Décimo DestelloTratado de las Bofetadas de Compasión
﷽
يَوْمَ تَجِدُ كُلُّ نَفْسٍ مَا عَمِلَتْ مِنْ خَيْرٍ مُحْضَرًا وَمَا عَمِلَتْ مِنْ سُٓوءٍ تَوَدُّ لَوْ اَنَّ بَيْنَهَا وَبَيْنَهُٓ اَمَدًا بَع۪يدًا وَيُحَذِّرُكُمُ اللّٰهُ نَفْسَهُ وَاللّٰهُ رَؤُ۫فٌ بِالْعِبَادِExplica un misterio de esta aleya, notificando las bofetadas de compasión que mis amigos en el servicio del Corán recibieron, como resultado de los errores y culpas, por el hecho de ser humano. Se notificará una secuencia de keramet, prodigio del servicio del Corán, y un tipo de keramet de Gavs‑i Azam que supervisa alrededor de ese servicio sagrado, y que ayuda con su asistencia espiritual y rezo. Así que aquellos que están en este servicio sagrado persistan en su seriedad y servicio.
El keramet de este servicio sagrado es de tres tipos:
Primer Tipo: Es el aspecto de preparar ese servicio e impulsar sus sirvientes a ese servicio.
Segundo Tipo: Es eliminar los obstáculos, y expeliendo las maldades de los dañinos, abofetearlos.
Estos dos tipos tienen muchos eventos y también son muy largos. Dejándolos para después, mencionaremos del tercer tipo, que es el más leve.
Tercer Tipo es esto: Cuando aquellos que trabajan en el servicio se desaniman, reciben una bofetada compasiva, alentándose de nuevo entran en ese servicio. Los eventos de este tipo son más de cien. Entre solamente veinte eventos, trece o catorce recibieron bofetada compasiva, seis o siete recibieron bofetada de expulsión.
Primero
Es este pobre Said. Siempre y cuando me desanimé del servicio y me preocupé con los asuntos personales que pertenecen a mí mismo, diciendo “que me importa”, recibí bofetada. Además, me convenzo que recibí bofetada por mi omisión. Porque recibía bofetada al contrario de mi propósito, lo cual me indujo a engañarme. Poniendo atención a las bofetadas de compasión que mis otros amigos sinceros también recibieron, debido a que las recibieron al contrario de su propósito, de lo cual ellos hicieron omisión, nos convencemos que esos eventos son del keramet del servicio Coránico.
Por ejemplo: Este pobre Said, en Van, durante el tiempo que me ocupé con la lección de las verdades Coránicas, en el tiempo de los eventos del Şeyh Said, el sospechoso gobierno de ninguna manera me interfirió, ni pudo interferir. Cuando dije “que me importa”, pensé en mí mismo, y me aislé a un lugar como una cueva en ruina en el Monte de Erek, para salvar mi Más Allá; en ese tiempo me tomaron y me exiliaron sin motivo. Me llevaron a Burdur.
Allí, de nuevo durante el período que hice el servicio Coránico –en ese tiempo se ponía mucha atención a los exiliados, a pesar de que estaban obligados de ir al control de asistencia de reos cada atardecer– yo y mis alumnos sinceros estábamos excluidos de eso. Yo nunca fui al control de asistencia de reos tampoco reconocí al gobierno. El gobernante de allí reclamó de mí al General Fevzi, que llegó allí. El General Fevzi dijo: “No interfieran con él, que le respeten.” Lo que le hizo decir estas palabras es la santidad del servicio Coránico. Cuando la opinión de salvarme a mí mismo y pensar solamente en mi Más Allá venció en mí, ocurrió un desánimo en el servicio Coránico, recibí una bofetada contra mi propósito. Es decir, me mandaron desde un exilio al otro (a Isparta).
En Isparta de nuevo empecé el servicio. Después de veinte días, con la advertencia de algunas personas cobardes, dijeron: “Tal vez el gobierno no tolerará esta situación, sería mejor que actúes con un poco de cautela.” De nuevo la opinión de pensar solamente en mí mismo, se fortaleció. Dije “¡ay, que la gente no venga!” Otra vez, desde ese exilio me mandaron a Barla, que es el tercer exilio.
