Quinta Parte Del Apéndice
Sí, con el veredicto del Hadiz, con el consenso y noticia contundente de ciento veinticuatro mil profetas, que son las personas más distinguidas de la raza humana; en parte apoyándose en su visión y en parte en la certeza absoluta, informan de la existencia del Más Allá, de que los seres humanos se mandarán allí, de que el Halik de este universo, con certeza traerá el Más Allá que Él prometió; el testimonio de ciento veinticuatro millones de evliyas, cercanos a Allah sobre la existencia de ese Más Allá, que confirman su noticia a través del descubrimiento espiritual y observación a manera de la certeza del conocimiento; las manifestaciones que todos los nombres del Sani‑i Hakím, Artífice Sabio de este universo muestran en este mundo, requieren claramente una morada eterna, y de nuevo indican la existencia del Más Allá; un infinito poder sin inicio y una incalculable sabiduría eterna sin despilfarro, que resucita los cadáveres de los innumerables árboles muertos que están parados en la faz de la tierra cada año en la primavera, con la Orden deكُنْ فَيَكُونُhaciéndolos objeto deبَعْثُ بَعْدَ الْمَوْتِy manifiesta la Resurrección después de la muerte sobre ellos, y que resucita a trescientas mil especies, desde las clases de plantas y grupos de animales, como cientos de miles de ejemplos de la resurrección; una misericordia eterna y una ayuda duradera que sustentan con total compasión y de una manera maravillosa a todos los seres con espíritu que necesitan el sustento, y que muestran incalculables especies de adornos y bellezas cada primavera durante corto tiempo, evidentemente requiere la existencia del Más Allá; el amor para la eternidad, el fervor para la inmortalidad y aspiraciones para la infinidad, que son intensos, inquebrantables y permanentes en el ser humano, que es el fruto más perfecto de este universo, el ser más amado del Creador del Universo y el más relacionado con los seres del universo, evidentemente con sus signos e indicaciones, todos estos demuestran que después de este mundo efímero, existe un mundo eterno y una morada del Más Allá y un lugar de dicha de una manera tan cierta, que se requiere aceptar claramente la existencia del Más Allá como la existencia del mundo.
Ya que una lección muy importante que el Sabio Corán nos da, es “la fe en el Más Allá”, ya que esa fe es así de fuerte en este nivel y existe tanto una esperanza y consuelo en esa fe, que si vinieran cien mil ancianidades a una sola persona, el consuelo que viene desde esta fe puede resistirlas. Nosotros que somos ancianos, debemos decir “Elhamdulillahi ala kemal‑il iman, Alabado sea Allah por la Perfección de la Fe” y alegrarnos de nuestra ancianidad.