بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
Una Conversación Con Las Mujeres Que Son Mis Hermanas Creyentes Del Más Allá
En el tiempo en que vi que las mujeres en algunas provincias tienen una consideración de una manera sincera y fervorosa hacia los tratados de Nur, y en el tiempo que me enteré de su confidencia en mis lecciones, que pertenecen a los tratados de Nur, cuando vine por tercera vez a la bendita Isparta y a la Medreset‑uz Zehra espiritual, escuché que el grupo de mujeres, que son las benditas hermanas mías del Más Allá, esperaban una lectura de mí. Como si hubiera una lección mía en las mezquitas en forma de un sermón. Sin embargo, yo estoy enfermo por cuatro o cinco aspectos, también a pesar de que estoy en miseria, no soy capaz de hablar ni pensar, esta noche ocurrió en mi corazón con una advertencia fuerte: Ya que escribiste para ellos hace quince años Guía Para La Juventud por petición de los jóvenes, y que se han beneficiado mucho. Sin embargo, en esta época, el grupo de mujeres necesita una guía parecida más que los jóvenes. Yo, por esta advertencia, a pesar de mi miseria, debilidad e inhabilidad, notifico a esas benditas hermanas mías y a mis jóvenes hijas espirituales, algunos puntos necesarios muy brevemente a través de “Tres Puntos Sutiles”.
Primer Punto Sutil
Debido a que uno de los principios más importantes es la compasión, con respecto a que el grupo de mujeres son las heroínas de la compasión, ellas, por su naturaleza, se relacionan más con Risale‑i Nur. Lillahilhamd, toda la alabanza es para Allah, esta relación natural se percibe en muchos lugares. Debido a que esta abnegación en la compasión expresa el significado de una sinceridad verdadera y una abnegación sin algún cambio, ahora, en esta época, tiene mucha importancia.
Sí, una madre sacrifica su espíritu para salvar a su hijo del peligro, sin pedir alguna retribución; se sacrifica a sí misma para su hijo, con una sinceridad verdadera por su deber natural; esto muestra que las mujeres tienen un heroísmo muy elevado. A través de la aparición de este heroísmo, pueden salvar su vida mundana y también su vida eterna. Pero, por causa de algunas corrientes malas, esa fuerte cualidad valiosa no aparece o se usa mal.
Un ejemplo pequeño entre cientos, es esto: Esa madre compasiva, para que su hijo no entre en peligro en la vida mundana, se beneficie y aproveche, se atreve a cualquier sacrificio; así lo educa. Da toda su propiedad diciendo “que mi hijo sea un general”; lo quita de la escuela de memorizar el Corán y lo manda a Europa. Pero, no piensa en que la vida eterna de ese niño entra en peligro, trata de salvarlo de la carcél en este mundo y no toma en cuenta su caída en la cárcel del Infierno. De una forma totalmente contra la compasión natural, en lugar de hacer de su hijo inocente un intercesor en el Más Allá, lo hace un demandante. Ese niño se quejará diciendo “¿por qué provocaste esta destrucción mía, sin reforzar mi fe?” Debido a que también no recibió la educación Islámica en el mundo, no puede corresponder merecidamente a la compasión maravillosa de su madre; tal vez comete muchas faltas.
Si no mal usa la compasión verdadera y se esfuerza por el misterio de esa compasión para salvar a su pobre hijo del Infierno, que es la cárcel eterna, y de morir dentro de la desviación, que es la ejecución eterna, debido a que a la vez todas las buenas obras que ese hijo hace, se escribirá en el cuaderno de obras de su madre después de la muerte de ella, siempre mandará luces al espíritu de su madre a través de sus buenas obras, asimismo, en el Más Allá no será un demandante, sino que será un intercesor con todo su espíritu y alma, así será un hijo bendito en la vida eterna.
Sí, el primer maestro y el profesor eficaz del ser humano, es su madre. En este sentido, yo notifico este significado que en mi persona siempre sentí, y con certeza:
Yo, durante mis ochenta años de vida, a pesar de que he recibido lecciones desde ochenta mil personas, juro que son las inculcaciones y lecciones espirituales de una manera más fundamental e inquebrantable que recibí desde mi difunta madre, como sí refrescara su lección cada vez, que esas lecciones se instalaron en mi naturaleza, simplemente en mi cuerpo físico como semillas. Veo exactamente que otras enseñanzas mías se han construido sobre esas semillas. Es decir, observo que las lecciones e inculcaciones de mi difunta madre a mi naturaleza y espíritu cuando tenía un año, son semillas fundamentales dentro de las verdades grandes que veo ahora con mis ochenta años de edad.
Por ejemplo, veo ciertamente que desde el acto y estado compasivo y lecciones espirituales de mi madre, recibí el compadecer, que es el más importante de los cuatro principios de mi camino y estilo, tener piedad y misericordia, que son la verdad más grande de Risale‑i Nur. Si se usa mal esta compasión de ser madre, que lleva la verdadera sinceridad y verdadera abnegación, sin pensar en el Más Allá del hijo inocente, que es como el tesoro de diamantes, girar la cara inocente de ese hijo al mundo, que es como los vidrios transitorios y mortales, y de esta forma mostrar compasión a él, está mal usar esa compasión.
