Cuarto Punto Sutil Del Trigésimo Destello
﷽
قُلْ هُوَ اللّٰهُ اَحَدٌUn punto sutil de esta aleya, un Gran Nombre Divino que incluye los nombres de Vahid y Ehad, Uno y Único o una manifestación del nombre de Ferd, Solo y Absoluto que es una de las seis luces del Gran Nombre Divino, se me apareció en el bendito mes de Shevval, en la cárcel de Eskisehir. Remitiendo los detalles de esa gran manifestación a Risale‑i Nur, aquí notificaremos muy brevemente con “Seis Indicaciones” la verdadera unidad divina que el Nombre de Ferd muestra a través de su gran manifestación.
Primera Indicación
La Vigesimotercera Palabra y la Treintava tercera Carta detalladamente mostraron que el gran nombre divino de Ferd puso un sello de la unidad divina y una marca de unicidad divina en la totalidad del universo, en cada especie suya, y en cada individuo suyo con una manifestación mayor. Aquí indicaremos solamente tres sellos.
Primer Sello
La manifestación de unicidad puso un sello de la unidad en la faz del universo, tanto que transformó el universo en una totalidad que no acepta la división. Un ser que no puede subyugar todo el universo, no puede ser verdaderamente el poseedor de alguna parte suya. Ese sello es esto: Los seres y especies del universo se ayudan entre sí, como las ruedas de una fábrica muy ordenada; tratan de completar el deber del otro. Con una gran solidaridad, una gran ayuda mutua, respondiendo la pregunta del otro entre sí, corriendo a la ayuda del otro, abrazándose entre sí, y entrando uno al otro, forman una unidad de existencia tanto, que los elementos del cuerpo de un ser humano no son capaces de discriminarse uno al otro. Si aquel que toma las riendas de un elemento no puede sostener las riendas de todos los elementos, no puede mantener las riendas de ese solo elemento.
Así, esta ayuda mutua, solidaridad, contestación mutua y abrazo mutuo, son un gran sello brillante de la unidad divina.
Segundo Sello
En la faz de la tierra y en la faceta de la primavera, se ve una marca de la unidad divina y un sello de la unicidad divina a través de la manifestación del nombre de Ferd, tanto que demuestra que un ser que no administra a todos los seres vivos en la faz del globo terráqueo con todos sus individuos, estados y características, no ve, no sabe ni crea a todos juntos a la vez, no puede interferir en algo con respecto a la creación. En cuanto a ese sello:
Omitiendo la mirada desde los sellos ordenados, pero escondidos, de las materias minerales, elementos y seres sin vida en la faz de la tierra, mira solamente a este sello bordado que se cosió con los hilos de trama de doscientas mil tribus de animales y doscientas mil especies de plantas: De repente, en la primavera, en la faz de la tierra, uno dentro del otro, juntos, teniendo diferentes formas, diferentes servicios, diferentes sustentos y diferentes equipamientos, con una discriminación y diferenciación infinitas sin equivocación y dentro de una mezcla infinita, con una medida muy sensible; vemos con nuestros ojos que todas las cosas que se necesitan para cada cosa, se dan sin dificultad y justo a tiempo desde un lugar inesperado; por eso, esa cualidad, esa administración y gobernación son un sello de la unicidad divina y una marca de la unidad divina, tanto que un ser que no puede crear a todos los seres a la vez de la nada, y que no los administra juntos, no puede interferir en algo con respecto al rububiyet, señorío ni en la creación. Porque si hubiera interferido, hubiera corrompido ese equilibrio de administración que es infinitamente ancho. Pero con la orden divina, los seres humanos también aparentemente hacen un servicio para la buena circulación de esas leyes del rububiyet.
Tercer Sello
En la cara del ser humano; ciertamente la cara del ser humano es un sello de la unidad divina, tanto que aquel que no tiene en su mirada de estudio a todos los individuos del ser humano que vinieron y vendrán desde el tiempo de Adán hasta el día del Levantamiento, aquel que no pone un signo de diferencia en una sola cara contra cada cara, y una causa que no deja infinitos signos de diferencia en esa cara pequeña, de ninguna manera puede lanzar su mano al sello de la unidad divina que está en la cara de un solo ser humano con respecto a la creación.
