Segunda Verdad
Es la puerta de benevolencia y misericordia; es la manifestación de los Nombres de Kerim y Rahim.
¿Es de alguna manera posible que el Rab, Señor de este universo que tiene una benevolencia infinita, una misericordia infinita y una protección infinita de lo sagrado según las obras que Él muestra, no conceda una recompensa merecedora a Su benevolencia y misericordia, y castigo apropiado a Su gloria y protección de lo sagrado?
Sí, si se mira a la circulación de este mundo, se ve que desde el más inhábil y más débil hasta el más fuerte, se da un sustento apto para cada ser vivo. A los más débiles e inhábiles se les da el mejor sustento. Se da una cura para cada paciente desde un lugar inesperado. Los banquetes y los otorgamientos se hacen con una generosidad tan elevada, que muestra que una mano de la benevolencia infinita funciona dentro de ella. Por
Por ejemplo, en la temporada de primavera, vestir a todos los árboles con ropas con telas doradas al estilo de las huríes del Paraíso, adornarlos con la decoración de flores y frutas, y haciéndolos sirvientes, obsequiarnos varias clases de las frutas más deliciosas y más artísticas a través de sus ramas, que son sus manos gráciles; también a través de la mano de un insecto venenoso, hacer que nos alimentemos de la curativa miel dulcísima; además a través de la mano de un insecto sin manos, hacer que nos vistamos con la ropa más hermosa y suave; y también guardar un gran tesoro de misericordia en una pequeña semilla para nosotros; Se comprende claramente que es una obra de una benevolencia tan bella y una misericordia tan sutil.
También, aparte de los humanos y algunos monstruos, todo, desde el Sol, la Luna y la Tierra hasta el ser más pequeño, trabajan con sumo cuidado, no traspasan sus límites ni aunque sea una iota, y existe una sumisión general bajo una gran majestad; esto muestra que actúan según la orden de un poseedor de una gran gloria y dignidad.
También, la alimentación de los inhábiles bebés débiles a través de esa compasión misericordiosa de todas las madres, sea planta, sea animal o sea ser humano, con ese dulce alimento como la leche, se comprende de esto abiertamente que funciona la manifestación de una misericordia tan ancha.
Ya que el gobernador de este universo tiene tal generosidad infinita, tal misericordia sin fin, tal gloria y dignidad infinita; la infinita gloria y dignidad exigen la reprimenda de los sinvergüenzas. La generosidad sin fin exige otorgar infinitamente; la misericordia sin fin exige una benevolencia merecida a sí misma. Sin embargo, en este mundo efímero y de corta vida, sólo una fracción de millones se asienta y se manifiesta como una gota del mar. Entonces, existirá una morada de felicidad merecida a esa generosidad y a esa misericordia. De lo contrario, sería necesario negar la existencia de esta aparente misericordia, como negar la existencia del Sol que llena el día con su luz. Porque en cuanto a la cesación para nunca volver; transforma la compasión en calamidad, el amor en fuego, el otorgamiento en tortura, la mente en una herramienta siniestra, y el placer en dolor; así la verdad de la misericordia debiera desaparecer.
Además, será una morada de castigo apta de esa majestad y dignidad. Porque mayormente el tirano sigue con su supremacía y el oprimido sigue en degradación; así emigran de aquí. Entonces, se deja a una corte suprema, se posterga. De lo contrario, no significa que no se aborde este asunto. A veces, da el castigo incluso en el mundo. Los tormentos infligidos a las tribus rebeldes y obstinadas en épocas pasadas, muestran que el ser humano no es independiente, sino que siempre está opuesto a la bofetada de una gloria y protección de lo sagrado.
Sí, ¿es de alguna manera posible que el ser humano tuviera un deber importante y una capacidad importante entre los seres, también el Rab del ser humano informaría de Sí mismo a través de tantos seres artísticos Suyos, y correspondiente a esto, si el ser humano no Lo conociera a través de la fe; además, hiciera que Le quieran a través de estos tantos frutos adornados de la misericordia, y correspondiente a esto si el ser humano no hiciera que Él le quiera por su adoración; también, si Él mostrara Su amor y misericordia a través de estas tantas especies de otorgamientos, y correspondiente a esto, si el ser humano no presentara respeto a Él a través de dar gracias y alabanzas; quedaría sin castigo, se dejaría errante, ese Ser Zulcelal que posee la gloria y protección de lo sagrado, no prepararía una morada de castigos?
También, ¿es de alguna manera posible que no dé una morada de recompensa y una dicha eterna a los creyentes que responden por conocerlo a través de la fe, correspondiente a que ese Rahman‑i Rahim, Misericordioso y Compasivo informa de Sí mismo; por quererlo a través de la adoración y hacer que otros también Le quieran, correspondiente a que Él hace que le quieran; por agradecimiento y respeto correspondiente a Su misericordia?