Sexta Verdad
Es la puerta de magnificencia y eternidad; la manifestación de los Nombres Celil y Báki.
¿Es de alguna manera posible que una magnificencia del rububiyet, soberanía divina, que domina y administra a todos los seres, desde los soles, árboles hasta los átomos, como los soldados obedientes a la órden, que sostiene sostiene sobre los efímeros miserables que pasan una vida transitoria en esta casa de huésped, no creara una duradera esfera de magnificencia y un eterno medio elevado del rububiyet ?
Sí, las actividades magníficas que se ven en el universo como la alteración de las estaciones, las acciones tremendas como los actos de los planetas, como los aviones, las grandiosas dominaciones como hacer del globo terráqueo una cuna para el ser humano, y hacer del sol una lámpara para los seres, y las transformaciones anchas como resucitar y adornar el globo terráqueo que está muerto y seco, muestran que hay un rububiyet magnificente detrás del velo, que domina con un reinado espléndido. Tal reinado del rububiyet exige un pueblo apto para sí mismo; requiere un merecido lugar de manifestación.
Sin embargo, ves, su pueblo y siervos más abarcativos con respecto a su naturaleza, se juntaron temporalmente en esta casa de huésped de una forma miserable. En cuanto a la casa de huésped, cada día se llena y vacía. También, todo el pueblo está en esta área de prueba para experimentar su servicio. En cuanto al área, cada hora se transforma. Además, todo ese pueblo se para por unos minutos en esta morada de exhibición, para observar con una mirada de negocio las maravillosas antigüedades de arte y muestras de las benevolencias valorables de Sani‑i Zulcelal, Artífice Majestuoso en las exposiciones del mercado del universo; luego se desaparece. En cuanto a esta exposición, cada momento se cambia. Aquel que va, no vuelve; aquel que viene, se va.
Así, esta circunstancia y situación ciertamente muestran que detrás de esta casa de huésped, de esta área y de estas exhibiciones, existen palacios permanentes, hogares duraderos que servirán y manifestarán ese reinado eterno; tiene jardines y tesoros que están llenos con los más puros y elevados originales de las muestras y formas que hemos visto en este mundo. Entonces, esforzarse aquí es para ellos. Nos emplea aquí, da la retribución allí. Cada uno tiene una dicha –si no la pierde– según su capacidad allí. Sí, tal reinado eterno es imposible que se detenga en estos seres efímeros y serviles mortales.
Mira esta verdad a través de los binoculares de esta analogía; por ejemplo, tú vas en un camino, ves que hay una posada en el camino. Una gran persona la hizo para los invitados que vienen a ella. Para que esos invitados hagan una excursión y tomen lección por una noche, él gasta millones de oro en la decoración de esa posada. También, muy pocos de esos invitados miran esas decoraciones durante poco tiempo, prueban por corto tiempo muy pocas cosas de esos otorgamientos, se van sin estar satisfechos. Pero cada invitado, a través de su propia cámara, toma las imágenes de las cosas que están en esa posada. También, los sirvientes de esa gran persona guardan las formas de comportamientos de esos invitados con mucha atención. Además ves que esa persona cada día destruye la mayoría de esos adornos valorables. Crea nuevos adornos para los invitados que vendrán nuevamente. Después de ver esto, ¿quedaría alguna duda en ti de que la persona que hizo esta posada en este camino, no tenga duraderas moradas muy elevadas, tesoros muy valiosos, y también una generosidad muy grande? A través de las benevolencias que él muestra en esta posada, él abre los apetitos de sus invitados por las cosas que están a su lado, despierta su deseo por los regalos que les ha preparado.
Asimismo, si pones atención a la situación de esta casa de huésped del mundo, sin estar borracho, entenderás estos nueve principios:
Primer Principio: Entenderás que tal como esa posada, este mundo tampoco es para sí mismo. Es imposible que tomara esta forma por sí sola. Por cierto, es una casa de huésped construida con sabiduría, que se llena y vacía para que las caravanas de los seres vengan, habiten y emigren.
Segundo Principio: También comprenderás que aquellos que habitan en esta posada son los huéspedes. Su Rabb‑i Kerim, Señor Benevolente les invita a la Morada de Dicha.
