Duodécima Nota
¡Oh mis amigos que escuchan estas notas! Sepan que yo contra la costumbre, el motivo de que a veces escribí la invocación, súplica y oración de mi corazón hacia mi Rab, Señor, que se necesitan esconderse, es que en los tiempos que la muerte acalla mi lengua, rogar a la misericordia divina la aceptación de que mi libro hable en lugar de mi lengua. Sí, en una vida corta, la petición para el perdón y el arrepentimiento de mi lengua transitoria no basta para ser una expiación para mis pecados infinitos. La lengua de mi libro, que es estable y en cierto grado permanente, sirve más para eso.
Así, hace trece años, en el resultado de una tormenta tumultuosa del espíritu, en el momento en que las risas del Viejo Said se volvían en los llantos del Nuevo Said, en el momento en que me desperté del sueño de negligencia de la juventud en la mañana de la ancianidad, esta suplicación e invocación fue escrita en árabe. El significado de una parte suya en turco es:
¡Oh mi Rabb‑i Rahim y oh mi Halik-i Kerim!
Por causa de mi mala voluntad, mi vida y juventud se desperdiciaron. Lo que quedaron en mis manos desde los frutos de esa vida y juventud, son los pecados dolorosos, los dolores que provocan degradación, y las sospechas infundadas que provocan la desviación. Con esta carga pesada, con un corazón enfermo y con mi cara avergonzada me acerco a la tumba. De una manera que está a la vista, con mucha velocidad, sin desviar a la derecha o izquierda, de una forma sin voluntad, como mis amigos, pares y parientes que han muerto, me acerco a la puerta de la tumba. Esa tumba es la primera morada y puerta que se establecieron y abrieron en el camino de la eternidad con una separación perpetua desde esta morada efímera. En cuanto a esta morada del mundo que he pegado y me he enamorado, con un conocimiento certero comprendí que es destructible, se irá y es mortal, morirá. Observadamente los seres dentro de él también emigran en caravana una detrás de la otra, y se desaparecen. Particularmente, para aquellos que tienen el nefs, alma maligna como yo, este mundo es muy cruel y engañoso. Si da un placer, provoca mil dolores y hace sufrir. Si te concede una uva, te da cien bofetadas.
¡Oh mi Rabb‑i Rahim, Señor Compasivo y oh mi Halik-i Kerim, Creador Generoso!
Según el misterio deكُلُّ اٰتٍ قَر۪يبٌ, yo desde ahora veo que pronto visto mi mortaja, subí mi ataúd, me despedí de mis amigos. Cuando voy hacia mi tumba, en la presencia de tu misericordia, a través de la lengua del estado de mi cadáver y a través de la lengua de mi espíritu, gritando digo: ¡Socorro, socorro! ¡Oh Hannan, Compasivo! ¡Oh Mennan, Benefactor Supremo! ¡Sálvame de la vergüenza de mis pecados!
Aquí está, alcancé mi tumba, me puse mi mortaja por mi cuello, me paro sobre mi cuerpo que está acostado en mi tumba. Levantándome la cabeza hacia a la presencia de tu misericordia, lloro en alta voz con toda mi fuerza, y vocifero: ¡Socorro, socorro! ¡Oh Hannan! ¡Oh Mennan! ¡Sálvame de las cargas pesadas de mis pecados!
Aquí está, entro en mi tumba, me enrollo mi mortaja. Aquellos que vinieron para despedirme, me dejaron y se fueron. Espero tu perdón y misericordia. Observadamente vi que no existe refugio ni lugar de salvación más que Tú. Por la faceta fea de los pecados, por la forma salvaje de rebeldía y por la estrechez de ese lugar, con toda mi fuerza grito y digo: ¡Socorro, socorro! ¡Oh Rahman! ¡Oh Hannan! ¡Oh Mennan! ¡Oh Deyyan! ¡Sálvame de la amistad de mis pecados feos! ¡Expande mi lugar!
¡Oh Dios! ¡Tu misericordia es mi refugio, y tu Amado que es la Misericordia para todos los Mundos, es mi intercesor para alcanzar tu misericordia! No me quejo de ti, sino que me quejo de mi nefs, alma maligna y mi situación a ti.
¡Oh mi Halik‑i Kerim, Creador Generoso y oh mi Rabb-i Rahim, Señor Compasivo!
Aunque tu ser creado, arte y siervo llamado Said, es rebelde, inhábil, negligente, ignorante, enfermo, indigno, desobediente, anciano, pecador, y un esclavo que se escapó de su señor, está arrepentido después de cuarenta años y quiere volver a tu presencia. Se refugia en tu misericordia. Confiesa sus infinitos pecados y culpas. Está afligido de sospechas infundadas y diferentes enfermedades. Está invocando y suplicando a ti.
Si lo aceptas por tu total misericordia, si lo perdonas y concedes tu misericordia, de todos modos, es por tu dignidad. Porque eres Erhamurrahimin, el Más Misericordioso de los misericordiosos. Si no lo aceptas, ¿a qué puerta puedo ir fuera de la tuya? ¿Existe alguna puerta? No existe Rab más que tú para que se vaya a su presencia. No existe un verdadero Ser Adorado más que tú, para que se refugie en él.
لَٓا اِلٰهَ اِلَّا اَنْتَ وَحْدَكَ لَا شَر۪يكَ لَكَ اٰخِرُ الْكَلَامِ فِي الدُّنْيَا وَاَوَّلُ الْكَلَامِ فِي الْاٰخِرَةِ وَفِي الْقَبْرِ: اَشْهَدُ اَنْ لَٓا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ وَاَشْهَدُ اَنَّ مُحَمَّدًا رَسُولُ اللّٰهِ صَلَّى اللّٰهُ تَعَالٰى عَلَيْهِ وَسَلَّمَ