Duodécima Verdad
*Es la puerta de la Misión Profética y Revelación. Es la manifestación de “Bismillahirrahmanirrahim”.
¿Es de alguna manera posible, que el Generoso Mensajero Sallallahu Aleyhi Vesellem, que todos los profetas confirman su palabra apoyándose en sus milagros, que todos los evliyas, cercanos a Allah ratifican su afirmación apoyándose en sus descubrimientos espirituales y keramets, prodigios que todos los eruditos devotos atestiguan su veracidad basándose en sus búsquedas; Él, con todo su poder, apoyándose en la fuerza de mil milagros suyos que tuvieron lugar en la existencia; El Sabio Corán que es un milagro por cuarenta aspectos, apoyándose en miles de aleyas contundentes suyas; El camino al Más Allá y la puerta del Paraíso que todos ellos abrieron con total certeza; Qué límite tengan las sospechas infundadas para cerrarlos, que no tienen una fuerza ni como el ala de un mosquito?
Se entendió de las verdades anteriores que el tema de la resurrección es una verdad tan firme, que una fuerza que puede levantar y destrozar el globo terráqueo no puede sacudir esa verdad. Porque Cenab‑i Hak determina esa verdad con el requerimiento de todos Sus nombres y atributos, confirma al Generoso Mensajero con todos sus milagros y pruebas, y el Sabio Corán lo prueba con todas sus verdades y aleyas, y este universo da testimonio de él, con todas sus aleyas de la creación y sus obras sabias.
¿Es de alguna manera posible que todos los seres, con la excepción de los incrédulos, se hayan aliado con Vacibul Vucud Existente Necesario en el tema de la resurrección, y las dudas que no son tan fuertes como un cabello, y los engaños satánicos sacudan esa fuerte verdad elevada como una montaña y la levanten de su lugar? ¡No, jamás!
Nunca pienses que las pruebas de la resurrección son exclusivas a las doce verdades que hemos mencionado. No, por cierto solo el Sabio Corán nos enseña estas doce verdades, señalando miles de otros aspectos, y cada aspecto es una señal convincente: Nuestro creador nos transferirá de esta morada efímera a una morada eterna.
Además, nunca pienses que los Nombres Divinos, que requieren la resurrección, son sólo exclusivos de los nombres Hakím, Sabio, Kerim, Benevolente, Rahim, Compasivo, Ádil, Justo, Hafíz, Preservador como hemos dicho. No, por cierto todos los nombres divinos que se manifiestan en la administración del universo requieren el Más Allá, ciertamente lo hacen esencial.
Además, no creas que las aleyas de la creación en el universo, que indican la resurrección, son exclusivas de lo que acabamos de mencionar. No, por cierto tienen aspectos y cualidades como cortinas que se abren de derecha a izquierda en la mayoría de los seres; Como un aspecto da testimonio de Sani, Artífice el otro aspecto también indica la resurrección. Por ejemplo: tal como la belleza artística del ser humano por ser la mejor forma de la creación, muestra a Sani ; También su muerte durante poco tiempo a pesar de su capacidad vasta, siendo la mejor forma de la creación, muestra la resurrección.
A veces, si se mira por un aspecto y por dos miradas, muestra a Sani y también la resurrección. Por ejemplo, la regulación de la sabiduría, el adorno de la gracia, la distribución de la justicia, la benevolencia de la misericordia que se ven en la mayoría de los seres; tal como si se mira a sus naturalezas, muestran que ellos surgen de la mano del poder de un Sani‑i Hakím, Kerim, Ádil y Rahim, un Artífice Sabio, Benevolente, Justo y Compasivo. Asimismo, a pesar de la fuerza y abarcatividad de estos, si se mira a la vida insignificante y pequeña de estos seres mortales, que son las manifestaciones de éstos, se ve el Más Allá.
Esto significa que todas las cosas a través de la lengua de sus estados, recitan y hacen que uno reciteاٰمَنْتُ بِاللّٰهِ وَبِالْيَوْمِ الْاٰخِرِ