Es un fragmento de una carta. Fue escrito debido a su relevancia con este apartado.
¡Mis estimados hermanos verídicos!
¡Cuidado! ¡Tengan cuidado! Los movimientos del mundo, en particular de la política y especialmente las que miran afuera, no les provoquen desacuerdo entre ustedes. Que no les hagan caer en miseria contra los grupos unidos de la incredulidad. En lugar de la regla de Rahman deاَلْحُبُّ فِي اللّٰهِ وَالْبُغْضُ فِي اللّٰهِdominando la regla de satanás (Nos refugiamos en Allah)اَلْحُبُّ فِي السِّيَاسَةِ وَالْبُغْضُ لِلسِّيَاسَةِhacer enemistad a su hermano verdadero como un ángel, querer y estar a favor de un amigo de la política como satanás, así estando de acuerdo con su crueldad, que no les haga compartir su crimen espiritualmente.
Sí, en esta época, la política corrompe los corazones y deja en tormento los espíritus coléricos. Quien quiera la paz del corazón y descanso del espíritu debe dejar la política. Sí, en este tiempo, todos toman parte desde la calamidad que ha venido por el corazón o espíritu, o mente, o cuerpo; sufren y son destruidos. Particularmente, la gente desviada y negligente desconoce la universal misericordia Divina y la total sabiduría Divina, respecto a la conexión con la humanidad por la compasión, está sufriendo por los horribles lamentos actuales y dolorosos de la humanidad. Porque, dejando sus deberes verdaderos y sus labores esenciales innecesaria e inútilmente, escuchando las luchas políticas sin importancia y los eventos del mundo con curiosidad e interfiriendo en ellos, hicieron sus espíritus errantes y sus mentes habladoras. Y respecto a concordarse contra su propio beneficio, con la regla deاَلرَّاضِى بِالضَّرَرِ لَا يُنْظَرُ لَهُque significa: no se compadece con aquella persona que está concorde con su pérdida; ellos eliminaron su derecho de recibir compasión y misericordia. No se lastima por ellos ni se compadece. Atraen la calamidad a sí mismos.
Pienso que: En estas tormentas y fuegos de todo el globo terráqueo, aquellos que mantienen y salvan la paz de su corazón y el bienestar de su espíritu, son solo los creyentes y aquellos que confían en Allah y que son complacidos por Allah. Entre estos, aquellos que se salvan más a sí mismos, son aquellos que entran en la esfera de Risale‑i Nur con lealtad.
Porque ellos, con la luz y el ojo de las lecciones de la fe verificada que aprenden desde Risale‑i Nur, en cada cosa ven la traza, esencia y cara de la misericordia Divina y Su total sabiduría, y observan la belleza de Su justicia, por eso responden a las calamidades que provienen de las obras de la Administración Divina, con total sumisión y conformidad y aceptan sonriéndose. No sobrepasan la compasión Divina, así que no lamentan ni sufren.
En base a esto, aquellos que quieren la felicidad y el placer no solo de la vida en el Más Allá, también la vida en este mundo, –con infinitas experiencias– pueden encontrarlo en las lecciones de la fe y del Corán de Risale‑i Nur, y lo encuentran.
Said Nursi