En Barla, cuando me vino el desánimo y se fortaleció la opinión de pensar solamente en mí mismo, una de las serpientes y embusteros de estos mundanales me acosó. Durante estos ocho años, puedo contar ochenta eventos, debido a que yo mismo los he vivido. Corto la palabra breve para no fastidiar.
¡Oh hermanos míos! Dije las bofetadas de compasión que yo viví. Si me permiten y perdonan, diré las bofetadas de compasión que ustedes vivieron. Que no se ofendan. Si alguien se ofende, no diré su nombre.
Segundo
Abdulmecid, que es mi hermano de sangre y mi primer alumno elevado y abnegado, tenía una casa linda en Van. Su subsistencia fue buena, y también fue un profesor. Contra mi deseo, no participó ni aprobó a aquellos que intentaron que yo fuera a la frontera, que es el lugar con más demanda en el servicio Coránico, según su interpretación, como si fuera para mi beneficio. Él no participó en eso, porque si yo fuera a la frontera, el servicio Coránico no sería puro y sin política, y también lo sacarían de Van. Recibió una bofetada compasiva contra su propósito. Partió desde Van, desde su casa linda, y también desde su tierra natal; tuvo que ir a Ergani.
Tercero
El señor Hulusi, que es un miembro muy importante del servicio Coránico, cuando él fue a su tierra natal desde Egirdir, debido a que habían circunstancias que proporcionarán y harán gozar totalmente la felicidad del mundo, se preparaban las circunstancias que provocarán desánimo en el servicio Coránico, que es en cierto grado puramente para el Más Allá. Porque se volvió a juntar con sus padres, que hacía mucho no los había visto, también vio su tierra natal, y también debido a que fue con gloria y rango, el mundo le sonrió a él y se le vio como agradable. Sin embargo, para la persona que está en el servicio Coránico, o el mundo debe ofenderse de él, o él debe ofenderse del mundo. Así que cumpla el servicio Coránico con sinceridad y seriedad.
Así, aunque el corazón de Hulusi fue inquebrantable, pero debido a que esta situación le impulsó al desánimo, recibió una bofetada compasiva. Durante exactamente unos años, algunos embusteros le acosaron. Le quitaron el placer del mundo. Hicieron que el mundo se ofenda de él y él también se ofenda del mundo. En ese tiempo, él abrazó estrictamente la seriedad en su deber espiritual.
Cuarto
Es Muhacir Hafiz Ahmed. Él mismo dice: Sí, yo confieso que en el servicio Coránico cometí un error en mi interpretación, en el punto de la mirada de mi Más Allá. Tuve un deseo que provocará desánimo al servicio. Recibí una bofetada compasiva pero severa, y con expiación. Así es:
Debido a que mi Maestro no está a favor de las nuevas innovaciones –mi mezquita es su vecina, los tres meses sagrados vienen– si dejara mi mezquita yo mismo perdería mucho mérito, y también el barrio se acostumbraría a dejar la oración ritual. Si no lo hiciera en la nueva forma, me lo impedirían. Así, según esta interpretación– deseé que mi Maestro, que le quiero como mi espíritu, vaya a otra ciudad temporalmente. No sabía que si él cambiara su lugar y fuera a otra ciudad, ocurriría un desánimo en el servicio Coránico temporalmente. Justo en esos tiempos, recibí una bofetada. Fue compasiva pero tan horrible, que hace tres meses todavía no he entrado en razones. Pero lillahilhamd, alabado sea Allah, con la información cierta de mi Maestro, se le ocurrió a él que podemos tener esperanza desde la misericordia divina, que cada minuto de esa calamidad es una adoración de un día. Porque ese error no fue por causa de un rencor. Ese deseo vino por el punto de pensar solamente en mi Más Allá.
Quinto
Es el señor Hakki. Debido a que ahora no está aquí, tal como yo representé a Hulusi, ahora en representación del señor Hakki digo que cuando el señor Hakki cumplía debidamente el deber de ser estudiante, vino un inmoral gobernador de distrito. Para que no venga daño a su Maestro y tampoco a él mismo, escondió sus escritos. Dejó el servicio de Nur temporalmente. De repente, con el significado de una bofetada de compasión, se le hizo una demanda, con el cargo de pagar mil liras. Estuvo bajo esa amenaza durante un año. Hasta que llegó y nos vimos aquí, después de que volvió, entró en el deber de ser estudiante del servicio Coránico. El veredicto de la bofetada de compasión se eliminó, se absolvió.