Sí, el ser que pone ese sello en la cara del ser humano, seguramente todos los individuos del ser humano están en su mirada y en la esfera de su conocimiento, que aunque la cara de cada persona se parecen una a la otra respecto a los órganos básicos como ojos, orejas y boca, no se parece una a la otra totalmente, con un signo de diferencia. Tal como en esa cara, en la totalidad de esos individuos, los órganos como ojos y orejas se parecen entre sí, esto es un sello de la unidad divina que atestigua la unidad de Sani, el Artífice; asimismo, para proteger los derechos del ser humano, siendo superior a otras especies, para no confundir esas caras y para su diferenciación una de la otra, se diferencian sabiamente con muchos signos, esto muestra la voluntad, elección y determinación de ese Sani‑i Vahid, el Artífice Único; en adición de esto, ocurren sellos diferentes y muy sutiles de la unidad divina, que un ser o una causa que no puede crear a todos los seres humanos, animales ni tampoco al universo, no puede poner ese sello.
Segunda Indicación
Los mundos, especies y elementos del universo entraron uno dentro del otro de una manera tan intrincada, que una causa que no posee la totalidad del universo, no puede subyugar verdaderamente alguna especie suya o algún elemento suyo. Simplemente, la manifestación de la unidad divina del Nombre de Ferd, tomó todo el universo dentro de una unidad, tanto que todas las cosas anuncian esa unidad.
Por ejemplo: El sol, que es la lámpara de este universo, es uno solo, esto indica que todo el universo pertenece a un solo ser; asimismo, el elemento aire, que es el sirviente ágil de los seres vivos, es uno solo; el fuego, que es su cocinero, es uno solo; la esponja de nube que riega el jardín de la tierra, es una sola; la lluvia que llega a la ayuda de los seres vivos, es una sola y llega a todos los lugares; cada una de la mayoría de las especies de los animales y plantas están difundidas en la faz de la tierra libremente en la unidad de su especie y en la unidad de sus hogares; con mucha certeza, estos son signos y testimonios de que todos esos seres con sus viviendas señalan que son la propiedad de un solo ser.
Así, comparando con esto, las especies de todo el universo que están intrincadas entre sí como estas, hicieron de todo el universo como una totalidad, tanto que no acepta alguna división con respecto a la creación. Una causa que no subyuga a todo el universo, no puede dominar alguna cosa con respecto al rububiyet, ni puede hacer que un solo átomo obedezca su rububiyet.
Tercera Indicación
Con la gran manifestación del Nombre de Ferd, el universo se convirtió en infinitas cartas de Samed, el Absoluto una dentro de la otra; como que se pusieran infinitos sellos de la unidad divina y muchas marcas de la unicidad divina en cada carta, llevan el sello de la unidad divina en cantidad de las palabras de cada carta y muestran a su escriba en cantidad de esos sellos.
Sí, cada flor, cada fruta, cada planta, incluso cada animal y cada árbol es un sello de la unidad divina y una marca de Samediyet, Autosuficiencia; en cuanto al hogar en que ellos están, toma la forma de una carta; en este sentido, cada una toma la forma de una firma, y muestra al escriba de ese hogar.
Por ejemplo: Una flor amarilla en un jardín, es como el sello del bordador de ese jardín. Señala evidentemente a quien pertenece ese sello de flor, ese tipo de flores en toda la faz de la tierra es como las palabras de ese Ser, y ese jardín también es el escrito suyo.
Esto significa que cada cosa atribuye todas las cosas a su Creador, e indican a una máxima unidad divina.
Cuarta Indicación
En adición a que la gran manifestación del Nombre de Ferd es evidente como el sol, se acepta por una razón en el grado de la obligación, y con una facilidad infinita. En cuanto a dar copartícipes al creador, que es el opuesto de esa manifestación, se explicó en los tratados de Risale‑i Nur, con muchas pruebas que demuestran que es infinitamente difícil y que está muy lejos de la mente, y también es imposible. Por ahora, remitiendo a esos tratados los detalles de los puntos que están en esas pruebas, notificaremos solamente “Tres Puntos” suyos aquí.
