Primer Punto Sutil
Trata de un punto sutil del Nombre “Kuddus”.
Es adecuado que este Punto Sutil de Kuddus sea el Apéndice del Apéndice de la Trigésima Palabra.
﷽
لاَرْضَ فَرَشْنَاهَا فَنِعْمَ الْمَاهِدُونَEn el final del mes sagrado de Shaban, en la Cárcel de Eskisehir, se me apareció un punto sutil de esta aleya y una manifestación del nombre “Kuddus”, el Santísimo, que es un Gran Nombre Divino o una luz entre seis luces del Gran Nombre Divino. Me mostró la existencia divina con total claridad, y también la unidad de Rab, Señor con absoluta lucidez. Así es: Vi que
este universo y este globo terráqueo son una gran fábrica que funciona permanentemente, una posada y una casa de huésped que se llenan y vacían siempre. Sin embargo, las fábricas, posadas y casas de huésped que funcionan siempre, se ensucian mucho con basuras, ruinas y barreduras, se manchan, y las materias podridas se acumulan en todos lados. Si no se cuida con mucha atención, no se lava y no se limpia barriendo, no se puede quedar adentro, el ser humano se ahoga en ella. Sin embargo, esta fábrica del universo y casa de huésped del globo terráqueo son tan puras, limpias, purificadas, están sin mancha, suciedad ni mal olor, tanto que no existe alguna cosa innecesaria, una materia sin beneficio ni alguna suciedad por casualidad; aunque existiera aparentemente, se tira rápidamente a la máquina de transformación y se limpia. Es decir, aquel que cuida esta fábrica, la cuida muy bien.
Esta fábrica tiene un dueño tan limpiador, que hace que barran, limpien, ordenen y purifiquen esa gran fábrica y ese gran palacio como un cuarto pequeño. Esa gran fábrica no tiene suciedades en proporción de su grandeza, ni materias ni barreduras que sobran de sus escombros, sino en proporción de su grandeza se pone atención a su limpieza y pureza. Si una persona no se lava y si no barre su cuarto pequeño durante un mes, se mancha y se ensucia mucho. Es decir, la pureza, limpieza y luminosidad que están en este palacio del universo, surgen de una permanente purificación sabia y una limpieza atenta.
Si no hubieran existido esa permanente purificación, barrido y cuidado con atención, cien mil naciones de todos los animales se hubieran ahogado en la faz de la tierra durante un año. También en el espacio, los escombros de los globos, satélites y estrellas que se destruyen y mueren, hubieran roto nuestra cabeza, las cabezas de otros animales, tal vez la cabeza del globo terráqueo, tal vez la cabeza de nuestro mundo. Hubieran derramado las piedras del tamaño de las montañas sobre nuestras cabezas, hubieran provocado que escapemos de esta patria nuestra del mundo. Sin embargo, desde la antigüedad, aunque solamente unas piedras celestiales han caído por la destrucción y reparación en los mundos de arriba para dar una lección, no han roto la cabeza de nadie.
También, en la faz de la tierra los cadáveres de cientos de miles de naciones de animales, los escombros de doscientas mil especies de plantas por causa del intercambio y pelea de la muerte y vida, ensuciarían las fases de la tierra y mar tan extraordinariamente, que los seres conscientes, menos aún querer y enamorarse con esas fases, odiarían tal fealdad y huirían a la muerte e inexistencia. Del mismo modo que un pájaro limpia sus alas fácilmente, y un escriba limpia sus páginas cómodamente, las alas de este avión del globo terráqueo y estos pájaros celestiales, y las páginas de este libro del universo se limpian y embellecen tanto, que las personas que no ven ni piensan a través de la fe en la belleza infinita del Más Allá, se enamoran y adoran esta limpieza y belleza del mundo.
Es decir, este palacio del mundo y esta fábrica del universo manifiestan una gran manifestación del Nombre “Kuddus”, así que no solamente los limpiadores carnívoros de los mares y las águilas de la tierra, sino también los funcionarios medicales que recogen los cadáveres, como los gusanos y hormigas obedecen las órdenes que vienen de esa limpieza sagrada. Ciertamente los glóbulos rojos y blancos que circulan en la sangre también escuchan esas órdenes de limpieza sagrada; hacen purificación en las células del cuerpo, asimismo el aliento también refina y purifica la sangre.
Tal como los párpados escuchan esa orden para limpiar los ojos y los mosquitos para barrer sus alas, el gran aire y nube también la escuchan. El aire sopla las barreduras como arena y tierra que aterrizan sobre la faz de la Tierra. La esponja de nube asperja agua al jardín de la Tierra, calma la arena y tierra. Luego, para no ensuciar el cielo por mucho tiempo, rápidamente recoge sus barreduras, se retira y esconde. Muestra la faz y ojo del cielo como limpio, barrido, y como que brilla resplandecientemente.
Además, del mismo modo que las estrellas, elementos, minas y plantas escuchan esas órdenes de limpieza, todos los átomos también las escuchan, que dentro de las tormentas asombrosas de la transformación, prestan atención a la limpieza. No se juntan en un lugar innecesariamente, no forman alguna multitud. Si se ensucian, se limpian inmediatamente. Se mandan por una mano de sabiduría para tomar las formas más limpias, más claras, más brillantes y más puras, y los estilos más hermosos, más puros y más sutiles.
