Notificación Del Propósito
Por trece años, uniéndose mi corazón con mi mente, estimularon el camino de la reflexión que el Corán de Milagrosa Exposición ordena, con las aleyas comoلَعَلَّكُمْ تَتَفَكَّرُونَلَعَلَّهُمْ يَتَفَكَّرُونَاَوَلَمْ يَتَفَكَّرُوا ف۪ٓي اَنْفُسِهِمْ مَا خَلَقَ اللّٰهُ السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضَلَاٰيَاتٍ لِقَوْمٍ يَتَفَكَّرُونَy el bendito dicho del Profetaتَفَكُّرُ سَاعَةٍ خَيْرٌ مِنْ عِبَادَةِ سَنَةٍnotifica que a veces una hora de reflexión es como un año de adoración, de esta manera hace grandes estímulos a la reflexión, en este sentido, yo también por estos trece años, para mantener para mí mismo las luces grandes y verdades largas que aparecieron en mi mente y corazón, en el camino de la reflexión puse algunas palabras como signos, no para indicar a esas luces, sino para indicar a su existencia, facilitar la reflexión y mantener el orden. Cuando seguía esa reflexión por mí mismo con las expresiones árabes muy distintas, repetía esas palabras oralmente. Durante este tiempo largo y miles de veces de repetición, no ocurría algún fastidio en mí, ni disminuía el placer que ellas me daban, ni desaparecía la necesidad del espíritu por ellas. Porque debido a que todas esas reflexiones son los destellos de las aleyas del Corán, una manifestación de la cualidad de no fastidiar y mantener la dulzura, que son una cualidad de las aleyas, se reflejó en ese espejo de reflexión.
Últimamente vi que el nudo fuerte de vida y luces brillantes que están en los tratados de Risale‑i Nur, son los destellos de esa cadena de reflexiones. Con un pensamiento de que la eficiencia que ellas hicieron por mí, también lo harán con otras personas, tuve la intención de escribir su totalidad en el final de mi vida. Aunque sus partes muy importantes se involucraron en los tratados, pero en su totalidad existirá una fuerza y valor diferente.
Por causa de que el final de la vida no está definido, debido a que mi condena y situación en esta cárcel tomaron una forma peor que la muerte, sin esperar el final de mi vida, con la insistencia y esmero de mis hermanos, esa cadena de reflexiones se escribieron en “siete puertas” sin algún cambio.
Dado que la gran mayoría de esta clase de verdades sagradas vinieron a la memoria durante las letanías posteriores a la oración, y puesto que cada una de las sagradas palabras Subhan´Allah, Elhamdulillah, Allahu Ekber y Lá ilahe illallah pasó a ser como un manantial; mientras que se requería que fuesen escritas exactamente en el mismo orden de las letanías de la oración, en aquel entonces la agitación debida al aislamiento alteró dicho orden.
Ahora, el Primer Capítulo de ese Destello tratará sobre Subhan´Allah, el Segundo sobre Elhamdulillah, el Tercero sobre Allahu Ekber y el Cuarto sobre Lá ilahe illallah. Porque, tras las letanías de la oración y la súplica de los shafiíes, muchos de ellos recitan treinta y tres veces Lá ilahe illallah, exactamente igual que las treinta y tres veces de Subhan´Allah, Elhamdulillah y Allahu Ekber.
Said Nursî