Primero
Demostramos con pruebas muy ciertas brevemente en la última parte de la Décima Palabra y Vigesimonovena Palabra, detalladamente en el final de la Vigésima Carta: En proporción con el poder de Ser Ferd y Ehad, la creación de la cosa más grande es fácil como la cosa más pequeña. Crea fácilmente una primavera como una flor. Crea los ejemplos de miles de resurrecciones en cada primavera ante nuestros ojos. Administra un gran árbol cómodamente como una fruta pequeña. Si se atribuye a distintas causas, cada fruta será costosa y difícil como un árbol; una flor será laboriosa y dificultosa como una primavera.
Sí, tal como los equipamientos militares de un ejército se hacen en una fábrica con la orden de un comandante, la equipación de ese ejército simplemente se vuelve fácil como la equipación de un solo soldado. Si los equipamientos de cada soldado se hacen en diferentes fábricas, y si la administración militar se convierte desde la unidad a la multiplicidad, entonces cada soldado requiere fábricas como un ejército.
Asimismo, si todas las cosas se atribuyen a Ser Ferd y Ehad, infinitos individuos de una especie entera son fáciles como un solo individuo. Si se atribuyen a las causas, cada individuo es dificultoso como esa especie. Sí, la unidad y unicidad divina pueden ocurrir a través de la conexión de todas las cosas con ese Ser Vahid, y todas las cosas se apoyan en Él. En cuanto a esta conexión y apoyo, pueden transformarse en una fuerza y poder infinitos para esa cosa. Entonces una cosa pequeña, con la fuerza de esa conexión y apoyo, puede cumplir obras y dar resultados miles de grados superiores a su propia fuerza. Una cosa que no se apoya y no se conecta con Ferd y Ehad, que es muy poderoso, puede cumplir obras pequeñas según su pequeño poder personal, y su resultado disminuye en proporción a eso.
Por ejemplo: Tal como un hombre errante, muy valiente y poderoso, debido a que está obligado a llevar su propia munición y alimento con él y sobre su espalda, apenas puede confrontar a diez enemigos temporalmente. Porque su poder personal puede dar obras solamente en esa proporción. Pero una persona que se conecta y se apoya en un gran comandante con certificado militar, debido a que tiene que llevar él mismo las fuentes de su poder y almacén de su alimento, esa conexión y apoyo se vuelve en una fuerza y tesoro inagotables para él; por eso puede capturar a un general del ejército enemigo derrotado, con miles de personas más, a través de la fuerza de esa conexión.
Es decir, cuando sucede la unidad y unicidad, una hormiga puede derrotar a un Faraón, un mosquito a un Nemrod, y un microbio a un tirano a través de la fuerza de esa conexión; una semilla que es del tamaño de un garbanzo, también puede llevar un pino majestuoso como una montaña en sus hombros. Sí, tal como un gran comandante, para la ayuda de un solo soldado puede mandar a un ejército y puede juntar a un ejército atrás de ese soldado, con respeto a esto, ese soldado con una fuerza espiritual, como que un ejército esté atrás de él espiritualmente, logra obras muy grandes en el nombre de su comandante.
Asimismo, debido a que el Sultán que no tiene inicio, es Ferd y Ehad, –de ninguna manera hay necesidad, suponiendo que si hubiera existido alguna necesidad– puede mandar todas las cosas para la ayuda de cada cosa, junta el ejército del universo atrás de cada cosa; cada cosa se apoya en un poder como el universo, y todas las cosas pueden convertirse en la fuerza de ese comandante de Ferd, suponiendo que se necesitara. Si no existiera la unidad divina, cada cosa pierde toda esta fuerza, cae en un nivel de la nada, sus resultados también disminuyen a la nada.