Luego apareció un deber a los estudiantes en el tema de escribir el Corán con un nuevo estilo. Se le dio una porción al señor Hakki también. Verdaderamente, él se encargó con su porción. Escribió bien una treintava parte del Corán, pero con la obligación de la lucha del sustento, considerándose a sí mismo como obligado, intentó de ser procurador escondidamente. De repente recibió una bofetada de compasión, su dedo que sostiene la pluma se rompió temporariamente. Con este dedo, hacer el trabajo de procurador, y al mismo tiempo escribir el Corán, no concuerdan; de esta manera se le advirtió a través de la lengua del significado. Debido a que no sabíamos su intento de ser procurador, nos asombrábamos con su dedo. Luego se entendió que el servicio Coránico, que es sagrado y puro, no quiere que los dedos muy limpios y exclusivos para él interfieran en otro trabajo. Lo que sea… Consideré al señor Hulusi como yo mismo, y hablé en lugar de él. El señor Hakki también es exactamente como él. Si no está conforme con mi representación, que escriba él mismo su propia bofetada.
Sexto
Es el señor Bekir. Debido a que no está presente ahora, tal como yo delegué a mi hermano Abdulmecid con mi confianza en su fe y lealtad, y basándose en las opiniones (informaciones) de todos mis amigos exclusivos, como Şamli Hafiz y el señor Suleyman, digo que el señor Bekir imprimió la Décima Palabra. Mandamos la Vigesimoquinta Palabra sobre el Milagro del Corán para que se imprima antes que salgan las nuevas letras. Escribimos que, del mismo modo que habíamos mandado el precio del impreso de la Décima Palabra, también mandaremos su precio. El señor Bekir, pensando en mi pobreza y contemplando que el precio de imprenta es aproximadamente cuatrocientas liras, y darlo de su propio bolsillo, tal vez el Maestro no estará conforme, de esta forma su nefs, el alma maligna le engañó. No se imprimió. Fue un notable daño al servicio Coránico. Dos meses después, novecientas liras pasaron a las manos de los ladrones. Recibió una bofetada compasiva y severa. Inshaallah esas novecientas liras que se desaparecieron fueron como limosna.
Séptimo
Es Şamli Hafiz Tevfik. Él mismo dice: Sí, confieso que yo sin saber y pensando erróneamente, recibí dos bofetadas compasivas por causa de mis actos, que provocarían desánimo en el servicio Coránico. No tengo duda que esta bofetada vino por ese motivo.
Primera: Lillahilhamd, alabado sea Allah, mi escrito en árabe se me otorgó de una manera apropiada al Corán en cierto grado. Mi Maestro, en primer lugar hizo que yo escribiera tres de treinta partes del Corán, dividió las otras partes a otros amigos. El estímulo de escribir el Corán rompió mi deseo en mi servicio de escribir los tratados en borrador y pasarlos a limpio. Además estuve en una actitud orgullosa por sobrepasar a los otros amigos, que no tienen escritura en árabe. Incluso cuando mi Maestro me dio un consejo sobre el escrito, dije “este trabajo pertenece a mí”. Arrogantemente dije como “yo sé esto, no necesito tomar lección”. Así, por este error mío, recibí una extraordinaria bofetada inesperada. No pude alcanzar a un hermano mío (Husrev), que tiene la mínima escritura en árabe. Todos nosotros nos asombramos. En la actualidad comprendemos que eso fue una bofetada.
Segunda: Yo confieso que dos estados míos violaban el servicio, con total sinceridad y solamente para Allah, en el servicio Coránico. Recibí una bofetada severa. Porque yo soy como solitario en esta tierra, soy solitario. Además, que no sea una queja, debido a que no seguí la frugalidad y el estar conforme con lo que tiene uno, que es un principio importante de mi Maestro, estoy expuesto a la pobreza. Debido a que estaba obligado a tener relaciones sociales con las personas egoístas y arrogantes, –que Cenab‑i Hak perdone– humanamente estaba obligado a la hipocresía y adulación. Mi Maestro muchas veces me alertaba, advertía y regañaba. Lamentablemente no podía salvarme. Sin embargo, el demonio en forma de ser humano y genio, se beneficiaba de este estado mío, que es contra del espíritu del servicio del Sabio Corán, también daba una frialdad y desánimo a nuestro servicio.
