Décima Verdad
*Es la puerta de la sabiduría, gracia, misericordia y justicia. Es la manifestación de los Nombres Hakím, Kerim, Adil y Rahim.
¿Es de alguna manera posible que en esta efímera casa de huésped del mundo, en esta discontinua área de prueba, en este inestable lugar de exhibición del globo terráqueo, el Malik‑ul Mulk-i Zulcelal, Majestuoso Dueño del Reino que muestra las obras de una sabiduría tan evidente en este nivel, una gracia tan abierta en este nivel, una justicia tan prevalente en este nivel y una misericordia tan ancha en este nivel, que no existieran hogares permanentes, habitantes eternos, rangos perpetuos y seres residentes en la esfera de Su morada, en Su reino de la faceta interior y exterior de los seres, y las verdades de estas visibles sabiduría, gracia, justicia y misericordia disminuyan a la nada?
También, ¿es de alguna manera posible que ese Ser Hakím, Sabio hiciera al ser humano un interlocutor general y un espejo abarcativo para Sí mismo entre todos los seres, hiciera que él pruebe y evalúe los contenidos de todos los tesoros de Su misericordia, y los presentara a él, informara de Él mismo con todos Sus nombres, lo quiera e hiciera que otros lo quieran… Luego no mandara a ese pobre ser humano a Su morada eterna? ¿No lo invitara a Su permanente morada de dicha y así no lo hiciera dichoso?
¿Y es incluso razonable que a cada ser cargara un deber del tamaño de una semilla con la carga de un árbol, subiera tanta sabiduría como sus flores, y colgara tanto beneficios como sus frutos, y diera a ese deber, esas sabidurías y esos beneficios un propósito dedicado al mundo, tanto como del tamaño de una semilla? ¡Que haga de su supervivencia mundana, que no es tan importante, como una mostaza su objetivo! ¡Y que no los convierta en semillas para el mundo del significado y en un campo para el Más Allá! Así que ellos produzcan sus objetivos verdaderos y dignos. Y dejara estas considerables ceremonias tan importantes sin propósito, vacías e inútiles. ¿No volvería sus rostros hacia el mundo del significado, y el reino del Más Allá? Así que muestren sus verdaderos objetivos y sus dignos frutos.
Sí, ¿es de alguna manera posible, que al hacer estas cosas contrarias a la verdad, mostrara estar calificado con los opuestos a sus propias cualidades verdaderas como Hakím, Sabio, Kerim, Benevolente, Ádil, Justo, Rahim, Compasivo –no, mil veces no– niegue la verdad de todo el universo, que indica Su sabiduría, generosidad, justicia y misericordia, rechace los testimonios de todos los seres y anule los indicios de todos los seres artísticos?
Además, ¿es de alguna manera posible que la mente acepte que Él encargue a la cabeza y a las facultades internas de una persona con deberes en cantidad de sus cabellos, y le dé un salario mundano del tamaño de un cabello, que haga una obra sin sentido contraria a Su verdadera justicia y verdadera sabiduría?
Además, ¿es de alguna manera posible, que Instalando las sabidurías y los beneficios en cantidad de los resultados y frutos que Él colocó en un árbol, en cada ser vivo, tal vez en cada parte suya como la lengua, tal vez en cada ser artístico, Él mostrara y probara que Él mismo es un Hakím‑i Mutlak, Absolutamente Sabio, luego dejando y no dando la eternidad y la dicha eterna, que son la sabiduría más grande de todas las sabidurías, el beneficio más importante de todos los beneficios, el más necesario de los resultados, que son lo que hacen a la sabiduría la verdadera sabiduría, al otorgamiento el verdadero otorgamiento, a la misericordia la verdadera misericordia, que son la fuente y propósito de todas las sabidurías, otorgamientos, misericordias y beneficios, cayeran todas Sus obras a un nivel de total absurdidad; haría que Él mismo pareciera una persona así; construiría un palacio tal, que en cada piedra suya existirían miles de bordados, en cada lado suyo miles de adornos, en cada lugar suyo, miles de valiosas herramientas y cosas necesarias para el hogar, luego no construyera un techo y todas las cosas se pudran y se corrompan en vano?. ¡No, jamás! Proviene bondad desde Hayr-i Mutlak, Total Bondad, proviene belleza desde Cemil-i Mutlak, Absolutamente Bello, no proviene algo absurdo desde Hakím-i Mutlak, Absolutamente Sabio.
Sí, quienquiera que sea, se embarca intelectualmente en la historia y va al pasado, verá lugares, plazas, exhibiciones, reinos muertos en cantidad de los años, como la morada del mundo, área de prueba y exhibición de las cosas que vemos en la actualidad. Aunque son diferentes uno al otro con respecto a la naturaleza, son similares entre sí con respecto al orden, extrañez y mostrar el poder y la sabiduría de Sani, Artífice.
También verá en esos lugares inestables, en esas áreas discontinuas, en esas exhibiciones fugaces, verá el orden de tan evidente sabiduría, los signos de tan aparente gracia, las indicaciones de tan prevalente justicia, y los frutos de tan inmensa misericordia. Con la condición de que no sea sin perspicacia, ciertamente sabrá: No hay sabiduría más perfecta que esa sabiduría, y no hay gracia más hermosa que la gracia que se ven en sus obras, y no hay justicia mejor que la justicia cuyos signos se ven, y no se puede imaginar una misericordia más vasta que la misericordia cuyos frutos se ven.