Así, la aparición de estas obras muy maravillosas desde las cosas muy pequeñas e insignificantes que vemos con nuestros ojos todo el tiempo, evidentemente muestran la Unidad y Unicidad Divina. En caso contrario, el resultado, fruto y obra de cada cosa se achicarían y disminuirían a la nada, como la materia y fuerza de esa cosa. La baratura extrema y la abundancia infinita de las cosas muy valorables que están ante nuestros ojos, no hubieran existido para nada. Un melón y una granada que compramos ahora con cuarenta centavos, no podríamos comerlos ni siquiera con cuarenta mil pesos.
Sí, toda la facilidad, toda la baratura y toda abundancia en el mundo, vienen de la unidad divina y atestiguan a la Unicidad Divina.
Segundo Punto
Los seres se crean por dos aspectos. Uno es la creación desde la nada, que se llama “creación e invención”. El otro es traer a la existencia de una manera de juntar desde los elementos y cosas existentes, que se llama “construcción y composición”. Si vienen a la existencia según la manifestación de la Unidad Divina y misterio de la Unicidad Divina, ocurre una facilidad infinita, incluso una facilidad en el nivel de la obligación. Si no se atribuye a la Unidad Divina, ocurrirá una dificultad infinita, incluso una dificultad en el nivel de la imposibilidad. Sin embargo, los seres en el universo vienen a la existencia de una manera perfecta, sin costo y con infinita facilidad, esto muestra claramente la manifestación de la Unidad Divina, y demuestra que todas las cosas son directamente el arte de Ser Ferd‑i Zulcelal.
Si todas las cosas que crea desde la nada con su poder infinito se atribuyen a Ferd‑i Vahid, –que se entiende su magnificencia a través de sus obras-, designa una cantidad como un molde espiritual para cada cosa, con Su abarcativo conocimiento infinito. Según la imagen y plan de cada cosa que está en el espejo de Su conocimiento, los átomos de cada cosa se instalan dentro de ese molde de conocimiento, mantienen su estado regularmente.
Incluso si se necesitara juntar los átomos desde los alrededores, con respecto a las leyes del conocimiento y a los principios abarcativos del poder, debido a que esos átomos están atados con la ley del conocimiento divino y conducción del poder divino, vienen ordenadamente con la ley del conocimiento divino y conducción del poder divino, como los soldados de un ejército obediente, entran en el molde del conocimiento divino y medida del decreto divino, fácilmente forman su cuerpo… Como que el reflejo que está en el espejo se viste con el cuerpo aparente sobre el papel, o como cuando se echa la materia reveladora sobre una carta con una escritura invisible; el poder divino hace que la esencia de las cosas e imágenes de los seres que están en el espejo del conocimiento sin inicio de Ferd‑i Vahid, visten el cuerpo aparente, los trae desde el mundo del significado al mundo aparente y los muestra a los ojos.
Si no se atribuye a Ferd‑i Vahid, para juntar el cuerpo de un mosquito desde los alrededores, y elementos de la faz de la tierra con una balanza muy sensible, para traer los átomos particulares de ese cuerpo particular desde todos los lados, simplemente cribando la faz de la tierra y los elementos, e instalar en ese cuerpo con arte ordenadamente, se necesita un molde material, tal vez moldes en cantidad de sus partes, también se necesita atraer las facultades espirituales, sutiles y delicadas como los sentimientos y espíritu que están en ese cuerpo desde los mundos espirituales, con una balanza exclusiva.
Así que de esta manera, la creación de un mosquito es difícil como el universo; habrá cien dificultades una dentro de la otra; tal vez habrá imposibilidades una dentro de la otra. Porque todos los eruditos de la religión y eruditos de la ciencia tienen un consenso, que aparte de Halik‑i Ferd nada se puede crear desde la nada. En cuyo caso, si se atribuye a las causas y naturaleza, puede dar una existencia a todas las cosas en forma de juntar desde la mayoría de las cosas.
Tercer Punto
Notificaremos brevemente unos ejemplos –que se explicó en otros tratados– que si todas las cosas se atribuyen a Ser Ferd‑i Vahid, viene a la existencia como una sola cosa; si se atribuyen a las causas y a la naturaleza, la existencia de una sola cosa es difícil como la existencia de todas las cosas.
