los estudiantes de Risale-i Nur, es un keramet como un milagro maravilloso.
De los estudiantes de Risale‑i NurEmin, Feyzi