Así que está sola acción, es decir la limpieza que es una sola verdad, es una gran manifestación que viene desde el gran nombre divino como el Nombre Kuddus, y que se ve en la gran esfera del universo, que muestra directamente la existencia de Rab y la unidad divina con sus Nombres Bellos, como el sol a los ojos anchos como binoculares.
Sí, en muchas partes de Risale‑i Nur se demostró con pruebas ciertas que la acción de orden y regulación, que son una manifestación del Nombre Hakem, el Árbitro Justo y del Nombre Hakím, el Sabio; la acción de igualación y balanza, que son una manifestación del Nombre Adl y Adil, Justicia y Justo; la acción de embellecimiento y benevolencia, que son una manifestación del Nombre Cemil y Kerim, Bello y Generoso; la acción de sustentar y otorgar, que son una manifestación del Nombre Rab y Rahim, Señor y Compasivo; debido a que en esta gran esfera del universo, cada una es una sola verdad y una sola acción, muestran la necesaria existencia y unidad de un solo Ser. Asimismo, la acción de purificación y limpieza, que es un reflejo y manifestación del Nombre Kuddus, también muestra la existencia de ese Ser Vacibul Vucud, Ser Necesario como el sol, también Su unidad como el día. Tal como la mencionada regulación, igualación, embellecimiento y limpieza; esas acciones sabias muestran a un solo Sani-i Vahid, Artífice Único en la esfera más ancha, en el punto de la unidad de sus especies, asimismo existe una gran manifestación de la mayoría de los Bellos Nombres Divinos, tal vez de cada uno de los mil y un Nombres Divinos en esta esfera suprema. La acción que viene de esa manifestación, con una claridad y certeza en proporción de su grandeza, muestra a Vahid-i Ehad.
Sí, la sabiduría general que hace que todas las cosas obedezcan a su ley y regularidad; la gracia abarcativa que embellece todo y que los hace sonreír; la misericordia vasta que alegra todo y que los pone contentos; el sustento general que alimenta a todas las cosas vivas, y que las hace gozar; la vida y dar vida, que provocan que todos los seres se relacionen con todas las cosas, se beneficien de ellas y las tengan en cierto grado; las verdades evidentes y acciones de la unidad divina como estas, que hacen que la cara del universo sonría y se ilumine, muestran a un solo Ser Hakím, Kerim, Rahim, Rezzak, Hayy y Muhyi, Sabio, Generoso, Compasivo, Sustentador, Viviente y Dador de Vida evidentemente como que la luz muestra al sol.
Sí, si una sola de esas cientos de acciones anchas, de la que cada una es una prueba evidente de la unidad divina, no se atribuyen a Vahid‑i Ehad, se requiere imposibilidades por cientos de aspectos. Por ejemplo: Menos aún las verdades evidentes y pruebas de la unidad divina, como la sabiduría, gracia, misericordia, sustento y dar vida, si solamente la acción de limpieza no se atribuye al Creador del universo, entonces en ese camino de la incredulidad de la gente desviada, se requiere: O cada uno de todos los seres, desde el átomo y mosquito hasta los elementos y estrellas tuvieran una capacidad de saber y pensar en el embellecimiento, igualación, orden y limpieza del gran universo, y de actuar según esto, o tuviera los atributos sagrados del Halik-i Alem, Creador del Universo o para hacer los embellecimientos y purificaciones, ordenar la balanza de los ingresos y gastos del universo, haya un congreso de consulta del tamaño del universo, e infinitos átomos, mosquitos y estrellas serían los miembros de ese congreso, etcétera; existirían cientos de imposibilidades supersticiosas sin sentido como estas. Para que vengan a la existencia el abarcativo embellecimiento elevado, limpieza y purificación que se ven y observan en todos lados. En cuanto a esto, ocurre no una sola imposibilidad, sino que por cierto cien mil imposibilidades.
Sí, si la luz del día y los ficciosos soles pequeños que se reflejan sobre todas las cosas brillantes en la faz de la tierra no se atribuyen al sol, y si no se dice que son la manifestación del reflejo de un solo sol, entonces se requiere que exista un sol verdadero en los vidrios brillantes, las gotas del agua, los cristales de la nieve, también en los átomos del aire en la faz de la tierra, para que esa luz general venga a la existencia.
Así, la sabiduría también es una luz; la misericordia abarcativa es una luz; el embellecimiento, igualación, regulación y limpieza, cada uno es una luz abarcativa, que son los rayos de ese Shems‑i Ezeli, Sol de la Eternidad Pasada.
Así que ven, mira cómo la desviación e incredulidad entran en un pantano sin salida. Ve que la ignorancia que está en la desviación es una estupidez tan grande; di “Elhamdulillah‑i ala din-il Islam ve kemal-il Iman, alabado sea Allah por la religión del Islam y la perfección de la fe”.
Sí, esta elevada limpieza general que mantiene el palacio del universo muy limpio, ciertamente es la manifestación y requerimiento del Nombre de Kuddus. Sí, tal como las glorificaciones de todos los seres se relacionan con el Nombre de Kuddus, asimismo el Nombre de Kuddus requiere su limpieza, Por causa de esta conexión sagrada de la limpieza, el dicho del Profetaاَلنَّظَافَةُ مِنَ اْلاِيمَانِconsideró la limpieza como la luz de la fe. La aleya deاِنَّ اللَّهَ يُحِبَّ التَّوَّابِينَ وَيُحِبُّ الْمُتَطَهِّرِينَtambién mostró la pureza como un medio al amor divino.