Por ejemplo: Si se atribuyera a un oficial una situación y administración que pertenecen a mil soldados, y si un solo soldado se dejara al mando de diez oficiales; la administración de ese solo soldado será diez veces más difícil que la administración de un batallón. Porque aquellos que le dan orden, se obstaculizan uno al otro. Con confusión, ese soldado no tendrá descanso. Además, si la situación y resultado que se demanda desde un batallón se atribuye a un solo oficial, puede producir ese resultado fácilmente sin dificultad, y puede dar ese estado.
Si tomar esa situación y producir ese resultado se atribuye a los soldados sin líder, sin jefe y sin sargento en ese batallón, solamente se puede obtener un resultado y forma defectuosa, con dificultad dentro de mucha confusión.
Segundo ejemplo: Si la cualidad de sostener las piedras que están en la cúpula de una mezquita, con la cúpula como Santa Sofía y sostenerlas en el aire, se atribuye a un maestro, él puede dar esa forma a ellas fácilmente.
Si entrar en esa situación se atribuye a esas piedras, se necesita que cada piedra sea una soberana absoluta sobre todas las otras piedras, y también sumisa total a todas las otras piedras, para que se den cabeza a cabeza una a la otra y se sostengan en el espacio. En cuyo caso, para cumplir las obras que ese maestro cumple fácilmente, se requiere cien maestros, y hacer labores cien veces más que su labor; luego pueden resultar esos estados.
Tercer ejemplo: Debido a que el globo terráqueo es un funcionario y un soldado de Ser Ferd‑i Vahid, por el motivo de que ese solo soldado obedece la orden de ese solo Ser; para obtener los resultados como la producción de las estaciones, la existencia de los tiempos de noche y día, la aparición de las elevadas acciones magníficas en los cielos y la alternación de las tablas celestiales como el cine, un solo soldado como el globo terráqueo recibiendo una sola orden de un solo Ser, con una atracción que surge de la alegría de ese deber, empieza a dar vueltas como un Mevlevi rodante, intermedia la producción y aparición de todos esos resultados magnificentes. Como si ese solo soldado fuera un comandante de esa maniobra magnificente en la faz del universo.
Si no se atribuye a un Ser Ferd que el dominio de su divinidad y el reinado de su rububiyet abarcan todo el universo, que su orden y mandato se escuchan por todos los seres, en cuyo caso, para obtener esos resultados, esa maniobra celestial y las estaciones en el globo terráqueo, millones de estrellas y globos, que son mil veces más grandes que el globo terráqueo, debieran tomar una distancia de millones de años cada veinticuatro horas y cada año; de esta forma se pueden proporcionar esos resultados.
Así, un solo funcionario como el globo terráqueo; la ocurrencia de los resultados majestuosos que vienen a la existencia a través de dos acciones del globo terráqueo sobre su eje y órbita, como un mevlevi rodante, es un ejemplo de que existe una facilidad infinita, asimismo es un ejemplo de que obtener esos mismos resultados es millones de veces más difícil que esa acción, y a través de infinitas maneras, tal vez es imposible, existen infinitas imposibilidades y cosas falsas en el camino de dar copartícipes a Allah y de la incredulidad.
Mira por esta analogía a la ignorancia de los naturalistas y de aquellos que adoran a las causas. Por ejemplo: “Una persona después de preparar las partes, ruedas de una fábrica maravillosa, o un reloj raro, o un palacio magnificente o un libro perfecto de una manera muy ordenada con su arte excepcional, él mismo sin componer esas partes y hacerlas funcionar fácilmente, hace cada parte, cada rueda, incluso el papel y pluma como una máquina maravillosa, con gastos muy considerables para que esas partes funcionen por sí sola, construyan la fábrica, el palacio en lugar de un maestro, hagan el reloj y escriban el libro. Atribuye a ellas esa maestría suya y su arte, que son el medio de mostrar todos sus talentos y virtudes, que él quiere mucho su exhibición.” Entiendes que pensarlo de esta manera, es algo que está muy lejos de la razón y una ignorancia.