Supongamos que si no hay lugares permanentes, moradas altas, rangos fijos, viviendas permanentes, gente residente, siervos felices en la esfera del estado del Sultán‑ı Sermedi, Soberano Eterno quien maneja estas obras y cambia a estos invitados y a las casas de huéspedes; Se necesitaría negar las verdades de la sabiduría, la justicia, la gracia y la misericordia, que son los cuatro poderosos y amplios elementos espirituales, como la luz, el aire, el agua y el suelo, y negar sus cuerpos visibles, como esos elementos evidentes. Porque se sabe que este mundo efímero y lo que está en él no puedan manifestar sus plenas verdades.
Si no existiera un lugar para que se manifiesten ellas en otra morada, entonces, con una locura al nivel de negar la existencia del sol, a pesar de ver la luz que llena el día, se necesita negar la sabiduría que está en cada cosa y que está ante nuestros ojos, negar la gracia que observamos siempre en nosotros mismos y en la mayoría de las cosas, negar la justicia cuyas indicaciones se ven fuertemente y negar la misericordia que vemos en todos los lugares, se necesita aceptar que el dueño de las actividades sabias, acciones clementes y benevolencias compasivas que vemos en este universo, fuera – ¡no, jamás!– un estafador lujurioso y un tirano cruel, que es una transformación de las verdades infinitamente imposible. Incluso los tontos Sofistas, que niegan la existencia de todo y la existencia de sí mismos, no pueden acercarse fácilmente al concepto de esto.
En breve: Las obras que se ven, los necesarios componentes vastos de la vida en el mundo, las separaciones veloces por la muerte, majestuosas reuniones y rápidas dispersiones, magnificentes ceremonias, grandes manifestaciones, debido a que no existe alguna relación entre estos y sus frutos pequeños, sus insignificantes propósitos pasajeros que conocemos y que pertenecen a este reino, en este efímero mundo durante corto tiempo; esto es como colocar sabidurías y objetivos del tamaño de una gran montaña a una sola piedra pequeña, y dar un pequeño propósito transitorio como una piedra pequeña a una gran montaña, que no puede ser apropiado para cualquier mente y sabiduría.
Entonces, este grado de la carencia de la relación entre estos seres y obras, y sus propósitos que pertenecen al mundo, ciertamente atestiguan que los rostros de estos seres están orientados al reino del significado; dan sus frutos apropiados allí y sus ojos ponen atención a los sagrados nombres divinos, y sus propósitos se relacionan con ese reino. Y su esencia se desarrolla bajo el suelo de la Tierra, y sus brotes se desarrollan en el reino de la Similitud. El ser humano siembra y es cultivado aquí, en proporción a su habilidad, y recibe una cosecha en el Más Allá.
Sí, si miras los rostros de estas cosas que están orientadas hacia los nombres divinos y al Más Allá, verás eso; Cada semilla, que es un milagro del poder divino, tiene un propósito tanto como un árbol. Cada flor, que es una palabra de sabiduría tiene tanto significado como las flores de un árbol, y cada fruto, que es una maravilla del arte y un poema de misericordia, tiene tanta sabiduría como los frutos de un árbol. En cuanto a ser un sustento para nosotros; es sólo una sabiduría entre miles de sabidurías, así que su deber termina, expresa su sentido, muere y se entierra en nuestro estómago.
Ya que estas cosas efímeras dan frutos eternos en otra morada, y dejan formas permanentes y expresan significados eternos en otro aspecto, ellas hacen glorificaciones eternas. Y en cuanto al ser humano, se hace humano mirando sus rostros que miran este aspecto suyo, y encuentra un camino en lo efímero a la eternidad.
Entonces, hay otro propósito en estos seres, que ruedan, se juntan y se dispersan en la vida y muerte. No hay falta en el símil: Estas situaciones son similares a las situaciones que se forman y se arreglan para la imitación y la simbolización. Tal como se hacen cortas reuniones y dispersiones a un gran costo, para que se saquen las copias, se compongan y se muestren en el cine todo el tiempo. Asimismo, uno de los propósitos de vivir una vida personal y social en este mundo por un corto tiempo es: Que las imágenes sean tomadas y combinadas, y los resultados de sus acciones sean tomados y preservados. Para que sea contabilizado en una reunión suprema y se muestre en una exhibición suprema y se muestre su habilidad para una dicha tremenda. Esto significa que el dicho del Sagrado Hadiz: “El mundo es la tierra del Más Allá”, expresa esta verdad.
Ya que existe el mundo, y existen sabiduría, gracia, misericordia y justicia con estas obras suyas en el mundo. Por supuesto, con la misma certeza de la existencia del mundo, existe el Más Allá. Ya que en el mundo, todas las cosas se relacionan con ese reino en cierto sentido. Esto significa que se va allí. Negar el Más Allá significa negar el mundo y todo lo que contiene el mundo. Es decir, tal como la hora designada y la tumba esperan al ser humano, el Paraíso e Infierno también esperan y observan al ser humano.