Tercera Nota
¡Oh negligente Said! Sepas que como una equivocación del sentimiento, ves el mundo muy transitorio, como inmortal y permanente. Por causa de que cuando miras alrededor y al mundo, lo ves constante y duradero, y debido a que consideras tu efímero ser como estable por esa mirada, te asustas solamente por el Día del Levantamiento. Como si vivieras hasta el Día del Levantamiento, solamente tienes miedo de él. Entra en razón. Tú y tu mundo personal, están expuestos al golpe de destrucción y muerte. Esta equivocación del sentimiento e insensatez tuya, se parecen a este ejemplo:
Si una persona sostiene su espejo, que lo tiene en su mano, hacia una casa o una ciudad o un jardín, se ve una casa, una ciudad, un jardín en ese espejo. Si ocurre un mínimo movimiento y un pequeño cambio con el espejo, suceden desorden y una confusión en esa casa, esa ciudad y ese jardín imaginarios. La duración y permanencia de la casa, ciudad y jardín reales, fuera no te dan algún beneficio. Porque la casa, la ciudad y el jardín que están en el espejo en tu mano, que pertenecen a ti, dependen solamente de la proporción y medida que el espejo te da.
La existencia y duración de tu vida son el espejo. El mástil, espejo y el centro de tu mundo, son la duración y existencia de tu vida. Debido a que es posible que en cualquier momento esa casa, ciudad y jardín mueran, y su destrucción es probable, estás en una situación que en cualquier momento te arruinarás, y ocurrirá tu Día del Levantamiento.
Ya que es así, tú ¡no pongas cargas a esta vida y mundo tuyos que ellos no puedan soportar ni levantar!