Es un Fragmento del Artículo de Salâhaddin
…………………………‥ Una vez, cuando venía desde Tosya a Kastamonu, tenía Destellos y Rayos de Risale‑i Nur conmigo. Leía un tema sobre la resurrección. El camión subía por un camino escarpado. El calor del aire y de la máquina me estorbó, y en mi mente ocurrió “Este supremo Tratado es un milagro del Corán; ¿puede mostrar el milagro en otra área? Sin embargo, el milagro es exclusivo para los profetas; después del Generoso Mensajero Aleyhissalatü Vesselam, no se mostrarán milagros.” Durante esta reflexión, el camión se volcó desde veinticinco o treinta metros de altura hacia abajo, dando tres vueltas en el aire y con horribles golpes. Yo pronunciaba la palabra del testimonio. Me examiné a mí mismo por si estuviera herido; cien mil agradecimientos que no tenía ninguna herida. Me enderecé con miedo, el chofer tuvo golpes en su cabeza, se lamentaba diciendo ¡huy, ay! Analicé a mí alrededor, los vidrios que estaban al lado del chofer se rompieron en pedazos; a mi lado ni el delgado vidrio se rompió. En ese momento comprendí que esto fue un gran keramet, no es un milagro, es una bofetada de Risale-i Nur de una manera de keramet para no reflexionar cosas aventureras como esta.
De los estudiantes de Risale‑i NurSalahaddin Çelebi