Asimismo, aquellos que atribuyen la creación a las causas y naturaleza, caen en una ignorancia doble. Porque hay una obra de arte ordenada, incluso sobre la naturaleza y causas de una manera muy ordenada; ellas también son hechas con arte como los otros seres. Aquel que las hizo de esa manera, incluso hace sus resultados y los muestra juntos. Aquel que hace la semilla, Él hace el árbol desde esa semilla; aquel que hace el árbol, Él crea las frutas desde ese árbol. En caso contrario, para que diferentes naturalezas y causas vengan a la existencia, igual se requieren otras naturalezas y causas ordenadas. Así sucesivamente, hay que aceptar la existencia de una cadena de suposiciones infinita, sin sentido e imposible. En cuanto a esto, es la ignorancia más rara.
Quinta Indicación
En muchos lugares demostramos con pruebas ciertas que el atributo más básico de la soberanía, es la libertad y unidad. Incluso, una sombra débil de la soberanía en los seres humanos inhábiles, para mantener su libertad, intensamente rechazan la interferencia de otros y no permiten que otros interfieran en su propia labor. Muchos reyes, por causa de este rechazo de interferencia, mataron despiadadamente a sus hijos inocentes y hermanos queridos.
Es decir, el atributo más básico, un requerimiento inseparable y una exigencia permanente de la verdadera soberanía son la libertad, unidad y rechazar la interferencia de otros.
Así, por causa de este atributo muy básico, la soberanía divina que está en el nivel de total rububiyet, muy intensamente rechaza el copartícipe, participación e interferencia de otros; por eso, incluso el Corán de Milagrosa Exposición muestra la unidad divina con mucho fervor, intensidad y mucha repetición, y rechaza el copartícipe y participación con amenazas muy grandes.
Así, la soberanía divina en rububiyet requiere ciertamente la unidad y unicidad divina, y muestra un motivo muy fuerte y un requerimiento muy intenso; asimismo, el orden total y la coherencia absoluta en la faz del universo, que son infinitamente perfectos y que se ven en la totalidad del universo, desde las estrellas hasta las plantas, animales, minas, hasta las partículas, los individuos y los átomos, son los testigos justos y pruebas evidentes de esa unidad y unicidad, que de ninguna manera dejan algún lugar para la duda. Porque si existiera la interferencia de otros, seguramente esta armonía, orden y equilibrio del universo, que son muy sensibles, se romperían y se hubiera visto una señal de desorden. Según el misterio de la aleyaكَانَ فِيهِمَا اۤلِهَةٌ اِلاَّ اللَّهُ لَفَسَدَتَاeste maravilloso orden del universo se rompería y entraría en caos. Sin embargo, según la aleyaفَارْجِعِ الْبَصَرَ هَلْ تَرَى مِنْ فُطُورٍdesde los átomos hasta los planetas, desde el globo terráqueo hasta el cielo más elevado, de ninguna manera se ve algún defecto, falta ni signo de confusión; por eso, de una manera muy brillante, este orden del universo, esta armonía de los seres, este equilibrio de las cosas, muestran la manifestación suprema del Nombre de Ferd y atestiguan la unidad divina.
Además, por el misterio de la manifestación de la unidad divina, debido a que un ser vivo más pequeño es como un diminuto ejemplo y un pequeño índice del universo, aquello que posee ese solo ser vivo, puede ser el Ser que sostiene el universo bajo su subyugación. Dado a que una semilla, con respecto a la creación, no es inferior a un árbol; un árbol es como un pequeño universo; incluso cada ser vivo es como un pequeño universo y un pequeño mundo; esta manifestación de la unidad divina lleva el copartícipe y participación a un nivel de la imposibilidad.
Este universo, a través de ese misterio, no es solamente una totalidad inseparable, sino que se vuelve en una integridad sin alguna posibilidad de dividirse, partirse, desunirse, y que no acepta distintas manos; cada parte en él, es como un miembro y un individuo, y esa integridad también es como una totalidad que está compuesta de miembros; por eso, de ninguna manera existe una posibilidad de participación. Esta gran manifestación del Nombre de Ferd demuestra la verdad de la unidad divina en el nivel de la claridad a través de este misterio de la unidad divina.