Así, por esta culpa mía, recibí una bofetada severa, pero insha’Allah compasiva. No tenemos duda que esta bofetada vino por causa de esa culpa. Esa bofetada es esta: Hace ocho años, a pesar de que yo he sido el interlocutor, escriba de borrador, y también escriba de pasar a limpio lo de mi Maestro, no he podido beneficiarme de los tratados de Nur por aproximadamente ocho meses. Nos asombramos de esta situación. Yo mismo, y también mi Maestro, estábamos buscando motivos “¿por qué esto sucede así?” En la actualidad nos convencimos, que esas verdades Coránicas son luces e iluminaciones. No pueden unirse con las oscuridades de artificialidad, adulación y degradación. Por eso, el significado de las verdades de estas luces, estaba de una manera de alejarse de mí, las veía como ajenas y quedaban como extrañas. Suplico a Cenab‑i Hak, Altísimo Verdadero que me otorgue sinceridad apropiada para ese servicio, que me salve de la artificialidad e hipocresía hacia los mundanales. Pido rezo en primer lugar de mi Maestro y de mis hermanos.
Şamlı Hafız TevfikCon Muchas Faltas
Octavo
Es Seyrani. Esta persona fue un alumno mío, muy fervoroso a Nur y perspicaz como Husrev. Pregunté las opiniones de los estudiantes de Isparta sobre las coincidencias divinas, que son una llave de los misterios del Corán y una llave importante del conocimiento de Cifr. Todos, fuera de él, participaron con total estímulo. Debido a que esa persona tenía otra opinión y se preocupaba de otra cosa, en adición de no participar, quiso hacerme dejar la verdad que sé con certeza. Escribió una carta que me afligió seriamente. Dije “¡Ay!, perdí a este alumno mío.” Aunque quise iluminar su mente, otro sentido interfirió. Recibió una bofetada de compasión. Esperó en un lugar de aislamiento (es decir en la cárcel) durante cerca de un año.
Noveno
Es el Gran Hafiz Zuhdu. Esta persona, cuando fue como un supervisor de los estudiantes de Nur en Agrus, consideró insuficiente el honor espiritual de los estudiantes que siguen el camino de la Buena Sunna y de la abstención de las innovaciones ilícitas, y con un deseo de ganar un rango en la consideración de los mundanales, se encargó de la enseñanza de una notable innovación ilícita. Cometió un error totalmente contra nuestro camino. Recibió una bofetada de compasión muy horrible. Quedó expuesto a un evento que destruirá el honor de su dinastía. Pero, lamentablemente el Pequeño Hafiz Zuhdu, a pesar de que de ninguna manera merecía la bofetada, ese evento doloroso le afectó también. Tal vez, inshaallah ese evento se vuelva en una cirugía beneficiosa para dar su corazón absolutamente al Corán, salvándolo del mundo.
Décimo
Es una persona llamada Hafiz Ahmed (R.H.). Esta persona estaba escribiendo los tratados durante dos o tres años de una manera estimulante, y se beneficiaba. Luego la gente mundanal se benefició de una vena débil suya. Ese fervor se dañó. Se relacionó con la gente mundanal, tal vez de esa manera para que no sufriera daño de la gente mundana, que ella escuche su palabra, que gane un tipo de rango, y que sea una facilidad para su estrecho sustento. Así, a cambio del desánimo y daño que vino al servicio Coránico de esa manera, recibió dos bofetadas. Una; a pesar de su subsistencia estrecha, cinco personas más se agregaron, su miseria se puso notable. La segunda bofetada: Esa persona que es sensible en el punto del honor y dignidad, e incluso que no puede soportar la crítica y rechazo de una sola persona, sin que él sepa, algunas personas intrigantes lo hicieron como un velo para sí mismas, de tal manera que su honor se destruyó, perdió el noventa por ciento, y transformó al noventa por ciento de personas en su contra. Lo que sea… Que Allah lo perdone, tal vez insha’Allah tenga un despertar de esto y de nuevo vuelva a su deber en parte.
Undécimo
No se escribió, porque tal vez no esté conforme.
