Vigesimocuarto Destello
Sobre El Cubrirse
﷽
La aleyaيَا اَيُّهَا النَّبِىُّ قُلْ ِلاَزْوَاجِكَ وَبَنَاتِكَ وَنِسَاءِ الْمُوءْمِنِينَ يُدْنِينَ عَلَيْهِنَّ مِنْ جَلاَبِيبِهِنَّetcétera… ordena cubrirse. En cuanto a la civilización disoluta, va contra esta regla del Corán. No considera natural el cubrirse, dice que es una esclavitud.
Respuesta: Notificaremos solamente “cuatro razones” entre muchas, que señalan que este veredicto del Sabio Corán es totalmente natural, y su opuesto es contra la naturaleza.
Primera Razón
Cubrirse es natural para las mujeres, y su naturaleza lo requiere. Porque debido a que las mujeres son débiles y delicadas por su creación, necesitan la protección y ayuda de un hombre, que protegerá a ellas mismas y a sus hijos, que ellas los quieren más que a sus propias vidas; por eso, tienen una inclinación natural para que su esposo la quiera, para no atraer su odio, y para no quedarse expuesta al desagrado.
Además, seis o siete de diez mujeres, o son ancianas, o menos guapa; no quieren mostrar su ancianidad y que no son guapas a todos. O son celosas; no quieren estar menos guapa ante las mujeres más bellas, o tienen temor de la violación y acusación; quieren cubrirse por naturaleza, para no quedar expuesta al ataque de otros y a la acusación de traición por su marido. Incluso, si se pone atención, aquellas que se guardan a sí mismas son las ancianas. Entre diez, apenas puede haber dos o tres mujeres que son jóvenes y también bellas, y no se molestan de exponerse. Se sabe que el ser humano se molesta y es infeliz por la mirada de las personas que él no quiere, y que le desagradan. Seguramente, una mujer que se viste destapada, si a ella le gustan dos o tres hombres extraños, entre diez que la miran, siente el desagrado de los siete u ocho de ellos.
También debido a que una mujer bella que no es disoluta ni decadente, es sensible y se afecta fácilmente, ciertamente se molesta por las miradas sucias, por cierto, venenosas, cuyos efectos se han experimentado materialmente. Incluso, escuchamos que muchas mujeres en Europa, que es el lugar del destape de la vestimenta, se molestan por esta mirada atenta; diciendo “estos despreciables nos condenan en la cárcel de la vigilancia y nos molestan”, denuncian a la policía.
Es decir, la eliminación de cubrirse de la civilización es contra la naturaleza. Mientras la orden del Corán de cubrirse es natural y también salva a las mujeres que son la mina de compasión, y que pueden ser una valiosa compañera eterna, de la caída, bajeza, esclavitud y miseria espiritual a través del cubrirse.
Además, por su naturaleza, existe un temor en las mujeres hacia los hombres extraños. En cuanto al temor, por la naturaleza, requiere el cubrirse. Porque además de sufrir la carga pesada de un hijo con dificultad durante ocho o nueve meses, que amargará seriamente un placer de ocho o nueve minutos, hay una posibilidad de sufrir la calamidad de ese placer ilícito de ocho o nueve minutos, por la crianza de un hijo sin protector durante ocho o nueve años. Debido a que esto ocurre en mucha cantidad, su naturaleza teme seria e intensamente de los hombres extraños, y su temperamento quiere abstenerse de ellos. Su creación débil ordena, y fuertemente advierte no abrir el apetito de los hombres extraños a través del cubrirse y no provocar su asalto. Muestra que una zanja y fuerte suyo es su vestimenta tapada.
Según lo que escuché: En el centro en la capital del gobierno, en el mercado durante el día, frente a los ojos de la gente, un lustra zapato muy común, acosó físicamente a la esposa –que estaba con piernas descubiertas– de un hombre que es de rango alto mundialmente; esto da una bofetada a las caras sinvergüenzas de aquellos que están contra el cubrirse.
Segunda Razón
La relación, amor y afecto intensos y básicos entre la mujer y hombre, no surge solamente de la necesidad de la vida mundana. Sí, una mujer no es una compañera de vida exclusiva a la vida mundana para su marido. Sino que ciertamente es una compañera de vida, incluso en la vida eterna. Ya que es una compañera de vida en la vida eterna para su marido, ciertamente se necesita que ella no atraiga la mirada de otros hacía sus propias bellezas, fuera de la mirada de su propio marido, que es su amigo y compañero eterno, que no provoque que él se ofenda ni provoque celos en él.
Ya que su marido que es creyente, por el misterio de la fe; la relación con ella no es restringida a la vida mundana, ni es un transitorio amor restringido con el tiempo de su belleza, ni es solamente algo carnal, sino que es una relación con un amor y respeto veraces y serios en el punto de ser una compañera de vida, incluso en la vida eterna. También, lleva un respeto y amor serios no solamente durante su juventud y belleza, sino que también en su vejez y falta de belleza. Por cierto, correspondiente a esto de ser un ser humano, el requerimiento es que ella asigne sus propias bellezas a la mirada de él y dedique su amor a él. En caso contrario, ella gana muy poco, pero pierde mucho.
Según la ley Islámica, el marido debe ser igual a la esposa, es decir, los dos deben ser apropiados uno al otro. Lo más importante en esto de ser igual y apropiado, es en el punto de la religiosidad.
Feliz por ese marido que mira la religiosidad de su mujer y la imita; se vuelve en religioso para no perder a su compañera en la vida eterna.
