El Segundo Capítulo de la Prueba Brillante
﷽
وَبِهِ نَسْتَع۪ينُ
En el final de la sura Fatiha, la aleya señala la comparación entre los que siguen la guía y la rectitud y de aquellos que están en la desviación y la rebelión. Esta aleya es la fuente de todas las comparaciones en Risale‑i Nur. Una de las verdades de esta aleya está maravillosamente expresada en la sura An-Nur con las siguientes aleyas:اَللَّهُ نُورُ السَّمَوَاتِ وَاْلاَرْضِ مَثَلُ نُورِهِ كَمِشْكَاةٍ فِيهَا مِصْبَاحٌ اَلْمِصْبَاحُ فِى زُجَاجَةٍ اَلزُّجَاجَةُ كَاَنَّهَا كَوْكَبٌ دُرِّىٌّ يُوقَدُ مِنْ شَجَرَةٍ مُبَارَكَةٍHasta el final, y en la aleya posterior:اَوْ كَظُلُمَاتٍ فِى بَحْرٍ لُجِّىٍّ يَغْشَيهُ مَوْجٌ مِنْ فَوْقِهِ مَوْجٌHasta el final estas aleyas presentan de manera milagrosa y sorprendente, la comparación entre ambas categorías.
La primera aleya de la luz, como se demostró en el Primer Rayo, apunta con diez señales hacia Risale‑i Nur y proporciona de una manera milagrosa una noticia de lo oculto acerca de esta exégesis del Corán. Esta aleya también es la razón principal para otorgar el nombre “Nur” (luz) a Risale-i Nur. En una sección de la Vigésima Novena Carta, en una representación de un viaje imaginario, se explica un milagro espiritual de esta extraordinaria aleya en la palabra Nur, similar al milagro de la “Nun-u Na'budu”, la Nun de “Na'budu”, “Adoramos” en árabe. Basándose en esto, en el Signo Supremo, se relata cómo un viajero del mundo, buscando, encontrando y conociendo a su Creador, pregunta al universo entero y a las diversas especies de la creación. Mediante treinta y tres caminos y pruebas concluyentes, alcanza el conocimiento de su Creador, primero con ilmelyakin, certeza del conocimiento y luego con aynelyakin, certeza visual. El mismo viajero, explorando con su intelecto, corazón e imaginación por las capas del tiempo, la tierra y los cielos, incansablemente y sin saciarse, ve el mundo entero como una ciudad y examina sus aspectos. A veces montado en la sabiduría del Corán, y otras en la sabiduría de la filosofía, con el telescopio amplio de su imaginación observa las capas más distantes. Así percibe las verdades tal como son en la realidad y nos transmite parte de estas en el Signo Supremo.
Ahora, tomaremos como ejemplo únicamente tres niveles de los numerosos mundos y capas en los que ingresó con su viaje imaginario, que representa una verdad esencial. Presentaremos, de manera muy breve, un ejemplo de la comparación señalada al final de la sura Fatiha, desde la perspectiva de la fuerza intelectual. Las demás observaciones y comparaciones del viajero se remiten a las comparaciones detalladas en Risale‑i Nur.