Sí, con respecto a que las especies del universo están intrincadas entre sí, están entrelazadas, y el deber de cada una de ellas se relaciona con todo, hace al universo como una integridad inseparable en el punto del rububiyet y creación; asimismo, los abarcativos actos generales que funcionan en el universo, por causa de adentrarse uno al otro, es decir, por ejemplo, dentro del acto de dar vida, se ve el acto de sustentar y alimentar al mismo momento. Dentro de esos actos de sustentar y alimentar al mismo tiempo, se observa los actos de ordenar y equipar el cuerpo de ese ser vivo. Dentro de esos actos de sustentar, dar vida, ordenar y equipar, al mismo tiempo chocan a la mirada los actos de diseñar, nutrir y preparar. Así sucesivamente. Por causa de que los actos abarcativos y generales que están involucrados e intrincados uno dentro del otro como estos; por su adaptación y también su unión uno con el otro, como los siete colores de la luz; por la abarcatividad y vastedad de cada uno de esos actos a la mayoría de los seres, por su naturaleza dentro de una unidad y unión; por causa de que son un acto de la Unidad Divina, en todo caso su hacedor es uno solo; por el motivo de que cada uno invade a todo el universo y cada uno se une con los otros actos de una manera de ayuda; transforman el universo en una totalidad indivisible; asimismo, debido a que cada uno de los seres vivos es una semilla, un índice y un ejemplo del universo, volvió al universo en una totalidad, sin posibilidad de dividirse y separarse en el punto del rububiyet.
Es decir, el universo es una totalidad tal, que para ser el Rab de una parte, hay que ser el Rab de toda esa integridad. También es una totalidad tal, que cada partícula es como un individuo, hacer que un solo individuo obedezca a su rububiyet, solamente puede suceder a través de subyugar toda esa totalidad.
Sexta Indicación
La unidad de Rab y la unicidad divina son la fuente y base de toda la perfección; también son el origen y mina de todos los beneficios y objetivos de la creación del universo, asimismo son la fuente y solución única para que las demandas y deseos de los seres que tienen consciencia y mente, especialmente de los seres humanos. Si no existiera la unidad, todas las demandas y deseos del ser humano se extinguirían. Además, los resultados del universo disminuirán a la nada, también provocará la destrucción de la mayoría de las perfecciones existentes y verdaderas.
Por ejemplo, existe un deseo de eternidad en el ser humano, en el nivel más intenso, inquebrantable y en un nivel de amor. Para dar esa demanda, un ser que sostiene todo el universo en su puño a través del misterio de unidad, que puede cerrar el mundo y abrir el Más Allá con una facilidad de cerrar una morada y abrir la otra, puede cumplir ese deseo de eternidad. Como este deseo, miles de deseos del ser humano que han lanzado a la eternidad, y que están extendidos a los lados del universo, dependen del misterio de unidad divina y la verdad de la unicidad divina. Si no existiera la unidad divina, ellos no pueden venir a la existencia; quedan inconclusos. Si no existiera un Ser Ferd que subyuga todo el universo a la vez a través de la unidad, esas demandas no pueden cumplirse. Supongamos que aunque se cumplieran, estarían muy defectuoso.
Así, por causa de este gran misterio: El Corán de Milagrosa Exposición repite muchas veces la unidad y unicidad divina, la enseña con un fervor fuerte y una afabilidad elevada; asimismo todos los profetas, eruditos y evliyas encuentran el placer y dicha más grandes en “Lá ilahe illa hu”, que es la palabra de la unidad divina.