Feliz por esa esposa que mira la religiosidad de su marido y entra en devoción, diciendo “Que no pierda yo a mi amigo eterno”.
Qué lástima por ese hombre que entra en la lujuria, que le provocará perder a su mujer piadosa. Qué desgraciada es esa mujer que no imita a su esposo piadoso, y pierde a su bendito amigo eterno.
Miles de lástimas por ese marido y esposa que imitan sus pecados y lujuria uno al otro. Se ayudan entre sí a tirarse al fuego.
Tercera Razón
La dicha de la vida de una familia sigue a través de una confianza mutua, un respeto y amor sinceros entre el marido y la esposa. La falta de cubrirse y de estar destapada, corrompe esa confianza, y rompen ese respeto y amor mutuos. Porque existe solamente una entre diez mujeres que lleva una vestimenta destapada, que no trata de atraer el amor de los extraños, por causa de no ver alguien más bello que su marido. Nueve de diez mujeres ven a alguien mejor que su propio marido. Entre veinte hombres, solamente uno solo no ve a una mujer más bella que su propia esposa. Entonces, además de ese amor sincero y respeto mutuo que desaparecen, puede provocar que se despierte un sentimiento muy bajo y feo. Así es:
El ser humano por su naturaleza, no puede llevar un sentimiento carnal hacia las parientes, como la hermana. Porque con respecto a que las caras de las parientes implican la compasión y amor lícito en el punto de familiaridad y parentesco, rompen las inclinaciones carnales y la del nefs, alma maligna. Pero dejar destapados algunos lugares como las piernas, que no es permitido mostrar ni siquiera a los parientes por la ley Islámica, puede provocar que despierte un sentimiento muy feo en las viles almas malignas. Porque la cara de un pariente recuerda el parentesco, y no parece una persona extraña. Pero, por ejemplo, la pierna destapada es igual a la otra de la pariente. Debido a que no existe una diferencia que recuerda el parentesco, es posible que se despierte una deseosa mirada carnal en algunos parientes viles. En cuanto a este tipo de mirada, es una caída escalofriante del ser humano.
Cuarta Razón
Se sabe que la muchedumbre de la generación es deseada por todos. No existe alguna nación ni gobierno que no esté a favor de la multitud de la generación. Incluso, el Generoso Mensajero Aleyhissalatu Vesselam ordenó:تَنَاكَحُوا تَكَاثَرُوا فَاِنّ۪ى اُبَاه۪ى بِكُمُ الْاُمَمَ–ev kema kal– es decir: “Cásense y multiplíquense. Yo en el Día del Levantamiento me enorgulleceré de la multitud de ustedes.”
Sin embargo, la eliminación del cubrirse, no aumenta el matrimonio, sino que lo disminuye mucho. Porque incluso un joven vagabundo y moderno, también quiere que la compañera de su vida sea decente. Debido a que no quiere que ella sea moderna, es decir destapada como él mismo, queda soltero, tal vez entra en adulterio.
La mujer no es así; no puede monopolizar a su marido en ese nivel. Porque por causa de que la mujer es la directora interna en la vida de la familia, es un funcionario de protección de toda la propiedad, hijos y todas las cosas de su marido; por eso su característica más esencial es la lealtad y confianza. Estar destapada rompe esta lealtad, pierde la confianza ante la consideración de su marido; hace que él sufra la tortura de consciencia. Incluso si la valentía y generosidad, que son dos cualidades bellas para los hombres, existen en las mujeres, debido a que esto daña a la confianza y lealtad, son de la conducta mala; se consideran como cualidades malas. Pero el deber del marido no es ser un funcionario de guardar los bienes ni lealtad, sino que son la protección, misericordia y respeto. Es por eso, que el hombre no se puede monopolizar. Puede casarse también con otras mujeres.
Nuestra patria no puede compararse con Europa. Porque allí, por medios fuertes como duelo, la castidad se puede preservar en cierto grado, a pesar de estar destapada. Aquel que mira a la esposa de un hombre digno con una mirada sucia, pone su mortaja alrededor de su cuello y así la mira. También, la naturaleza en Europa, que es la morada fría, es fría e inanimada como esa morada. Esta Asía, es decir, el continente del Mundo Islámico, en proporción a ella es la morada caliente. Se sabe que el lugar tiene un efecto sobre la conducta del ser humano. En esa patria fría, estar destapada para incitar los deseos carnales de las personas frías y abrir sus apetitos, tal vez no provoca mucho al mal uso ni despilfarro.
Pero, el estar destapada que incitará permanentemente los deseos del nefs, alma maligna de las personas en las moradas calientes, que son sensibles y fácilmente afectadas, seguramente causa mucho mal uso, despilfarro, la debilidad de la generación y caída de la fuerza. En lugar de una necesidad natural una vez durante un mes o veinte días, piensa que él está obligado a hacerlo durante unos días. Entonces, debido a que el hombre está obligado a abstenerse de su esposa por causa de las contingencias, como la menstruación, aproximadamente quince días cada mes, si está derrotado por su nefs, se inclina al adulterio.
Los urbanos no pueden eliminar el cubrirse mirando a los campesinos y beduinos. Porque en los pueblos y entre los beduinos, por estar ocupados por la lucha del sustento, por trabajar y estar físicamente cansados; también el destape de las inocentes mujeres trabajadoras y en cierto grado rudas, que atraen poca atención en proporción a las urbanas, no provocan incitar los deseos del nefs, asimismo, debido a que los hombres errantes y desempleados se encuentran poco, no existe en ellos ni una de diez de las corrupciones que están en la ciudad. En cuyo caso, no se pueden comparar con ellas.