Sí, una gallina que lleva un pequeño ejemplo de esa compasión, ataca al león para salvar a su pollito y sacrifica su espíritu; esto demuestra que las mujeres hacen este heroísmo suyo por la compasión, sin querer alguna retribución y algo a cambio, y sacrifican su espíritu sin buscar algún beneficio personal, y sin algún sentido de ostentación.
Ahora, el principio más valioso y necesario en la educación Islámica y obras para el Más Allá, es la sinceridad. En este tipo de heroísmo en la compasión, existe esa sinceridad verdadera.
Si estos dos puntos empiezan a aparecerse en ese grupo bendito, provocarán una dicha muy enorme en la esfera Islámica. Sin embargo, el heroísmo de los hombres no puede ser sin algo a cambio, sino que quieren algo a cambio por cien aspectos. Al menos, buscan la fama y honor. Pero, lamentablemente, el pobre grupo bendito de mujeres, para salvarse de las maldades y dominación de sus maridos crueles, entran en un tipo diferente de hipocresía, de una forma diferente que viene desde la debilidad e inhabilidad.
Segundo Punto Sutil
Este año, cuando estaba en reclusión y a pesar de que me aislé de la vida social, miré al mundo en aras de mis hermanos y hermanas, que son de los estudiantes de Nur. Escuché quejas sobre la vida de la familia, desde la mayoría de los amigos que se encuentran conmigo. Dije: “¡Ay, qué pena!” El refugio, un tipo de Paraíso y un mundo pequeño del ser humano, especialmente del musulmán, es la vida en la familia. Dije: “¿Esto también empezó a corromperse?” Busqué su motivo. Comprendí: Tal como unos comités trabajan para dañar a la vida social del Islam e indirectamente a la religión Islámica, y para desviar a los jóvenes e inducirlos a la lujuria por medio de los deseos de la juventud. Asimismo, percibí que unos comités trabajan eficazmente bajo el velo para inducir a la parte negligente del pobre grupo de mujeres a los caminos falsos. Y comprendí que un golpe terrible a esta nación Islámica viene de ese aspecto.
Yo también notifico ciertamente a ustedes, a mis hermanas y mis hijas espirituales, que son las jóvenes entre ustedes: Fuera de la educación religiosa en la esfera Islámica, no existe solución de salvar la dicha mundana de las mujeres, su dicha en el Más Allá y también las cualidades elevadas en sus naturalezas de la corrupción. Ustedes escuchan en qué situación entró ese pobre grupo en Rusia.
En una parte de Risale‑i Nur se dijo: Un hombre sensato no construye su amor y afecto hacia su esposa, en sus cinco o diez años de efímera belleza aparente. Por cierto, debe basar su amor en su compasión y belleza interior, que es particular a ser una mujer, que es la más bella y permanente de la belleza de las mujeres. Así, para que siempre y cuando esa pobre envejezca, el amor de su marido siga. Porque debido a que su esposa no es una transitoria compañera ayudante solamente en la vida mundana, sino que es una amorosa compañera eterna de vida en su vida eterna, siempre y cuando se envejece, se necesita amar uno al otro con más respeto y misericordia. Se corrompe de la base, la vida de la familia que queda expuesta a una separación eterna después de un encuentro transitorio, como animal que está bajo el velo de la educación de la civilización actual.
Además, en una parte de Risale‑i Nur se dijo: Feliz por ese hombre que imita a su esposa devota, para no perder a su compañera eterna, y él también se vuelve devoto. También feliz por esa mujer que ve a su marido como religioso, y para no perder a su amigo y compañero eterno, ella también se vuelve religiosa; gana su dicha en el Más Allá dentro de su dicha mundana. Qué desgraciado es ese hombre que sigue a su esposa que entró en el libertinaje; no se esfuerza para que ella lo deje, él también participa. Qué desgraciada es esa mujer que mira los pecados de su marido y lo imita de otra forma. Qué pena por ese marido y esposa que ayudan a tirarse al fuego uno al otro. Es decir, fomentan entre sí las fantasías de la civilización.
Así, el sentido de las frases de Risale‑i Nur en este significado es esto: En esta época, el motivo de la dicha de la vida de la familia, su felicidad en el mundo y en el Más Allá, y la aparición de las cualidades elevadas de las mujeres, solamente puede ser la conducta Islámica en la esfera de la ley Islámica.
En la actualidad, el punto más importante en la vida de la familia es esto: Si la mujer ve maldad y deslealtad en su marido, y si ella también corrompe la lealtad y confianza por rencor hacia su marido, que son su deber en la familia; tal como la obediencia en los militares se corrompe, la fábrica de la vida de esa familia se destruye totalmente. Por cierto, esa mujer debe esforzarse para corregir la falta de su marido en lo más que pueda, para que salve a su amigo eterno. En caso contrario, si ella también trata de mostrarse a sí misma a otros, a través de estar destapada y de atraer su amor, perderá en todo sentido. Porque aquella que deja la verdadera lealtad, recibe su castigo incluso en el mundo. Porque su naturaleza teme la mirada de los extraños, se aburre y abstiene. Siente desagrado por la mirada de diecinueve hombres extraños entre veinte. En cuanto al hombre, siente desagrado por una sola mujer entre cien mujeres extrañas, se aburre por su mirada. Tal como la mujer sufre tortura en ese aspecto, también entra en la acusación de deslealtad; por su debilidad no puede proteger su derecho.