Duodécimo
Es el Profesor Galib (R.H.). Sí, esta persona hizo mucho servicio con lealtad y aprecio en pasar los tratados a limpio, y no mostró alguna debilidad ante cualquier dificultad. En la mayoría de los días, él venía, escuchaba y multiplicaba con total fervor. Luego, hizo que escribieran todas las Palabras y Cartas a cambio de treinta liras. Su propósito fue difundirlas en su tierra natal e iluminar a sus compatriotas. Luego por el resultado de algunos pensamientos, no pudo difundir los tratados como lo había pensado, los dejó guardado en caja. De repente, por causa de un evento doloroso, sufrió angustia y dolor por un año. En vez de unos enemigos gubernamentales que le harán enemistad por la difusión de los Tratados, encontró a muchos otros enemigos tiranos sin compasión; perdió algunos amigos suyos.
Décimotercero
Es Hafiz Halid (R.H.). Él mismo dice: Sí, confieso que cuando estaba fervientemente escribiendo en borrador las obras que mí Maestro difunde en el servicio Coránico, había un trabajo como ser líder de la oración en la mezquita de nuestro barrio. Para ponerme la vieja vestimenta de erudito, y con la intención de usar turbante, me desanimé con ese servicio temporalmente, y me abstuve sin voluntad. Recibí una bofetada compasiva en contra de mi propósito. A pesar de que hice el trabajo de ser líder de la oración en la mezquita por ocho o nueve meses, y a pesar de muchas promesas de la autoridad de los asuntos religiosos de la provincia, de una manera extraordinaria no pude ponerme el turbante. Ya no tenemos duda que vino esta bofetada compasiva por causa de esa culpa. Yo fui un interlocutor y también el que escribía en borrador lo de mi Maestro. Por mi abstención él tuvo problema en el tema de escribir en borrador. Lo que sea… Igual gracias a Allah, que entendemos nuestra culpa, supimos que este servicio es tan sagrado, y volvemos a tener fe en que existe un Maestro atrás de nosotros como un ángel de protección, que es Shah‑i Geylani.
Hafız HalidQue es el más débil de los siervos de Allah
Décimocuarto
Son tres Mustafas, que recibieron tres pequeñas bofetadas.
Primero: Es Mustafa Çavuş (R.H.); hace ocho años hacía servicio para nuestra pequeña mezquita, con su estufa, queroseno, y hasta con sus fósforos. Incluso más tarde supimos que por ocho años él gastó de su bolsillo para su queroseno y fósforos. No dejaba a la congregación si no fuera por un asunto muy obligatorio, especialmente en las noches de viernes.
Luego la gente mundanal, beneficiándose de la pureza de su corazón, le dijeron: “Interferirán en el turbante de Hafiz, que es un escriba de borrador de Palabras. Además que dejen de hacer la llamada de oración a escondidas. Dile al escriba que se quite el turbante, antes de hacerlo por la fuerza.” Él no sabía que notificar la palabra sobre quitar el turbante a una persona que está en el servicio Coránico, es muy pesado para una persona con un espíritu elevado, como Mustafa Çavuş que notificó sus palabras.
Esa noche tuve un sueño, que las manos de Mustafa Çavuş estaban sucias, vino a mi cuarto, y estaba atrás del gobernador de distrito. Al día siguiente, le dije: Mustafa Çavuş, ¿hoy con quién hablaste? Te vi atrás del gobernador de distrito, con las manos sucias. Dijo: “¡Ay!, el jefe de la aldea me dijo esta palabra para que yo le dijera al escriba. Yo no supe qué había detrás de esto.”
Además, el mismo día trajo aproximadamente ocho litros de queroseno a la mezquita. Algo que no ocurre: ese día la puerta quedó abierta, un cabrito entró. Una persona mayor vino para limpiar la suciedad que dejó el cabrito cerca de mi alfombra de rezo, pensando que el queroseno en la jarra fuera agua, asperjó todo el queroseno por todos lados de la mezquita para la limpieza. Es algo raro que no percibió su olor. Es decir, esa mezquita, a través de la lengua de su estado, le dice a Mustafa Çavuş: “Tu queroseno no nos falta. Por la culpa que cometiste, no acepté tu queroseno.” Para indicar esto, se hizo que el hombre no percibiera el olor.