Tercer Principio: También, entiendes que los adornos en este mundo no son solamente para gozar y excursión. Porque aunque diera placer por un tiempo, da dolor por mucho tiempo por su separación. Hace que tú lo pruebes, abre tu apetito, pero no te satisface. Porque o su vida es corta, o tu vida es corta. No es suficiente para estar satisfecho. Entonces, estas decoraciones que tienen un valor alto y una duración corta, son para tomar lección, para agradecer y para enfervorizar a sus originales duraderos. Son para otros propósitos muy elevados.
Cuarto Principio: También comprendes; En cuanto a los ornamentos en este mundo. Son como las muestras y copias de los otorgamientos acumulados en el Paraíso para la gente creyente.
Quinto Principio: También entiendes que estos efímeros seres artísticos no fueron creados para la mortalidad, ni para aparecerse por un rato y luego destruirse, sino que para juntarse en la existencia por un tiempo corto, tomar una forma deseada, para que se graben sus formas, se saquen sus imágenes, se sepan sus significados y se guarden sus resultados. Por ejemplo, para que se tejen paisajes permanentes para la gente eterna. También sea el medio para otros propósitos en la morada eterna.
Los seres se crearon para la perpetuidad, no para la mortalidad; Aunque pueda parecer mortal en apariencia, se entiende a través de esto, que es completar la tarea y liberarse del deber: Una cosa efímera por un aspecto va a la mortalidad, y por muchos aspectos permanece.
Por ejemplo, mira esta flor, que es una de las palabras del poder divino; En poco tiempo, esa flor sonríe y nos mira, inmediatamente después se esconde en el velo de la mortalidad. Pero como la palabra que sale de tu boca, se va, pero deposita miles de sus ejemplos en los oídos. Retiene sus significados en tantas mentes en cantidad de las mentes que escuchan. Porque después de terminar la expresión de su significado, que es su deber, se va, pero en la memoria de todo lo que ve, deja su forma aparente y su naturaleza espiritual en cada una de sus semillas. Supuestamente cada recuerdo y cada semilla, son una fotografía para la conservación de su ornamento y una plataforma para su continuación.
Si los seres del nivel más simple de vida son así, entonces el ser humano que tiene el nivel más alto de vida y el espíritu eterno; está claro cuánta relación tenga con la eternidad. La ley de la formación y el prototipo de su forma –parecidos al espíritu un poco– de cada una de las grandes plantas que tienen flores y frutas, permanecen y se guardan en las semillas con el tamaño de partículas, con total orden dentro de las transformaciones tumultuosas, a través de esto, se comprende que el espíritu del ser humano que posee una naturaleza muy abarcativa y elevada, que es una luminosa ley del orden divino con consciencia, en qué medida está comprometido y relacionado con la permanencia.
Sexto Principio: También entiendes; El ser humano no se dejó a sus propias medidas para pastar donde le plazca, con la cuerda enrollada alrededor de su garganta; por cierto las copias de todas sus obras se toman y se escriben, y los resultados de todas sus acciones se registran para la contabilidad.
Séptimo Principio: También entiendes; La destrucción de las bellas criaturas del reino del verano‑primavera en la temporada de otoño, no es una ejecución, sino que es liberarse de completar sus deberes. Además, es un descargo para hacer lugar para los seres que vendrán en la nueva primavera, y los nuevos funcionarios vendrán y serán colocados, y es preparar un lugar para la venida de los seres a cargo. También, son advertencias de Subhan, Glorificado por la negligencia que provoca que los seres conscientes olviden su deber, y por la embriaguez que provoca olvidar el agradeciiento.
Octavo Principio: También entiendes que existe otro reino perdurable para el eterno Sani, Artífice de este mundo efímero, que induce hacia allí a sus siervos y los alienta.
Noveno Principio: También entenderás que tal Rahman, Misericordioso en tal morada presentará tales otorgamientos a sus tales siervos especiales, que ni los ojos los han visto, ni las orejas han escuchado de ellos, ni han ocurrido en el corazón del ser humano. Amenna…