En breve: Tal como las mujeres no se parecen a los hombres respecto al heroísmo y sinceridad, en el sentido de la compasión, los hombres tampoco pueden alcanzarlas respecto a ese heroísmo; asimismo, esas mujeres inocentes tampoco pueden alcanzar a los hombres por ningún aspecto en el libertinaje. Por eso, por su naturaleza y creación débil, temen fuertemente de los extraños, y ellas mismas consideran esconderse bajo una vestimenta tapada. Porque si el hombre entra en el libertinaje, para ocho minutos de placer y gozo, pierde solamente algo como ocho liras. Pero la mujer, como el castigo de ocho minutos de libertinaje, lleva una carga pesada en su abdomen durante ocho meses, incluso en el mundo, y sufre la dificultad de proporcionar las necesidades de ese hijo sin protector durante ocho años; por eso, no puede alcanzar a los hombres en el libertinaje; sufre su castigo cien veces más. Este tipo de eventos que no son pocos, muestran que tal como el bendito grupo de mujeres son la fuente de la moralidad elevada, por su naturaleza, su capacidad en el punto del placer mundano en los pecados y libertinaje, es como que no existe.
Es decir, ellas son un tipo de benditos seres peculiares, de pasar una vida feliz en familia dentro de la esfera de la educación Islámica. ¡Malditos sean los comités que corrompen a estos benditos! ¡Que Allah proteja a estas hermanas mías de las maldades de estos errantes! ¡Ámin!
¡Hermanas mías! Les digo esta palabra mía confidencialmente: Por la lucha del sustento, en lugar de entrar bajo la dominación de un marido errante e inmoral, con un estilo occidental, traten de sostenerse a sí mismas a través de la frugalidad y del estar conforme con lo que uno tiene, que están en su naturaleza, tal como las inocentes mujeres campesinas trabajan para ganar su sustento; no traten de venderse a sí mismas. Si les toca un hombre inapropiado a ustedes, que estén conformes con el destinado, y que se agraden. Inshaallah, a través de su complacencia y agrado, él también mejore. En caso contrario, tal como escuché en la actualidad, ustedes solicitarán a las cortes para divorciarse. En cuanto a esto, ¡no merecen la dignidad Islámica ni nuestro honor nacional!
Tercer Punto Sutil
Estimadas hermanas mías, sepan con certeza que Risale‑i Nur demostró a través de cientos de pruebas fuertes y eventos, que en los gozos y placeres fuera de la esfera lícita, existen dolores y dificultades diez veces más que ellos. Pueden encontrar los detalles largos en Risale-i Nur.
Por ejemplo: en la Sexta, Séptima y Octava Palabras desde Palabras Pequeñas y Guía Para La Juventud, les mostrarán esta verdad exactamente en lugar mío. Por eso, que estén contentas con el placer en la esfera lícita, y que tengan fe de esto. La charla ingenua con sus hijos inocentes en su casa, es cien veces más placentera que cientos de cinemas.
También sepan con certeza que en esta vida mundana, el verdadero placer está en la esfera de la fe y en la fe. Existe un placer espiritual en cada una de las buenas obras. Risale‑i Nur demostró con cientos de pruebas contundentes que existen dolores muy penosos y feos, incluso en este mundo en la desviación y libertinaje. Yo mismo con muchas experiencias y eventos he visto que simplemente existe una semilla del Paraíso en la fe, y una semilla del Infierno en la desviación y libertinaje; esta verdad se escribió repetidamente en Risale-i Nur. Pasó a las manos de los obstinados y oponentes más intensos; y tampoco los comités de expertos y las cortes no pudieron refutar esa verdad. Ahora, que dé lección en primer lugar el Tratado de Cubrirse, Guía Para La Juventud y Palabras Pequeñas en lugar mío, a mis benditas hermanas inocentes como ustedes y a las pequeñas de ustedes, que son como mis hijas.
Yo escuché que ustedes desean que yo les dé una lección en la mezquita. Pero mi miseria, mi enfermedad y muchos motivos no permiten esta situación. Yo también decidí incluir a todas mis hermanas que leen y aceptan esta lección que escribí para ustedes, en mis ganancias espirituales y rezos, como los estudiantes de Nur. Si ustedes obtienen Risale‑i Nur y lo leen o escuchan en lugar mío, entonces, según el requerimiento de nuestro principio, tomarán parte de las ganancias espirituales y rezos de los estudiantes de Nur, que son sus hermanos.
Yo ahora iba a escribir más, pero debido a que estoy muy enfermo, muy débil y muy anciano, tengo muchos deberes de corrección, me conformo con esto por ahora.
اَلْبَاق۪ى هُوَ الْبَاق۪ىSu hermano necesitado de su rezoSaid Nursi