Es un Pasaje Enviado a Isparta Sobre los Sueños
¡Mis estimados hermanos verídicos!
Soñé con el momento de la llegada de su regalo a Kastamonu que: está llegando un edicto magnificente a nosotros, de aspecto espiritual para el ascenso del rango, ellos lo traen a nosotros sosteniéndolo en sus manos con un respeto total. Nosotros lo miramos y ese edicto sublime salió como el Corán Glorioso. Vino a mi corazón este significado: Es decir, nosotros los estudiantes de Risale‑i Nur y su personalidad colectiva, recibimos un edicto de ascenso de rango gracias al Corán desde el aspecto de lo Oculto.
Su interpretación ahora, es recibir un comentario espiritual del Corán con las plumas de los inocentes, que representan ese edicto. Lo que interpretaron, una o dos horas antes Feyzi y Emin, es también correcto e importante a la interpretación de ahora.
También, mi espíritu percibió, exactamente como una previsión ese regalo iluminado, que es un medio de alegría y paz, pero no informó a la mente que dos días antes ese regalo llegaría. En la noche que tuve el sueño que se informó en la carta de Emin y Feyzi, desde la mañana hasta la noche de ese día y también parte del día siguiente, sentí una felicidad y una paz que no sentí antes, continuamente revelé mi alegría con un pretexto: sonreí treinta o cuarenta veces. Yo y también Feyzi nos sorprendimos y asombramos mucho. Uno que no ríe una vez en treinta días, ríe treinta veces en un día, nos dejó con mucho asombro.
Ahora se entiende que; los escritos de las plumas de los inocentes y analfabetos que representan el mencionado edicto, esparcirán luces a las páginas de las vidas de las generaciones que vienen, a la página de decreto del mundo Islámico y al futuro de los cuadernos de los creyentes. Las buenas obras sinceras y puras, y los servicios de los niños inocentes, se inscribirán a nuestros cuadernos de obras, y el destino de los estudiantes de Risale‑i Nur continuará con alegría. Esa felicidad y alegría surgían de ese regalo, que todavía no recibimos y que informaba sobre todo esto. Mi parte de esa suma enorme, se percibió por mi espíritu y me regocijaba mucho.
Sí, las buenas obras aceptables y las oraciones irrechazables, tal como se escribe a los cuadernos de otros hermanos, que se escriban al cuaderno de obras de un pecador como yo, me dan mucha felicidad y alegría. En una época así de oscura, en estas condiciones pesadas, por trabajar así puramente y heroicamente, les felicitamos a los niños inocentes, los analfabetos, sus maestros, también a sus padres, pueblos, su tierra natal, su nación y Anatolia.
Si yo fuera capaz de escribir una carta de agradecimiento y elogio a cada uno de ellos, la escribiría.
Said Nursi