Séptima Indicación
Así, la misión profética de Muhammed Aleyhissalatu Vesselam, que enseña y demuestra esta verdadera unidad divina, con todos sus niveles de una manera más perfecta, seguramente debe ser firme en el nivel de la certeza de esa unidad divina. Porque ya que Él enseña la unidad divina con todas sus verdades, que es la realidad más grande de la esfera de la existencia; seguramente se puede decir que todas las pruebas que demuestran la unidad divina, consecuentemente demuestran su misión profética, la veracidad de su deber y la exactitud de su afirmación de una manera cierta. Sí, una misión profética que junta miles de verdades elevadas, que descubre y enseña la unidad y unicidad divina debidamente, es algo necesario y esencial de esa unidad y unicidad divina de una manera cierta. Ellas en todo caso la requieren.
Así, como un ejemplo, notificaremos tres entre muchas pruebas y motivos que atestiguan el alto grado de la importancia y sublimidad de la personalidad colectiva de la Persona de Ahmed Aleyhissalatu Vesselam, que cumplió ese deber absolutamente, y que atestiguan que él es un sol del universo.
Primera: Según el misterio de “Es‑sebebukel fail”, una a la vez todas las bondades que toda la comunidad musulmana ha hecho en todos los siglos, se escriben en el cuaderno de obras de la Persona de Ahmed Aleyhissalatu Vesselam; asimismo con respecto a la aceptabilidad cierta de la oración de las salutaciones que toda la comunidad musulmana hace cada día, pensando en el rango y nivel que esas oraciones infinitas requieren, se entiende qué tipo de sol es la personalidad colectiva de Muhammed Aleyhissalatu Vesselam dentro de este universo.
Segunda: La realidad de Muhammed Aleyhissalatu Vesselam, que es la fuente, semilla, vida y motivo del árbol supremo del mundo islámico; piensa en su avance espiritual que viene de sentir y hacer las adoraciones, glorificaciones y palabras sagradas que constituyen la espiritualidad del islam, con su habilidad y equipos extraordinarios; ¡entiende que la cercanía de la adoración de Muhammed (A.S.M.) a Allah, que subió al nivel de ser el amado, está tan elevada que otras cercanías a Allah!
Una vez, la abertura de una sola glorificación en una sola oración ritual de una manera cercana a la consideración de los Compañeros del Profeta, fue visto importante como una adoración de un mes. Comprendí el valor elevado de los Compañeros a través de esto. Es decir, en el inicio del Islam, la refulgencia y luz que las palabras sagradas conceden, tienen una virtud distinguida. Por su frescura, llevan una sutileza, un verdor y un placer diferente, que bajo el velo de la negligencia, con el paso del tiempo se esconden, disminuyen y cubren. En cuanto a la Persona de Muhammed (A.S.M.), las recibió, se impregnó y las absorbió de su fuente de origen con su frescura, con su habilidad extraordinaria. Por este misterio, esa Persona puede recibir una refulgencia desde una sola glorificación como un año de adoración de otra persona.
Así, en este punto de vista, compara el nivel de avance de la Persona de Muhammed Aleyhissalatu Vesselam en los rangos de perfección que no tienen límite ni fin.
Tercera: Debido a que en este universo, el motivo más importante de todos los propósitos del creador de este universo, es la raza humana; y por causa de que el interlocutor más consciente de todos los discursos divinos es el ser humano; la Persona de Muhammed (A.S.M.), que es el individuo más famoso, más conocido y más perfecto entre toda esa raza humana, por sus obras y actos; ese Ser Ferd‑i Zulcelal que hizo a esa persona un interlocutor de sí mismo, en el nombre de esa raza humana, ciertamente por cuenta de todo el universo, ciertamente honró con Su infinita refulgencia en infinitas virtudes.
Así, hay muchos puntos como estos tres puntos. Demuestran de una manera cierta, que tal como la personalidad colectiva de Muhammed (A.S.M.) es un sol espiritual del universo, también es la aleya suprema del Sublime Corán llamado universo, es el Gran Nombre de ese Furkan‑i Azam, y es el espejo de la manifestación magnífica del Nombre Ferd.
Multiplicando todos los átomos del universo por todas las ashires de todos los momentos de todos los tiempos, suplicamos al Ser Ferd‑i Ehad-i Samed para que caigan salutaciones y paz en cantidad del resultado, desde el tesoro de Su misericordia a esa Persona de Ahmed.
سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