Incluso esa semana en la noche de viernes, y en unas importantes oraciones rituales, no pudo alcanzar a la congregación, a pesar de tanto esfuerzo suyo. Luego, después de un arrepentimiento serio y una súplica de perdón, encontró su verdadera pureza.
Segundos Mustafas: Uno es Mustafa que es mi alumno importante, trabajador y valorable en Kuleönü, y el otro es Hafiz Mustafa (R.H.), que es su amigo muy fiel y abnegado. Yo después de la fiesta, mandé una noticia de que no vinieran por ahora, para que la gente mundanal no cause problemas a nosotros, ni esto provoque desánimo al servicio Coránico. Si vienen, vengan uno por uno. Sin embargo, una noche vinieron tres personas juntas. Antes del atardecer, si el aire está bien, se pensó en irse. De una manera que nunca ha ocurrido, Mustafa Çavuş, Señor Süleyman, ellos y también yo, no pudimos pensar en una precaución evidente, se nos hizo olvidar. Cada uno de nosotros la dejamos al otro, y actuamos sin cautela. Ellos se fueron antes del atardecer. Durante dos horas, continuadamente una tormenta les abofeteó tanto, que me preocupé de que no pudieran salvarse de esta tormenta. En este invierno no ha ocurrido una tormenta así, ni tuve piedad por alguien como esto hasta ahora. Luego, iba a mandar como el castigo de su imprudencia a Süleyman atrás de ellos, para saber de su salud y bienestar. Mustafa Çavuş dijo: Si él va, él también quedará expuesto a la misma. Yo también debo ir detrás de él a buscarlos. Atrás de mí, Abdullah Çavuş debe venir.” En este tema decimos “Tevekkelna Alellah, nos encomendamos a Allah” y esperamos.
Pregunta
Dices que las calamidades que vienen a tus exclusivos amigos son una obra de bofetada, y las consideras como un regaño respecto a su desánimo en el servicio Coránico. Sin embargo, aquellos que hacen enemistad verdaderamente a ustedes y al servicio Coránico, quedan en bienestar. ¿Por qué se da bofetada al amigo y no se interfiere en el enemigo?
Respuesta: Según el misterio deاَلظُّلْمُ لاَ يَدُومُ وَالْكُفْرُ يَدُومُ: debido a que los errores de los amigos son como un tipo de injusticia en nuestro servicio, se cachetean inmediatamente. Recibe una bofetada compasiva, si tiene mente, se despierta. En cuanto al enemigo, su oposición al servicio Coránico y su inhibición, se vuelve a favor de la desviación. Su violación a nuestro servicio, con voluntad o sin voluntad, se vuelve a favor de la incredulidad. Debido a que la incredulidad continúa, ellos mayormente no reciben bofetada inmediatamente.
Tal como el castigo de aquellos que cometen crímenes pequeños se da en los municipios, y los grandes crímenes se mandan a las cortes grandes;
asimismo, los castigos, errores nominados de los creyentes y de los exclusivos amigos, se da inmediatamente en este mundo en parte, para limpiarlos rápidamente.
Los crímenes de la gente desviada son tan grandes, que debido a que su castigo no cabe en la vida corta en este mundo, se deja a la corte suprema en el mundo eterno, como el requerimiento de justicia, mayormente no reciben castigo aquí.
Así, en el dicho del Profetaاَلدُّنْيَا سِجْنُ الْمُوءْمِنِ وَجَنَّةُ الْكَافِرِtambién indica a la verdad mencionada. Es decir: Debido a que en este mundo el creyente recibe en parte el castigo de sus culpas, el mundo es una morada de castigo para él. El mundo, en comparación de su Más Allá con felicidad, es un calabozo e infierno.
Y ya que los incrédulos no saldrán del infierno, respecto a que reciben en parte la recompensa de sus bondades en este mundo, y se postergan sus grandes maldades en proporción de su Más Allá, este mundo es su paraíso.
En caso contrario, el creyente en este mundo está mucho más feliz que el incrédulo espiritualmente, y en el punto de la verdad. Simplemente la fe del creyente se vuelve como un paraíso inmaterial en el espíritu del creyente; la incredulidad del incrédulo enciende un infierno espiritual en el interior del incrédulo.
سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